Cumbre del Mercosur con Lula y sin Milei: los presidentes hicieron reclamos, pero hay avances en lo comercial


Con la única ausencia de Javier Milei, a la que nadie se refirió pero evitó sobresaltos con Luis Inacio Lula da Silva, la cumbre de presidentes del Mercosur concluyó este martes en Paraguay con algunos matices.
Si, por un lado, la centralidad de la tirria entre Lula y Milei detiene la integración y el diálogo político en el bloque, este sigue moviendo piezas en lo económico comercial. Milei estuvo representado este martes por el ministro Pablo Quirno, que el lunes encabezó también la reunion de cancilleres, en la que debió escuchar las críticas indirectas de su par de Brasil, Mauro Viera, quien pidió más apertura comercial, pero negociada en bloque. Y sin referirse a la Argentina, a su acuerdo con los Estados Unidos y a su pedido para ingresar al acuerdo Transpacífico, criticó las negociaciones individuales.
La LXVIII Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno del Mercosur y Países asociados se hizo en realidad en la ciudad de Luque, cerca de Asunción. Y salvo el faltazo de Milei tuvo asistencia completa de quienes se habían comprometido a ir. Los mandatarios de Paraguay, Santiago Peña; de Uruguay, Yamandú Orsi; de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Ecuador, Daniel Noboa; y de Chile, José Antonio Kast, firmaron en presencia la declaración final.
Por un lado este martes hubo un nuevo paso al lanzar oficialmente las negociaciones para un Acuerdo de Asociación Económica con Japón, equivalente a un tratado de libre comercio; y se conversó sobre entendimientos con Emiratos Árabes Unidos, Canadá, Reino Unido, Indonesia y Malasia, mientras se busca ampliar su acuerdo preferencial con India, lo que consolidaría una agenda de expansión comercial hacia mercados de Asia y otras regiones.
Pero al mismo tiempo, la cumbre comenzó con Santiago Peña cuestionando fuertemente las “asimetrías” en la implementación del acuerdo comercial con la Unión Europea.
El mandatario habló de un “sabor amargo” en lo que obtienen, y reclamó una distribución más equitativa de las cuotas de exportación. Sostuvo que el actual esquema beneficia a los socios más grandes del bloque en detrimento de países como Paraguay.
Ocurre que el acuerdo firmado en enero pasado en Asunción -para no verlo a Milei entonces el que faltó fue Lula da Silva- entró en vigor de manera provisoria el 1° de mayo pasado. Por el momento, mientras se negocian las cuotas de qué producto va a poder vender a Europa con arancel cero cada país, está en funcionamiento un sistema de que el que primero llega primero toma. Y Argentina y Brasil corren a toda velocidad en temas como carnes y mieles, entre otros del agro, superando a sus vecinos, lo que está generando enojo entre los más chicos.
Exultante porque todos lo felicitaban ante el triunfo de Paraguay contra Alemania en el Mundial de Fútbol, Peña entregó la presidencia pro-témpore del Mercosur para los próximos seis meses a Yamandú Orsi, de Uruguay, y expresó endurecido: “Si el Mercosur quiere ser creíble hacia afuera, primero debe ser justo hacia adentro“, sostuvo, al insistir en que el reparto de los cupos responde a una “cuestión de justicia” y no a un “capricho”.
Por su parte, Milei decidió bajarse a último momento de la cumbre del bloque y en su entorno argumentaron problemas de agenda interna con la renuncia de Manuel Adorni y la jura de Diego Santilli en su lugar, pero otro lo relacionaron con sus problemas con Lula. El lunes recibió especialmente en la Quinta de Olivos a Flavio Bolsonaro, rival de Lula en las elecciones presidenciales de octubre en Brasil y con la que el libertario como el hijo del ex presidente Jair Bolsonaro buscan “pintar de azul” por completo el mapa de Sudamérica, dijeron. Es una referencia a que sólo falta el triunfo de la derecha en Brasil para completar una evidente tendencia.
Lula está visiblemente solo en una región que cambió de color, pero todos los presidentes, salvo Milei, mantienen con el líder del PT una buena relación. Si se toma esa tendencia de la región de ir a hacia la derecha y los outsiders por un lado, pero con un notable clima de polarización -como se ve en Colombia, Perú- y dificultades para quienes recién asumieron, incluso con intentos de desestabilización como el caso que padece Rodrigo Paz en Bolivia y una notable baja de en las encuestas para José Antonio Kast en Chile. Por cierto, así como hubo una declaración especial para apoyar el reclamo argentino de soberanía sobre las Malvinas, hubo un apoyo a Rodrigo Paz, al rechazarse en bloque cualquier intento de desestabilización.
A pedido del presidente brasileño, los mandatarios realizaron un minuto de silencio en solidaridad con Venezuela por las víctimas de los recientes terremotos. También anunció en la cumbre del Mercosur que su país aportará 100 millones de dólares anuales durante diez años al Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (Focem), destinado a reducir las asimetrías entre los socios del bloque.
Lula defendió al Mercosur como una “necesidad estratégica” y destacó que el Focem ha financiado obras de infraestructura desde su creación. También adelantó que el bloque lanzará una asociación económica con Japón y que espera avanzar próximamente con China, además de celebrar la futura incorporación de Bolivia.
Qué dijo Quirno
El canciller Quirno defendió en la cumbre del Mercosur una agenda de mayor apertura económica y cuestionó el sesgo proteccionista del bloque. En representación de Milei sostuvo que el Mercosur debe “dejar de mirar al mundo como una amenaza” y recuperar su vocación de integración con la economía global.
Quirno afirmó que la región cuenta con recursos, energía, minerales críticos y ventajas estratégicas para convertirse en un actor central del comercio internacional, pero advirtió que eso requiere “coraje” y decisión política. Planteó que el bloque debe abandonar una estructura “lenta y defensiva” para transformarse en una plataforma de competencia y crecimiento.
En esa línea, cuestionó la “adicción al proteccionismo” que, a su juicio, caracterizó al Mercosur durante años y reclamó una revisión profunda del funcionamiento económico del bloque. También pidió reformar el Arancel Externo Común para hacerlo “más simple, competitivo y compatible con una agenda real de apertura”, al considerar que los altos aranceles encarecen los insumos, limitan el acceso a la tecnología y reducen la competitividad de las empresas.
Fuente: www.clarin.com



