Lula mueve fichas en Defensa y envía a su ministro a ver a Presti en plena sintonía militar de Milei con EE.UU.

El ministro de Defensa de Brasil, José Múcio Monteiro Filho, se reunió este martes en Buenos Aires con su par argentino, teniente general Carlos Presti. Fue la primera reunión entre ambos, y la primera bilateral ministerial desde 2024 en el contexto de dos países, cuyos presidentes, Javier Milei, y Lula da Silva, no sólo se desprecian sino que no llegaron a conversar nunca a solas, lo que empeoró con la militancia y los insultos contra el líder del PT en redes sociales de las tribus libertarias reposteados por el presidente argentino.

La llegada de Múcio se produjo en el contexto de las relaciones incondicionales de Milei con Donald Trump por lo que las Fuerzas Armadas también están adquiriendo fuertes compromisos con los Estados Unidos en todos los campos, tanto aéreos, terrestres, navales, que abran el terreno de los tecnológico como el de la Inteligencia Artificial. Una postal dominada por la rivalidad creciente entre Washington y Beijing, en la que todos los gobernantes intentan hacer dificil equilibrio.

Por eso, quienes esperaban que Múcio viniera a vender equipamiento militar al gobierno libertario, aviones, drones, barcos, en un momento de fuerte dependencia del aparato militar estadounidense combinado con una reducción presupuestaria para el Ministerio de Defensa que afecta incluso la operatividad de los fuerzas argentinas, quedaron sorprendidos por la sinceridad del funcionario brasileño. En Brasilia hubo trascendidos de que venía a ofrecerle a Presti un “catálogo” de equipamiento en la industria de la Defensa, desde barcos y aviones, hasta drones.

El ministro de Defensa de Brasil visita a su par argentino, Carlos Presti. A la izquierda Presti está el viceministro, Jorge Alberto Puebla

-¿Ofreció productos específicos?, le preguntaron los medios de prensa invitados a un encuentro, entre los que estaba Clarín.

-No, no ofrecí, no busqué saber si tenían interés. Los vi muy interesados en volver a conversar con Brasil. De manera que el propósito de mi viaje está más que cumplido. Vine a hacer diplomacia entre las fuerzas de América del Sur. Mi próximo viaje -primero fue Argentina- será a Paraguay, iremos a Chile, nos reuniremos en Cusco, todos con el mismo propósito: pedir que seamos más cercanos, pedir que conversemos más, buscar más nuestras convergencias e invertir en ellas.

Múcio, el primer civil al frente de la defensa de Brasil en cinco años visitó a Presti en el edificio del Libertador. El ministro estuvo acompañado por su viceministro, el general de división, Jorge Alberto Puebla, a cargo hoy de toda la logística de ayuda humanitaria a Bolivia y de los reclamados aumentos del personal militar.

Lo importante entonces fue la bilateral Múcio-Presti. Es la primera en su tipo entre los dos principales socios del Mercosur desde abril de 2024 cuando la ex canciller Diana Mondino se reunió con Mauro Vieira.

El resto de los encuentros ministeriales tuvieron lugar en el marco siempre de cumbres, del Mercosur o del G20. La degradación del vínculo político entre los dos países es responsabilidad de Milei y Lula. Pero el vínculo se mantiene fluido a través de los embajadores Daniel Raimondi y Julio Bitelli y mediante de alguna conversación ministerial si hay emergencias.

