Cómo se prepara Argentina para proteger al Papa de drones y ciberataques: especialistas analizan las medidas del Gobierno

Una unidad móvil para controlar drones, radios para coordinar a las fuerzas de seguridad y cámaras conectadas por fibra óptica, redes celulares, satélites y hasta ciberpatrullaje formarán parte del operativo para la visita del papa León XIV a la Argentina. El Ministerio de Seguridad de la Nación detalló a Clarín las medidas que prepara para proteger las comunicaciones y los sistemas informáticos, con una mesa cibernética que dará soporte al despliegue y responderá ante posibles incidentes.

El Papa llegará a Aeroparque el domingo 8 de noviembre y, antes de partir hacia Perú el miércoles 11, tendrá actividades en tres jurisdicciones: la Ciudad de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires y Córdoba. Durante su estadía se hospedará en la Nunciatura Apostólica y algunas versiones indicaban que el Palacio Duhau sería el alojamiento previsto para el equipo de seguridad que acompaña al pontífice.

La misa y la vigilia de jóvenes previstas para el 9 y el 10 en el Monumento de los Españoles tendrán la producción y coordinación de DF Entertainment y el operativo deberá conectar a fuerzas de distintas jurisdicciones, proveedores y equipos de asistencia, para evitar que ataques con motivaciones políticas, económicas o hacktivistas interfieran en la visita papal.

Hay, de hecho, un antecedente: en Madrid, un ataque dejó fuera de servicio durante cerca de una hora la web de la Jornada Mundial de la Juventud, justo cuando Benedicto XVI llegó a España en 2011.

Clarín consultó a hackers e investigadores de seguridad para entender qué riesgos se corren en un evento de este calibre, desde la interferencia de radios, el acceso indebido a cámaras o, incluso, hasta las estafas a los asistentes o la imposibilidad de que se puedan comunicar durante el evento.

Cómo funcionará el operativo contra drones y ciberataques

Cómo se prepara Argentina para proteger al Papa de drones y ciberataques: especialistas analizan las medidas del Gobierno

El Comando Unificado reúne a los responsables de las fuerzas y organismos que intervienen para coordinar el operativo. Para la visita se convocaron comandos en la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Córdoba, con mecanismos de enlace con la seguridad de la Santa Sede, que estará a cargo de la custodia inmediata del Papa.

Dentro de esa estructura funcionará el equipo encargado de los sistemas y las comunicaciones: “Durante la visita, funcionará una mesa cibernética del CS5, integrada al Comando Unificado del operativo, con representantes de las cinco fuerzas federales y de nuestras unidades especializadas en prevención, investigación, apoyo técnico y análisis forense digital. Su tarea será brindar soporte a las comunicaciones y a los sistemas del operativo, así como responder ante cualquier incidente”, explicaron fuentes del Ministerio de Seguridad de la Nación a Clarín.

CS5 es la sigla del Centro de Sinergia Cibernética de las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales, creado en 2024, e integrado por la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y el Servicio Penitenciario Federal.

Mariano Marino, consultor en ciberseguridad en Websec y líder de la villa de hardware hacking de la Ekoparty, espacio dedicado a investigar dispositivos y sus componentes físicos, propone identificar qué necesita protección. Incluye las radios, las cuentas del personal, los sistemas de acceso, las cámaras y las pantallas con avisos al público.

Para coordinar organismos, señala la necesidad de “garantizar la recepción confiable de las alertas por parte del responsable del operativo y la autenticidad de las instrucciones”. En las cuentas y dispositivos, plantea “impedir accesos no autorizados, robo de credenciales (contraseñas) y suplantación de identidades legítimas para emitir órdenes falsas”.

“En relación con el control de drones, la Policía Federal Argentina (PFA) utilizará una Unidad Móvil Antidron (UMA), que será desplegada en los puntos de interés y a lo largo de los recorridos de la caravana, de acuerdo con la planificación del servicio”, informaron desde Seguridad.

La cartera no detalló los sensores, la cobertura ni el método de intervención de esa unidad, pero en general los sistemas antidrones pueden combinar detección de señales, radares y cámaras para advertir un aparato, identificarlo y seguir su recorrido.

