Carina Radonich: “Los desafíos me empujan a crecer”


Carina Radonich: “Los desafíos me empujan a crecer”

Exactriz, empresaria y desarrolladora, convirtió un hotel olvidado en Orlando en un modelo global de hospitalidad familiar.

Hay algo en su energía que no se detiene. Una mezcla de entusiasmo, resiliencia y convicción que parece empujarla siempre un paso más allá. Lleva el pelo largo, la sonrisa siempre dispuesta y, en el cuello, una llave antigua que funciona como símbolo: perteneció a su abuelo croata y, según dice, “abre todas las puertas”. Y en su historia, no es solo una frase: es una forma de vivir. De un campo en Santa Fe a la televisión chilena de los 90, del vértigo del real estate en Miami a la creación de Magic Moments Resort & Kids Club en Orlando, su recorrido combina intuición, riesgo y trabajo. Donde otros ven límites, ella detecta oportunidades. Su gran diferencial es la emoción: en tiempos dominados por la tecnología, apuesta a la conexión humana. Así transformó un hotel abandonado en un espacio emocional para familias. Ese enfoque la llevó a convertir su proyecto en un caso de éxito global, reconocido por Wyndham Hotels & Resorts, que eligió su hotel como propiedad pionera para lanzar Dazzler Select, una versión de hoteles boutique más accesibles. Hoy, además, es embajadora del programa “Women Own the Room”, desde donde impulsa el liderazgo femenino en la industria hotelera.

Noticias: ¿Cómo y dónde comenzó su historia antes de todo esto?

Carina Radonich: Soy una soñadora que creció en Villa Mugueta, a 60 kilómetros de Rosario. Vengo de una familia de origen croata que llegó a la Argentina después de la Segunda Guerra Mundial. Mi abuelo vino con 12 años, sin hablar el idioma, aprendió español con una radio en el campo y trabajó incansablemente hasta convertirse en capataz de una gran estancia. Después logró comprar su propio campo modelo. Esa historia me marcó: el esfuerzo, la resiliencia, el compromiso. Eso lo tengo en mi ADN. Estudié abogacía en Rosario, a los 23 años me casé, y nos mudamos a Chile por el trabajo de mi marido, ingeniero industrial 

Noticias: Ahí aparece la televisión.

Radonich: Sí, en 1994, entré por casualidad. Era la época de Cecilia Bolocco, no existían redes sociales. Me presenté a una audición y quedé elegida para co-conducir un programa en horario central y el canal me tramitó la residencia. Después firmé contrato anual con Canal 13 y trabajé durante cuatro años en distintos segmentos, me ofrecieron roles en teleseries y trabajé en programas muy importantes como “Viva el Lunes” e incluso entrevistas internacionales en horario estelar. No era algo que yo buscaba, pero lo viví con mucho cariño.

Noticias: Y en 1998, otra mudanza.

Radonich: Sí, nos fuimos a Estados Unidos buscando un futuro más amplio para nuestros hijos. Llegamos sin nada, pero muchas ganas de salir adelante

Noticias: ¿Cómo fueron esos primeros años?

Radonich: Muy desafiantes. Empezamos desde cero. Compramos un departamento en cuotas, lo remodelamos y al año lo vendimos por más del doble. Con esa ganancia compramos otros dos y seguimos creciendo. Mi marido analizaba las oportunidades y yo me ocupaba del diseño y las ventas.

Noticias: Se metió de lleno en el real estate.

Radonich: Sí, enseguida saqué la licencia y entré a trabajar en Trump International Hotel and Towers, que era un desarrollo de lujo frente al mar. A los pocos días llegó Donald Trump y los desarrolladores me dijeron que, aunque les gustaba mi perfil, no iba a poder vender a los clientes neoyorkinos por mi acento. Entonces propuse trabajar gratis durante 30 días. Estudié el proyecto de memoria, tomé clases intensivas de inglés y preparé el pitch perfecto. ¡Me conocía el edificio mejor que el desarrollador!

Noticias: ¿Y qué pasó?

Radonich: Atendí un llamado y vendí el penthouse, la unidad más cara. Después otro cliente me compró 22 departamentos en una sola operación. En un mes vendí 72 de las 200 unidades.

Noticias: Al final, el acento latino no fue problema

Radonich: ¡Noo! (risas) No solo me dejaron en la firma, sino que me nombraron directora de ventas. Conocí a Donald Trump y recibí su reconocimiento. Fue una prueba de que cuando uno insiste, las cosas pasan. 

Noticias: Hasta que llega la crisis de 2008 cuando estalla la burbuja inmobiliaria

Radonich: Exacto. Con la caída del mercado decidimos reinventarnos y creamos nuestra propia empresa y plataforma de diseño de lujo, “Finish My Condo” .

Noticias: Ahí también fueron pioneros.

Radonich: En Miami no existían las unidades modelo como hoy. Los desarrolladores entregaban los departamentos “pelados” y nosotros los transformábamos en espacios terminados, listos para habitar. Trabajamos en proyectos como St. Regis, Porsche, Armani, Ritz-Carlton, en pleno auge de Sunny Isles Beach.

