Fue N° 2 del mundo, ganó tres Grand Slams como entrenador y ahora dirigirá a Sinner :: Olé

Hay trayectorias en el tenis que se vuelven legendarias por partida doble. Desde la cancha, Magnus Norman alcanzó el segundo puesto del ranking mundial, levantó 12 títulos y disputó la final de Roland Garros; desde el banco, tras un retiro prematuro por las lesiones, reescribió su historia al guiar a Stan Wawrinka hacia la conquista de tres Grand Slams. Un palmarés dorado que ahora planea trasladar a su nuevo desafío en el circuito: tomar las riendas tácticas del actual número dos del mundo, Jannik Sinner.
Su llegada responde al retiro del australiano Darren Cahill, quien a sus 61 años decidió bajarse de las exigentes giras del circuito por motivos personales. Su adiós cierra un ciclo brillante de cinco temporadas en el que llevó al italiano a ganar sus primeros Grand Slams (US Open 2024, Australian Open 2024 y 2025, y Wimbledon 2025 y 2026) y alcanzar la cima del ranking ATP. El propio Sinner lo despidió con una emotiva carta en sus redes sociales: “Los trofeos no serán lo que más recuerde, sino todo alrededor de ellos. Gracias por todo, ha sido un privilegio”.
Con la vacante abierta, el desembarco del sueco no es una casualidad, sino la apuesta por un estratega que sabe perfectamente lo que significa tocar el cielo con las manos y reinventarse tras la adversidad.
Su mejor momento y un retiro antes de lo esperado
La temporada 2000 fue la que terminó de instalar a Norman entre las grandes figuras del tenis, al alcanzar el N° 2 del ranking mundial. Ese año, conquistó cinco títulos ATP (Auckland, Masters 1000 de Roma, Båstad, Long Island y Shanghái) y llegó a la final de Roland Garros, donde cayó ante el brasileño Gustavo Kuerten por 6-2, 6-3, 2-6 y 7-6 (8-6).
Pero el gran momento deportivo no tuvo continuidad. A partir de 2001, los problemas físicos comenzaron a complicarlo: las lesiones en la cadera y las molestias en la rodilla izquierda afectaron su movilidad y le impidieron sostener el nivel. Pese a someterse a distintas cirugías e intentar regresar a la competencia, terminó dejando el tenis profesional en 2003.
La salida de las canchas no significó el final de su vínculo con el deporte. Norman encontró una nueva manera de competir desde el banco y comenzó a construir una carrera que también lo llevaría a lo más alto. Uno de sus primeros grandes trabajos fue junto a su compatriota Robin Soderling, quien alcanzó el cuarto puesto del ranking mundial y disputó dos finales consecutivas de Roland Garros, en 2009 y 2010.
Sin embargo, su sociedad más exitosa fue con Wawrinka. Juntos lograron que el suizo alcanzara el N° 3 del ranking mundial en 2014 y conquistara tres títulos de Grand Slam: el Abierto de Australia 2014, Roland Garros 2015 y el US Open 2016. En aquellas finales, Wawrinka derrotó dos veces a Novak Djokovic y una a Rafael Nadal, en plena época de dominio del Big 3.
El nuevo desafío con Sinner
Ahora el desafío será otro: devolver a Sinner a la cima del tenis mundial. Y en sus primeras declaraciones, el sueco explicó qué lo entusiasma de esta nueva etapa y destacó especialmente la mentalidad del actual número dos del mundo: “Jannik obviamente ya es uno de los mejores del mundo, pero lo que más me entusiasma es su personalidad y mentalidad. Aún es joven, muy humilde e increíblemente hambriento por aprender y mejorar pese a todo lo que ha conseguido”.
Fuente: www.ole.com.ar