Para intervenir existen equipos que interfieren señales, soluciones que buscan tomar el control y hasta dispositivos de captura física, como redes para atraparlos y cada método requiere evaluar el entorno y el riesgo para el público. La pérdida de un enlace puede provocar respuestas diferentes según el dron, sin garantizar un descenso seguro.

Estas herramientas se complementan con las restricciones de vuelo, anunciadas por el Gobierno: Transporte ya anunció limitaciones temporales en Aeroparque, Córdoba y Ezeiza, mientras que una prohibición establece dónde y cuándo puede volarse.

Los operativos por la llegada de León, entre cortes de calle y monitoreo de participantes. Foto: Luciano Thieberger

Fernando Filippetti, ingeniero en electrónica y docente de la Facultad de Ingeniería de la UBA, advierte a este medio que estos controles no son tan simples de ejecutar. La dificultad de monitorear el espectro radioeléctrico y el conjunto de frecuencias por las que viajan las comunicaciones por radio pueden complicar el operativo.

“Podríamos compararlo con pretender escuchar lo que dice cada uno de los asistentes a un estadio de fútbol colmado utilizando un solo micrófono. No solamente hay una enorme cantidad de comunicaciones potenciales, sino que además pueden producirse en distintas frecuencias, con diferentes niveles de potencia y durante períodos muy breves”, ejemplifica.

Una de las formas de intervención es el jamming, como se dice en jerga hacker, lo que consiste en la emisión de interferencia para que un receptor tenga dificultades para recibir la comunicación que necesita. “En una analogía con el audio, sería como intentar mantener una conversación mientras funciona un martillo neumático a pocos metros. El ruido es tan intenso que, aunque ambas personas sigan hablando, resulta imposible entenderse”, explica Filippetti, quien también dirige ASTAR, el proyecto Aeroespacial de la facultad de ingeniería de la UBA.

“La interferencia aplicada sobre determinadas frecuencias puede afectar tanto a las comunicaciones no autorizadas como a las legítimas. Por lo tanto, su utilización requiere conocer qué servicios operan en esas bandas y evaluar cuidadosamente sus posibles efectos colaterales”, advierte el ingeniero. Marino complementa un dato importante: el alcance de un inhibidor depende “de la banda de frecuencia, la antena utilizada y la potencia emitida”, algo que queda del lado de las capacidades técnicas del operativo.

Las radios de las fuerzas tendrán su propio sistema, que “se canalizarán mediante el Sistema de Comunicaciones Troncalizadas P25, un sistema de misión crítica que cuenta con los mecanismos de seguridad propios de este tipo de soluciones”, indicaron desde el Ministerio.

P25 es una familia de estándares para radios digitales de seguridad y emergencia. En una red troncalizada, el sistema asigna automáticamente los canales disponibles a quienes necesitan comunicarse y una “misión crítica” refiere a tareas cuya interrupción puede tener consecuencias graves, como demorar un pedido de asistencia.

Las conexiones del operativo: ¿saturación?

Redes 4G, probablemente a tope. Foto: Francisco Loureiro

“Las imágenes obtenidas mediante los sistemas de video fijos y móviles, que serán transmitidas por la PFA hacia el Comando Unificado, se canalizarán a través de la red telemática institucional de fibra óptica, protegida mediante el ecosistema Fortinet”, detallaron desde Seguridad. Fortinet es un proveedor de servicios de ciberseguridad que tiene mucha presencia en contratos con gobiernos y sus servicios son muy usados por el Estado argentino.

Clarín consultó a la empresa con sede en California para pedir más información sobre el operativo. Hernando Castiglioni, director de Ingeniería de Fortinet Argentina, describió los riesgos que deben contemplarse: “La transmisión de imágenes, información y tráfico de control en operativos de seguridad de alta relevancia como este requiere de una infraestructura de comunicaciones confiable y protegida frente a amenazas cibernéticas”.

“Entre los principales riesgos, se encuentran el acceso no autorizado, la interceptación o filtración de información sensible, la alteración de los datos transmitidos y la interrupción de servicio”, anticipó.

