“Supertierra”: astrónomos identifican un exoplaneta potencialmente habitable a tan solo 25 años luz


Un conjunto de expertos universitarios realizó un nuevo estudio sobre GJ 3378b, un exoplaneta que se encuentra próximo al nuestro.

La investigación logró calcular la masa y el período orbital del objeto, así como la distancia de su estrella.

Lo más sorprendente es que se ubica en la “zona habitable”, por lo que podría ser un lugar en el que se desarrolle vida.

Los detalles del exoplaneta supertierra: “Es prácticamente nuestro vecino de al lado”

Un equipo de astrónomos de la Universidad de California en Irvine descubrió detalles clave del exoplaneta GJ 3378b, que es similar a la Tierra y orbita una estrella a tan solo 25 años luz del Sistema Solar.

Los resultados del hallazgo fueron plasmados en un artículo científico publicado el 1 de julio en la revista The Astrophysical Journal.

El planeta había sido detectado en 2024, pero las estimaciones iniciales lo describían como un posible mini-Neptuno, es decir, un mundo con una gruesa envoltura gaseosa. En aquel momento, se calculaba que su masa era de unas 5,3 veces la de la Tierra y que completaba su órbita en 24,73 días.

El nuevo estudio cambió ese panorama por completo. La investigación combinó observaciones de varios espectrógrafos de alta precisión y obtuvo una solución orbital diferente: una masa de 2,3 veces la terrestre, un período orbital de 21,45 días y una distancia a su estrella de aproximadamente 0,097 unidades astronómicas.

Al reducirse la masa estimada, aumenta considerablemente la probabilidad de que GJ 3378b sea un planeta rocoso, una “supertierra“, en lugar de un pequeño gigante gaseoso. Esa distinción es fundamental: los planetas rocosos son los únicos en los que, con las condiciones adecuadas, podría desarrollarse vida tal como la conocemos.

El planeta orbita una enana roja y recibe aproximadamente el 90 % de la energía que la Tierra recibe del Sol. Eso lo ubica dentro de la llamada “zona habitable” de su estrella, también conocida como región “Ricitos de Oro”. Se trata de la franja orbital donde un planeta recibe la cantidad ideal de radiación estelar para que el agua exista en estado líquido, siempre que cuente con una atmósfera.

La proximidad del sistema también tiene un peso simbólico. “Esto es emocionante. Es uno de nuestros vecinos cósmicos más cercanos. 25 años luz parecen una distancia enorme, pero la Vía Láctea tiene unos 100.000 años luz de diámetro, así que, desde esa perspectiva, es prácticamente nuestro vecino de al lado”, afirmó Paul Robertson, autor principal del artículo.

Uno de los interrogantes que persisten es si el planeta posee atmósfera, o si alguna vez la tuvo. GJ 3378b se ubica justo en el límite de lo que los investigadores denominan la “costa cósmica”: la región alrededor de una estrella donde la radiación estelar puede despojar a un planeta de su envoltura gaseosa si este se sitúa más allá de ese umbral.

El caso de Marte ilustra ese riesgo dentro del propio Sistema Solar. Según los astrónomos, el planeta rojo poseyó en el pasado una atmósfera similar a la terrestre, antes de que la radiación solar la destruyera por completo. La pregunta es si GJ 3378b corrió —o corre— la misma suerte.

Por ahora, la tecnología disponible no alcanza para responderla. Los científicos deberán aguardar la construcción y puesta en marcha de futuros observatorios para confirmar si el planeta realmente conserva una atmósfera. Ese dato será determinante para evaluar cualquier señal de habitabilidad.

“Si un planeta en la zona habitable tiene una atmósfera adecuada, podríamos justificar una mayor investigación en busca de biofirmas, agua líquida u otros signos de vida, que dependen tanto de la presencia de una atmósfera como de la cantidad correcta de calor proporcionada por la estrella anfitriona”, señaló Gogod James, otro de los expertos que trabajó en la investigación.

Fuente: www.clarin.com

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