Ramón Bataller, experto en salud hepática: “El alcohol es el mayor responsable de muertes e ingresos hospitalarios relacionados con el hígado”


El doctor Ramón Bataller, jefe de Hepatología del Hospital Clínic de Barcelona, confirmó que el consumo de alcohol es el factor determinante en el aumento de enfermedades hepáticas graves y hospitalizaciones a nivel global.
El especialista, referente internacional en la materia, advirtió que el impacto de esta sustancia en el organismo suele ser subestimado por la sociedad, a pesar de que los diagnósticos de hepatitis alcohólica y cirrosis continúan en ascenso.
Según los datos presentados por el experto, el hígado sufre daños estructurales severos cuando debe procesar toxinas de manera constante, lo que deriva en inflamación crónica y formación de tejido cicatricial.
Bataller sostiene que muchas personas no perciben los síntomas iniciales de la enfermedad, lo que demora el tratamiento médico hasta etapas donde el daño es prácticamente irreversible.
La falta de programas de detección temprana agrava una situación que ya colapsa las salas de internación.
La realidad hospitalaria actual refleja que la gran mayoría de los pacientes que ingresan con cuadros de insuficiencia hepática o tumores derivados tienen un historial de consumo problemático de alcohol.
Para el profesional, resulta indispensable cambiar el enfoque clínico y social, dejando de lado el estigma que rodea a esta adicción para centrarse en soluciones preventivas.
El proceso de deterioro hepático comienza frecuentemente con la acumulación de grasa, una condición conocida como hígado graso alcohólico, que puede revertirse si se abandona el hábito a tiempo. Sin embargo, la persistencia en la ingesta conduce a la hepatitis alcohólica y, eventualmente, a la cirrosis, donde el órgano pierde su capacidad funcional básica.
El doctor Bataller remarca que estas patologías reducen drásticamente la longevidad y la calidad de vida de quienes las padecen. Uno de los mayores desafíos para la medicina moderna es la normalización social del consumo, lo que impide que los individuos reconozcan el riesgo real al que exponen su salud.
El especialista subraya que no existe una cantidad de alcohol que sea totalmente segura para todos los perfiles genéticos, y que el daño acumulado puede manifestarse tras años de ingesta regular. La educación sobre los efectos bioquímicos del etanol en el tejido hepático es una herramienta fundamental en la prevención.
La integración de equipos multidisciplinarios, que incluyan a hepatólogos, psicólogos y especialistas en adicciones, es la estrategia que propone el Hospital Clínic para abordar esta crisis sanitaria. La atención no debe limitarse únicamente al síntoma físico, sino que requiere un acompañamiento integral para lograr la abstinencia sostenida.
Fuente: www.clarin.com



