Quiénes son las tres hermanas más longevas del mundo: tienen 109, 104 y 103 años


Lúcidas, con historia para contar y con el vínculo intacto después de más de un siglo, las tres hermanas vivas más ancianas del mundo —de acuerdo con LongeviQuest, la máxima autoridad mundial en longevidad humana— residen en Río de Janeiro, Brasil
Se trata de Levita de Deus Nunes (109 años), Zoraide de Deus Mota (104) y Zulina de Deus Nunes (103). Entre las tres suman 316 años de vida y representan un récord extraordinario de longevidad en hermanos.
Hijas de Manoel de Deus Nunes y Jovelina de Deus Nunes, las tres hermanas nacieron en Cedro de São João — entonces un distrito de Propriá — en el estado de Sergipe, Brasil, y llegaron a Río de Janeiro en distintos momentos del siglo XX, empujadas por la necesidad y sostenidas, cada vez, por la hermana que ya había llegado antes. Esa cadena de apoyo mutuo atraviesa décadas y todavía se mantiene en pie.
Levita, la mayor, nació el 7 de junio de 1917 en lo que fue el segundo puesto entre ocho hermanos. Desde chica tomó las riendas del hogar: organizaba la rutina de la casa y cuidaba a la familia mientras sus padres trabajaban en el campo. Nunca se casó ni tuvo hijos, y dedicó su vida entera a los suyos.
Llegó a Río alrededor de 1953 para acompañar a Zulina, que enfrentaba sola la adaptación a la ciudad. Con el tiempo, Levita se incorporó a Rede Globo Television, donde trabajó durante 12 años. Durante la visita, le contó a Souza que aprendió a bordar a los siete años y que el bordado en cruz fue una pasión que la acompañó toda la vida.
Zoraide, nacida el 24 de noviembre de 1921, fue la que abrió camino en la ciudad. Se recibió de maestra en la Escola Normal de Aracaju y comenzó su carrera en São Cristóvão, Sergipe.
En 1944 se mudó a Río, donde ingresó a la Escuela de Enfermería Anna Nery como alumna residente y construyó una sólida trayectoria profesional en varios hospitales hasta jubilarse. En 1950 se casó con Enéas Alves da Mota y tuvo cinco hijos.
En su conversación con la investigadora, Zoraide recordó que su padre criaba cerdos y los faenaba él mismo, vendiendo la carne desde la propia casa. “Siempre guardaba los mejores cortes para la familia”, rememoró.
Zulina, la menor del trío, nació el 4 de marzo de 1923. Aprendió desde pequeña a coser, bordar y trabajar en manualidades: habilidades que después se convirtieron en su sustento. En 1945 se casó con José Benvindo dos Santos, empleado de la Red Ferroviaria Federal, y tuvo seis hijos mientras su marido viajaba entre Aracaju y Salvador.
Cuando el matrimonio terminó, Zulina se encontró sola, con hijos pequeños y sin estabilidad económica. Decidió migrar a Río alrededor de 1952. Fue Zoraide quien la recibió, le dio techo y la ayudó durante el primer mes en la ciudad.
Con el tiempo, Levita también llegó para acompañar a Zulina en esa misma adaptación. Así se fue tejiendo una historia en la que cada hermana fue, en algún momento, refugio para las otras: Zoraide abrió puertas a través de la educación y la enfermería; Levita dedicó su vida al cuidado de sobrinos y familia; Zulina convirtió el trabajo manual en oportunidad para sus hijos.
Cada una, a su manera, fue sostén esencial de las demás durante los momentos más difíciles.
Fuente: www.clarin.com



