El fiscal que pateó el tablero del poder y los depósitos multimillonarios de la novia de Toviggino con plata de la AFA


Algo parco, con una mirada desafiante que no llega a intimidar. El Fiscal Federal Pedro Simón sería de esos que prefieren callar antes de distenderse en una charla, sin perturbarse con los silencios incómodos. Tres de sus colegas del Poder Judicial de Santiago del Estero coinciden en su perfil: un tipo correcto y, quizás, demasiado precavido…como desconfiado.

El miércoles, Simón cumplió 61 años. Una persona que trabaja con él hasta la sagrada hora de la siesta santiagueña, lo percibió más comprometido con lo que sería una decisión crucial de su carrera judicial que en festejar el aniversario de su natalicio.

Pedro Simón fue mucho más allá de lo que todos sus otros colegas se animaron a hacer con causas que investigan las dos personas que hace casi 10 años manejan el fútbol argentino.

Este viernes, el Fiscal pateó el tablero y pidió la detención de los dueños de la AFA, Claudio Tapia y Pablo Toviggino. El requerimiento generó un desplazamiento en la capas tectónicas que subyacen bajo el poder político y judicial de la provincia.

En Santiago, nadie discute la hegemonía que Gerardo Zamora domina los tres vértices del estado provincial: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. El ahora senador, decididamente encolumnado con el kirchnerismo, empezó a acumular poder en 2003, cuando asumió su primer mandato como Gobernador. Fue cuando derrotó al peronista Pepe Figueroa, en una provincia intervenida por Néstor Kichner tras el debacle del juarismo.

En esa elección, Simón fue electo diputado provincial en la lista de Figueroa. Durante su mandato tejió un esmerada relación con Zamora, quién lo respaldó para convertirse en Fiscal Federal, en 2007.

El pedido de detención de los dos jefes de la AFA, es dificil de explicar, especialmente por la amistad (¿y sociedades en común?) de Zamora con Toviggino. El senador no está nombrado en la causa de supuesto lavado de dinero que investiga Simón. Nadie duda que hubo conversaciones cruzadas.

Entre los que peinan canas en los pasillos de la Gobernación santiagueña, están los que piensan que Zamora no quiso o pudo detener el avance del fiscal contra Tapia y Tovigigno. En cambio, otros conjeturan sobre una especie de “control de daños”, al intentar unificar varias causas de lavado de dinero en Santiago.

En la Fiscalía se asombran por la evidencias. Cómo publica Clarín, encontraron depósitos de plazos fijos multimillonarios de empresas ligadas de Toviggino en el banco Coinag de Rosario, en Santa Fe, que se presenta como una cooperativa. A través de unas 12 sociedades anónimas, entre ellas Maltes (que compró la Quinta de Pilar), Servicio Líndor y Servicios Neurus, le facturaron hasta $10.000 millones a la AFA, que le pagó con transferencias que terminaron en el banco que maneja Hernán Sefusatti, nieto del fundador.

Según consta en los certificados de depósitos del plazos fijos que ilustran esta nota, la pareja de Pablo Toviggino, Florencia Santinara y Mauro Paz, para todos uno de los tantos testaferros que tiene el tesorero de la AFA. Ambos tienen a su nombre depósitos de varios millones de dólares y miles de millones de pesos.

Las empresas Líndor y Neurus (que comercializa en Santiago vinos traídos desde Mendoza por la bodega Vigilia), fueron creados en mayo de 2025. Tuvieron tanta suerte que en junio ya empezaron a facturarle a la AFA diferentes tipos de servicios por cifras astronómicas. La plata de fútbol.

Simón tiene un zapato de plomo que le pisa la investigación. Se llama Sebastián Argibay, juez federal que comparte la instrucción de la causa con la fiscalía. Pueblo chico Santiago: Argibay le vendió una finca a Toviggino que fue escriturada en $20 millones que en realidad cuesta $200 millones. El Juez federal hizo la operación a través su hija “pipi”, a quien se la había heredado. También figuraba su otro hijo, pero Argibay lo sacó porque milagrosamente logró sacar un crédito hipotecario para primera vivienda de la propia gobernación de Zamora.

Durante el verano, el Fiscal le pidió pidió a Argibay que por su relación con Toviggino se aparte de la causa. El Juez se negó y se fue de vacaciones. Ahora la Cámara Federal de Tucumán debe decidir si Argibay sigue como juez. Son cinco magistrados: uno de ellos es Ricardo Sanjuan, con suerte para la desgracia: hasta hace un mes fue miembro del Tribunal de Ética de la AFA. También está el camarista Fernando Poviña, otro con lazos de aluminio que lo atan a Toviggino por ser dirigente del club Atlético Tucumán.

Se excusarán o harán lo mismo que intenta hacer el juez Sebastían Argibay, en la llamada operación “sobresean a Tovi”.

Fuente: www.clarin.com

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