Noticias: Hubo una obra que marcó un antes y un después.

Radonich: Sí, en la casa de Pablo Pérez Companc en Fendi Château Residences: colgamos un Pagani Zonda, un auto de colección de millones de dólares, autografiado por el mismísimo Horacio Pagani, como divisor entre el living y el comedor de una residencia. Fue una obra muy compleja de ingeniería donde tuvimos que trabajar con técnicos italianos para poder subirlo hasta el apartamento sin una rayadura, y convertirlo en una pieza de arte. Ese proyecto nos dio un importante reconocimiento internacional.

Noticias: De ahí a la hotelería en Orlando hay otro salto grande.

Radonich: Sí, pero tiene lógica. En esa época íbamos todos los fines de semana a Orlando para distraernos con los chicos. Encontramos un hotel abandonado, en una ubicación privilegiada cerca de los parques. Donde otros veían ruinas, nosotros vimos una oportunidad de crear algo distinto. Fue un riesgo enorme, porque no teníamos financiamiento porque el banco veía que era una propiedad abandonada, y lo hicimos con nuestros ahorros. Pero era un espacio grande y literalmente al lado de los parques. Como se dice en este rubro, la locación es todo. Tardamos ocho meses en remodelarlo.

Noticias: ¿Qué marcó la diferencia con otros hoteles?

Radonich: El concepto de familia. Quería que no fuera solo un lugar para dormir. Que fuera un espacio de conexión, donde se generen recuerdos, y a un precio accesible.  Pensé todo desde lo que yo, como madre, necesitaba. No quería un hotel cinco estrellas para dormir. Quería un lugar donde las familias se conecten, donde una mamá tenga todo resuelto y pueda disfrutar a sus hijos. Creamos una experiencia emocional.

Noticias: ¿Por eso el nombre?

Radonich: Sí. La vida está hecha de momentos. Queremos que cada familia tenga su “Magic Moment”, algo que no olvide. Tenemos 170 habitaciones, recibimos casi 600 personas de todo el mundo por día, y logramos una conexión muy fuerte con los huéspedes. La gente se saca fotos con nuestros mensajes, se emociona. Eso no se logra solo con infraestructura. Poco a poco, la zona también fue cambiando y creciendo. 

Noticias: Ese diferencial fue clave para el reconocimiento internacional.

Radonich: Sí. En octubre del año pasado, Wyndham Hotels & Resorts nos eligió propiedad pionera para lanzar Dazzler Select en Estados Unidos. Es un orgullo enorme porque valida todo lo que construimos.

Noticias: ¿Qué implica formar parte de esa red?

Radonich: Es lo mejor de dos mundos: mantenés tu identidad, tu esencia, pero te conectás a una plataforma global con tecnología, visibilidad y un sistema de fidelización impresionante. Es una expansión exponencial

Noticias: Además, es parte de un programa de liderazgo femenino.

Radonich: Sí, soy embajadora de “Women Own the Room”, una iniciativa de Wyndham para impulsar a mujeres en la industria hotelera. Es muy importante porque hay muchísimas mujeres trabajando en la industria, pero pocas liderando. Me encanta poder ayudar a cerrar esa brecha.

Noticias: ¿Qué busca transmitir desde ese lugar?

Radonich: Que las mujeres se animen, que entiendan de negocios, de finanzas, que ocupen espacios. Fuimos creadas para crear.

Noticias: La pandemia fue una prueba muy dura para el sector.

Radonich: Muy dura. Pero nosotros no cerramos. Nos adaptamos, trabajamos en familia, mis hijos ayudaron. Fue un desafío enorme, pero lo superamos.

Noticias: En un mundo dominado por la tecnología, usted insiste con lo humano.

Radonich: Absolutamente. La inteligencia artificial puede avanzar, pero la conexión humana no se reemplaza. La gente no se acuerda de los detalles técnicos: se acuerda de cómo se sintió.

Noticias: ¿Qué viene ahora?

Radonich: Seguir creciendo, expandiendo y buscando nuevas oportunidades en el real estate. Orlando hoy es el destino número uno de Estados Unidos y se está dando un fenómeno muy interesante: los argentinos pasaron a ser el principal público, con un crecimiento del 45%. Siempre estoy mirando hacia adelante. Creo que los desafíos son regalos que nos hacen evolucionar y nos convierten en una mejor versión de nosotros mismos. Estoy abierta a seguir invirtiendo, incluso en Argentina. Me encanta mi país.

Noticias: Después de todo este recorrido, ¿qué la define?

Radonich: Que siempre voy para adelante con pasión y disfrutando de cada proceso. Y que los desafíos, en lugar de frenarme, me empujan.

Noticias: ¿Qué le diría a quien dudó de usted por su acento?

Radonich: Soy argentina… y no tenés idea de lo que los argentinos podemos lograr cuando nos ponen a prueba.

Fuente: noticias.perfil.com

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