Marino advierte un detalle: “Con respecto a infraestructura, es muy común que no se hagan las actualizaciones: si no tenés la última versión del producto de Fortinet que estés usando, estás en problemas. Lo mismo con ARSAT, si no está bien configurado. Todo puede tener falencias si las configuraciones no están bien actualizadas”, algo que se vio de manera patente con un fallo global en un lenguaje de programación web muy usado en todo el mundo (PHP, ver): el hiato entre la actualización disponibe y su efectiva instalación.

“Asimismo, se utilizarán los sistemas de video Live View, adquiridos por el Ministerio de Seguridad, con transmisión vía 4G, y los camiones satelitales UMSAT, que emplean la infraestructura satelital de ARSAT”, agregan. Y acá hay un tema sensible: la conectividad en eventos multitudinarios.

Antenas y conectividad, punto sensible. Foto: Adobe

La fibra óptica lleva datos por cable, el 4G utiliza la red celular, y los camiones suman enlaces satelitales a través de ARSAT. Pero con miles de asistentes usando datos para subir videos o enviar mensajes al mismo tiempo, muy probablemente se saturen los recursos disponibles: tener cobertura y disponer de capacidad suficiente para una multitud son dos cuestiones muy distintas.

Marino expresa preocupación por la concentración en Luján y considera probable que se necesiten enlaces satelitales para el monitoreo porque “el 4G no va alcanzar”. “En CABA no imagino muchos problemas, pero en Luján no debe haber más de una o dos torres”, arriesga. El resultado dependerá de la demanda, las redes y sus refuerzos, como los camiones satelitales que menciona el Gobierno.

Ciberpatrullaje y privacidad

La secretaria general Presidencia, Karina Milei, junto a ministra Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva. Foto: Luciano Thieberger

Las fuentes abiertas son contenidos públicos, como publicaciones en redes sociales o sitios web. Su análisis suele conocerse como OSINT, por sus siglas en inglés (Open Source Intelligence). Marino menciona mensajes falsos, redes inalámbricas apócrifas y códigos QR de pagos fraudulentos entre los posibles usos del evento como señuelo para una estafa.

“Teno”, hacker que brinda capacitaciones sobre estas tecnologías, plantea a este medio su preocupación por los simuladores de antenas celulares, conocidos como IMSI catchers, y el eventual registro de señales de Wifi y Bluetooth de los asistentes.

“Mi preocupación es qué va a pasar con la ya muy manoseada privacidad de los argentinos durante la visita del pontífice. ¿Vamos a tener desplegados IMSI catchers? ¿Esa información a dónde va a ir a parar?”, pregunta.

Estos equipos imitan una estación celular para interactuar con teléfonos cercanos y obtener identificadores de dispositivos o suscripciones. Teno anticipa que hará observaciones con Rayhunter, una herramienta de la Electronic Frontier Foundation (EFF) que busca indicios de esa actividad.

Los antecedentes sobre vigilancia aportan contexto a la preocupación. En su informe Estado de vigilancia, publicado en agosto, Amnistía Internacional documentó una compra nacional de 69 drones y reunió seis contrataciones porteñas vinculadas con tecnologías e infraestructura de vigilancia por cerca de US$ 48 millones. Esa muestra incluye análisis de video, reconocimiento facial, conectividad, almacenamiento y otros servicios adquiridos en 2025, sin constituir un presupuesto para la visita papal.

El documento de Amnistía también recoge un video oficial de la PFA de febrero de 2026 en el que agentes describen la transmisión de imágenes de drones por 4G o Starlink y su procesamiento posterior para reconocimiento facial.

Mientras las distintas jurisdicciones del Gobierno coordinan los detalles con el equipo de seguridad del Papa, estos eventos multitudinarios plantean desafíos para la ciberseguridad de la comitiva que viaja desde el Vaticano.

Pero también para los fieles que se acerquen a ver a León XIV, casi 40 años después de la última visita papal a la Argentina: en medio de una multitud, recibir a tiempo un aviso oficial o tener conectividad puede ser clave para encontrar una salida o saber dónde pedir asistencia.

El escenario principal, en el Monumento a los Españoles. Foto: Luciano Thieberger

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior

Adbloquer detectado

Nuestro sitio se mantiene gracias a nuestros sponsors locales, por favor permite que se visualicen en el navegador ♥