Las razones detrás de la negativa del Gobierno al reingreso de Venezuela en el Mercosur


Enterados del creciente acercamiento Venezuela para reincorporarse al Mercosur, del que está suspendido, y del consenso generalizado entre los otros miembros plenos para que eso se ejecute, funcionarios del Gobierno libertario dieron instrucciones a la Cancillería de oponerse por todos los medios posibles.
Tanto es así que el diplomático Rubén Javier Ruffi, Director Mercosur Institucional, convocó en solo días a los miembros de la Libertad Avanza en el Parlasur para pedirles expresamente en nombre del ministro Pablo Quirno que resistan la entrada de Venezuela.
¿El motivo? La competencia que representa para la Argentina en términos energéticos, concretamente petrolero, teniendo Venezuela una de las mayores reservas del mundo. La riqueza petrolera venezolana frente al yacimiento gasífero de Vaca Muerta, en Neuquén, y las fuentes petrolíferas argentinas, preocupa a los libertarios. Un planteo que, afirman algunas fuentes diplomáticas, hicieron también los empresarios del sector.
El entendimiento de Donald Trump con la presidenta interina Delcy Rodríguez tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero pasado ha generado varios movimientos, como el pedido del estadounidense a las compañías de su país en Venezuela y la visita a Venezuela del secretario de Energía de EE.UU. Cris Wrigth.
Ahora Venezuela está volviendo de la mano de Delcy Rodríguez, y como ahora está avalada por Trump las opiniones son variadas, salvo la resistencia de Cancillería, no por el factor de los derechos humanos sino por el temor a la competencia que cree le representa.
Por ejemplo, el parlamentario peronista del Parlasur Gabriel Fuks (Unión por la Patria) presentó una moción para la creación de una comisión de acercamiento a Venezuela, que finalmente se aprobó y será encabezada por el legislador de Paraguay Rodrigo Gamarra.
El tema crece y días atrás Marco Riquelme, ministro de Industria y Comercio del gobierno de Santiago Peña, sorprendió con una declaración favorable al avance sobre este asunto, como también lo están los gobiernos de Brasil y Uruguay. No el de Argentina.
“Con relación a la reincorporación de Venezuela al Mercosur, nosotros estamos plenamente de acuerdo y es una de las iniciativas que vamos a plantear también dentro de la presidencia pro tempore de Paraguay”,
A mediados de marzo, el presidente Gustavo Petro anunció que Colombia -Estado asociado al Mercosur desde 2004- y Venezuela, solicitarán sus incorporaciones plenas al bloque.
Esta suerte de “protectorado” que ahora ejerce en Venezuela, Trump descolocó a los aliados de los Estados Unidos que, por la propia exigencia de Washington, venían teniendo una política de presión hacia el régimen chavista. Todos, con excepción del gobierno de Javier Milei, vienen entendiéndose de una u otra forma con el interinato de Rodríguez, aunque le siguen exigiendo apertura democrática y libertad para todos los presos políticos, lo que no se ha concretado.
El Gobierno no sólo sigue sin diplomáticos en Caracas, de donde los echó Nicolás Maduro en agosto de 2024, sino que tampoco tiene contactos con el régimen, como se vio en la entrega del gendarme Nahuel Gallo -preso político durante un año y dos meses- a una delegación de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) que comanda Chiqui Tapia.
En la reunión virtual con el diplomático Ruffi hubo mucho enojo de los parlamentarios de la Libertad Avanza para con el Gobierno. Eran unos cinco en la conversación pedida por el Canciller Quirno. Le expresaron que recién dos años después de desatención absoluta al Parlasur, de no permitir que los miembros del Parlamento del Mercosur cobren ni viáticos, recurrían a ellos para contrarrestar el ingreso de Venezuela.
Venezuela fue incorporada al Mercosur en 2012, pese a que aún no había completado los pasos económicos y técnicos, como sí lo había hecho Bolivia al momento de entrar posteriormente. Pero en 2017, en plena cruzada represiva contra la oposición, el bloque le aplicó a Caracas la cláusula democrática, del Protocolo de Ushuaia, y la suspendió. Fue una decisión tan política de gobiernos afines la entrada de Caracas -entre otros el eje Dilma Rousseff y Cristina Kirchner- como su expulsión, con el eje Mauricio Macri y Jair Bolsonaro.
Los venezolanos se preparan para los nuevos tiempos. Si bien la Asamblea siempre tuvo parlamentarios destinados al Parlasur, que por estar suspendido el país no participaban de sus reuniones, ahora están en contacto cada vez más fluido con el Cono Sur. Y este jueves quedó instalada la nueva delegación venezolana para el también llamado Parlamento del Mercado Común del Sur.
Fuente: www.clarin.com



