La tecnología de la NASA que puede detectar latidos bajo los escombros y ayuda a encontrar sobrevivientes después de un derrumbe


Cada minuto puede marcar la diferencia después de un terremoto. Cuando un edificio colapsa, encontrar con vida a las personas atrapadas entre toneladas de hormigón, acero y tierra se convierte en una carrera contra el tiempo.
El “doblete sísmico” que sacudió gran parte de Venezuela el 24 de junio 2026 -y que hasta ahora dejó más de 2.000 muertes- volvió a mostrar ese desafío. Según una evaluación preliminar de la NASA difundida tras el desastre, cerca de 58.870 edificios resultaron dañados o destruidos, una cifra que da dimensión de la magnitud del operativo de búsqueda que suele desplegarse tras un evento de este tipo.
Para tales escenarios devastadores, ya existe una tecnología capaz de detectar los diminutos movimientos que producen el corazón y la respiración de una persona. De esta manera, el aparatopuede hallar actividad humana a varios metros de escombros.
El sistema se llama FINDER (Finding Individuals for Disaster Emergency Response) y nació de un trabajo conjunto entre el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la mencionada agencia espacial y el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS).
El 7 de mayo 2015 se presentó el prototipo final en las instalaciones de entrenamiento del Grupo de Trabajo ONE de Virginia en Lorton, Virginia. Cuatro años después, el sistema X3 FINDER se desplegó en Filipinas para ayudar a encontrar personas sepultadas bajo los escombros tras un terremoto en la ciudad de Davao.
Su funcionamiento se basa en un radar de microondas que puede atravesar montañas de escombros y detectar movimientos imperceptibles para el ojo humano.
No busca imágenes ni sonidos. Lo que identifica son los movimientos microscópicos que genera el cuerpo al respirar o cuando el corazón late.
“Cuando late el corazón, el cuerpo se mueve un milímetro”, explicó Jim Lux, responsable del proyecto de los prototipos de FINDER, en declaraciones a NASA Spinoff. “Como los escombros no se mueven, podemos aislar esos movimientos. Luego, analizamos si el movimiento refleja tanto los latidos del corazón como la respiración”, aclaró.
Una de las mayores ventajas del sistema es su capacidad para diferenciar distintos tipos de movimiento.
FINDER –que tiene el tamaño de una maleta– puede distinguir los movimientos producidos por personas de aquellos generados por maquinaria utilizada durante los operativos de rescate.
También le es posible diferenciar entre personas y animales, una característica especialmente importante en escenarios caóticos donde trabajan perros entrenados y equipos pesados de remoción de escombros.
Como ocurre con muchas innovaciones tecnológicas, la primera versión de FINDER también presentaba limitaciones.
No podía determinar con precisión cuántas personas permanecían enterradas bajo los escombros. Además, tenía dificultades para atravesar ciertos materiales, como paredes metálicas macizas.
“La cultura de la NASA es intentar que todo sea perfecto”, sentenció Jim Lux al ya destacado sitio. A lo que un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional le respondió: “Querrán que sea perfecto, pero yo prefiero una solución que sea un 80% buena, porque durante los años que estemos intentando perfeccionarla, habrá muertes”.
Las directas palabras continuaron: “Si nos dan algo que no sea del todo perfecto, podemos salvar vidas mientras tanto y podemos seguir trabajando en ello más adelante”.
Tras demostrar que el concepto funcionaba, la NASA otorgó licencias para fabricar versiones comerciales del sistema.
Una de las compañías elegidas fue SpecOps Group Inc., empresa especializada en el desarrollo de herramientas para organismos de seguridad pública y fuerzas militares.
Con el acompañamiento de ingenieros del JPL, la compañía perfeccionó el diseño e imaginó nuevos escenarios de uso.
Además de edificios derrumbados tras terremotos, la tecnología también podría utilizarse para localizar personas sepultadas por avalanchas de nieve u otros desastres naturales.
Por su parte, las versiones más recientes como MK4 Finder incorporan además un sistema de cámara que cambia automáticamente entre visión convencional e infrarroja para facilitar las operaciones tanto de día como de noche, permitiendo detectar signos vitales desde una distancia segura para los rescatistas.
Fuente: www.clarin.com



