A lo largo de más de dos décadas, un hombre recuperó de una playa gran parte del tesoro de un naufragio del siglo XVI


En el siglo XVI, un navío mercante que viajaba en dirección a Londres se hundió en el mar a raíz de un fenómeno meteorológico. Cientos de años más tarde, gracias al hallazgo realizado por un hombre, se develó gran parte del tesoro de la embarcación, que luego pasó a exhibirse en una exposición.
Una red de museos de Gales (Reino Unido) anunció la novedosa muestra de objetos valiosos pertenecientes a un naufragio de más de 400 años, recuperados en su mayoría por un aficionado a la detección de metales.
La organización Amgueddfa Cymru, encargada de gestionar siete museos en Gales, presentó a fines de junio una nueva exhibición sobre los tesoros del navío mercante Ann Francis.
El 28 de diciembre de 1583 por la noche, este barco, que había llevado un importante cargamento de cereales a España y ahora navegaba de regreso a Londres con el dinero recibido a cambio, fue impactado por una feroz tormenta.
Debido a esta situación, Ann Francis terminó naufragando en la costa de Gales. “El propietario de la embarcación, Francis Shaxton de King’s Lynn, había enviado un valioso cargamento de grano a España y ahora había perdido tanto el barco como el pago“, relató la red de museos en un comunicado reciente.
En 1996, según la cadena de noticias británica BBC, un aficionado a la detección de metales llamado Peter Hughes encontró en una playa de la localidad de Margam —cerca de la ciudad de Port Talbot, en el sur de Gales— una moneda de oro que provenía del navío mercante.
“Cuando levanté la moneda de la arena, y la arena se desprendió de la moneda, esta brilló como el Sol en mi mano”, recordó Hughes en conversación con la BBC.
En un principio, el hombre confundió la moneda con otro objeto. “Me quedé impresionado, porque vi la figura de un santo sosteniendo un barco, San Vicente Mártir (nota del redactor: se refiere a Vicente de Huesca, un santo del Cristianismo) y al principio pensé que era un token (ficha). Pero cuando la di vuelta y vi el escudo de Portugal, supe que era una moneda. Me invadió la emoción, ¡fue increíble!“, dijo Hughes al mismo medio.
Tras el hallazgo de la moneda de oro, el hombre siguió yendo a la playa en busca de más piezas metálicas. Durante más de dos décadas, localizó cientos de objetos del naufragio del Ann Francis.
Según explicó Amgueddfa Cymru en un blog de su sitio web, el aficionado a la detección de metales encontró “unas 870 monedas de oro y plata, así como objetos personales, equipamiento naval y utensilios de cocina, para comer y beber, todos ellos datados entre finales del siglo XV y el siglo XVI“.
“La mayor parte de su increíble tesoro (nota del redactor: se refiere al tesoro del barco) fue desenterrado por Peter Hughes a lo largo de 21 años. Peter hizo el descubrimiento mientras usaba un detector de metales en la playa, después de que las tormentas arrastraran la capa de arena que ocultaba este deslumbrante tesoro del siglo XVI”, explicó la red de museos mediante el comunicado.
De acuerdo con la BBC, Hughes contactó a la red de museos y colaboró con la entidad al reportar sus hallazgos. “Los objetos y el tesoro pertenecen a la gente y forman parte del patrimonio de Gales“, indicó al medio.
El 26 de junio, el museo National Waterfront Museum de la ciudad de Swansea, gestionado por Amgueddfa Cymru, puso en exposición el tesoro del navío mercante.
Por otro lado, de acuerdo con el comunicado de la entidad, aparte de los objetos hallados por Hughes, en la exposición figuran otros artefactos del Ann Francis, como por ejemplo el silbato del contramaestre y un “fascinante” candado perteneciente a uno de los cofres de madera del naufragio en cuestión.
“La combinación de este candado era una palabra secreta que, hasta el día de hoy, sigue sin ser descifrada por todos los que lo intentaron”, aclaró la organización.
Según el Gobierno del Reino Unido, aquellos objetos considerados por la ley local como tesoros deben ser reportados a las autoridades.
“La multa por no declarar un tesoro es ilimitada o conlleva una pena de hasta 3 meses de prisión”, aseveró la institución en su página web.
Fuente: www.clarin.com