Clarín le preguntó al ministro Múcio ¿cómo afectaba la relación privilegiada que Milei con Trump, que tiene fuerte impacto y dependencia de la defensa de EE.UU, siendo Brasil el vecino natural de la Argentina. Y así respondió:

“Déjeme decirle algo: creo que cada país debe buscar lo que es mejor para sí mismo. Si ellos creen que es mejor buscar productos estadounidenses y asociaciones con Estados Unidos, no hay el menor problema. Brasil también tiene esa libertad, Chile, cualquier país la tiene. Nosotros buscamos ver qué podemos tener en común. Si interesa o no interesa, depende del interés político de cada país, de quien está al mando del país”, señaló y puso ejemplos con cierta ironía. “Argentina hizo una gran compra: compró los F-16 estadounidenses, fue una gran compra. Nosotros no compramos F-16 porque fabricamos Gripen. Argentina ahora está comprando submarinos a Francia. Ese submarino es una compra maravillosa y será fabricado en Brasil. Porque el astillero de Brasil es francés y brasileño. El entrenamiento de la tripulación creo que será más barato: en vez de entrenarse en Francia, puede entrenarse cerca, en Itaguaí. Equipamiento, mantenimiento. Ahora también están comprando blindados, vehículos de combate italianos de Iveco, que casualmente se fabrican en Brasil. Italia los va a fabricar en Brasil y está muy bien, el equipamiento es excelente. Es italiano y nosotros también lo compramos. El mantenimiento seguramente podrá hacerse en Italia, pero es más barato hacerlo en Brasil. El entrenamiento de la tripulación también podrá hacerse en Brasil”.

El ministro Murcio, primero a la derecha de la foto con Lula da Silva
Foto AP

El ministro dijo entonces que lo importante era ver lo que pueden ofrecerse mutuamente ambos países, desde aviones Embraer que han vendido unos 57 al mundo. Y ver qué pueden hacer juntos.

“Ahora acordamos crear una relación gobierno a gobierno. Necesitamos ejercitar mejor nuestra vecindad, nuestra amistad. En el pasado ya fuimos más cercanos, ya fuimos más socios. Necesitamos quedar inmunes a los episodios electorales y políticos. Porque las fuerzas de Argentina son para cualquier gobierno y son para siempre. En el mundo cambian los comandantes, pero quedan los subordinados y permanecen los mismos propósitos”, indicó. Al iniciar la entrevista, Múcio había apuntado: “Los gobiernos pasan, las fuerzas continúan. Entonces necesitamos conversar para tener una línea de conducta común, para poder hacer operaciones conjuntas comunes. Es decir, ¿con qué objetivo? Con el objetivo de la protección de nuestro patrimonio territorial, de nuestras sociedades, ¿no? La soberanía de los países de América del Sur”.

En ese sentido, el ministro le puso mucho énfasis a su idea de organizar un gran encuentro empresarial de la industria de la defensa entre Argentina y los países de la región. “Nosotros obsequiamos catálogos. Como ocurre en muchos países. Obsequiamos catálogos, ofrecemos, eso que se hace allá. Tenemos la idea de hacer un gran encuentro aquí en Argentina entre empresarios de defensa argentinos y empresarios de defensa de Brasil, para el desarrollo tecnológico”, concluyó.

También, dijo el ministro, hay que incrementar los ejercicios conjuntos. Para el caso invitó a Argentina a sumarse a la Operación Ágata, que Brasil hace con otros países, “si quiere, y nosotros también queremos. Solo necesitamos dar los primeros pasos, señales de buena voluntad”.

El ministro de Defensa de Brasil visita a su par argentino, Carlos Presti

-¿Inquieta a Brasil la relación que tiene Argentina con Estados Unidos? ¿Con pases de submarinos y ejercicios en el mar argentino?

-Usted puede ser amigo de quien quiera. Y yo procuro ver la conveniencia de ser su amigo también. Entonces, Argentina puede elegir sus asociaciones, y Brasil también.

-Bueno, ustedes firmaron acuerdos inquietantes con el Reino Unido, que no es un aliado estratégico para Argentina por el tema de la soberanía de las Islas Malvinas.

-Argentina puede, por ejemplo… nosotros compramos equipamiento en Estados Unidos. Existen los discursos políticos; yo estoy intentando construir los discursos militares y de defensa. Necesitamos tener cuidado para que esos episodios políticos, que son pasajeros, no manchen la defensa de América del Sur.

Fuente: www.clarin.com

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