Andrea Bariselli, psicólogo y neurocientífico: “Le exigimos al cerebro contra nuestra naturaleza”


A esta altura, ya varias generaciones tenemos más que naturalizado el exceso de información y hasta nos vanagloriamos de hacerle frente al multitasking.
Pero, al mismo tiempo, los académicos dedicados al estudio del cerebro y el comportamiento humano comenzaron a poner el ojo en esta nueva exigencia extrema y sus consecuencias a largo plazo.
En este contexto, el psicólogo y neurocientífico Andrea Bariselli, en su libro Naturaleza y neurociencia, busca desentrañar el deseo de estar al tanto de todo lo que sucede y probar una productividad sin límites.
Como dice en su libro y replica el sitio español Heraldo: “Estamos yendo contra nuestra naturaleza como seres humanos. Nuestros cerebros no están capacitados para asimilar semejante cantidad de estímulos”.
“¿Por qué nos comportamos de una manera tan perjudicial tanto para nosotros, como para nuestro planeta, aún sabiéndolo?”.
Para reforzar su mensaje, Bariselli agrega que “estamos inmersos en una profunda crisis de atención que afecta gravemente a nuestro estilo de vida y nuestra salud y que no se debe a una disminución de la fuerza de voluntad o a un colapso de nuestra capacidad de concentración, si no más bien a un astuto ‘robo’ de la misma”.
El granń problema surge con el desequilibrio entre lo que nuestro cerebro puede abarcar y la desmedida cantidad de estímulos que recibimos cada día.
“El cerebro humano solo es capaz de procesar un par de pensamientos a la vez a nivel consciente. Las capacidades cognitivas son intrínsecamente limitadas. Sin embargo, somos víctimas de un engaño generalizado. Un ejemplo claro es la creencia de que podemos gestionar hasta seis redes sociales diferentes al mismo tiempo”.
¿Qué le sucede al cerebro cuando recibe más información de la que puede procesar?
Ante este exceso de estímulos, el neurocientífico habla de que “lo que realmente le sucede a nuestro cerebro es una constante reconfiguración, pasando de manera incesante de una tarea a otro. Eso tiene un precio: el costo de desplazamiento de la atención”.
“Nuestra capacidad de concentración se vio significativamente afectada por las fuerzas de la sociedad moderna”.
“Casi todas las células del cuerpo se regeneran de forma constante, mientras que las neuronas no lo hacen, permanecen con nosotros durante toda la vida, moldeando lo que somos”.
Bariselli, en tanto, propone como contrapropuesta hacer un stop a los alicientes externos.
“Recuperar la tranquilidad en nuestras vidas requiere de un esfuerzo consciente, sabiendo que vivimos bombardeados de estímulos”.
Debemos luchar contra el ruido constante y buscar activamente momentos de paz, no solo por nuestro bienestar inmediato, si no por la salud a largo plazo de nuestro cerebro”.
“A veces pienso que nos estamos autodestruyendo; perdidos en las miles de preocupaciones olvidamos lo hermosa que es la Tierra que habitamos, y no somos conscientes de todo lo que estamos desperdiciando”.
Fuente: www.clarin.com



