De los Therians a los Frutherians: las nueva tendencia social que se viraliza en redes


En el universo cambiante de las identidades digitales, un nuevo fenómeno comenzó a ganar visibilidad en redes sociales: los Frutherians. Este movimiento emergente propone una forma distinta de entender la identidad, donde las personas no se reconocen en animales, como ocurrió con los therians, sino en el mundo vegetal.

La tendencia, que empezó a circular con más fuerza hacia 2026, mezcla estética, filosofía y cultura pop en una propuesta que no pasa desapercibida.

El rasgo central del movimiento es lo que sus seguidores llaman “identidad botánica”. Quienes forman parte de esta corriente aseguran identificarse con frutas, hortalizas o plantas específicas.

No se trata solo de una metáfora: para muchos, esta identificación forma parte de su forma de expresarse, de habitar el mundo y de vincularse con el entorno.

Algunos ejemplos incluyen personas que se describen como “lechuga”, “kiwi” o “raíz”, adoptando características simbólicas asociadas a esos elementos.

Uno de los aspectos más visibles del fenómeno es su estética. Los Frutherians suelen incorporar en su vestimenta hojas, raíces, frutas o elementos naturales, ya sean reales o recreados, como parte de su identidad cotidiana.

En plataformas como Spotify y YouTube, espacios como el podcast Poliamistosos ayudaron a difundir el concepto, impulsando su llegada a públicos más amplios.

Las redes sociales, como suele ocurrir con estas tendencias, funcionaron como el principal canal de expansión.

Uno de los elementos más llamativos del movimiento es su inspiración cultural. Muchos de sus integrantes citan directamente a Gustavo Cerati como una referencia clave.

La frase “ser un vegetal”, presente en su obra, es reinterpretada como una invitación a una vida más contemplativa, en conexión con la naturaleza y lejos del ritmo acelerado de la vida moderna.

Para los Frutherians, esta idea no es literal, sino simbólica: representa un estado de calma, adaptación y armonía con el entorno.

Detrás de lo que muchos ven como una estética llamativa, el movimiento propone una filosofía de “estar”. Es decir, priorizar la presencia, la contemplación y la conexión con lo natural.

En ese sentido, se diferencia de otras tendencias digitales más superficiales, al menos según sus propios seguidores.

También es importante no confundir este movimiento con el frutarianismo, una dieta basada exclusivamente en frutas. En este caso, la propuesta no es alimentaria, sino identitaria y cultural.

Como ocurre con muchas tendencias virales, los Frutherians generan opiniones divididas.

Para algunos, se trata de una forma legítima de expresión en una era donde las identidades son cada vez más fluidas. Para otros, es una excentricidad propia de internet.

Lo cierto es que el fenómeno abrió una conversación más amplia sobre los límites de la identidad en la actualidad y la relación de las personas con la naturaleza.

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior