Veterinarios explican cuándo el aire acondicionado protege a las mascotas y cuándo puede enfermarlas


Los veterinarios y especialistas en salud animal empezaron a advertir que el aire acondicionado puede ayudar muchísimo a perros y gatos durante las olas de calor. Sin embargo, también existen situaciones donde el uso incorrecto termina generando problemas respiratorios, estrés térmico o cambios bruscos de temperatura en las mascotas.
El problema no suele ser el aire acondicionado en sí. Según explican distintos veterinarios, lo que genera complicaciones es la combinación entre temperaturas demasiado bajas, corrientes directas y cambios extremos entre exterior e interior.
El calor extremo puede ser especialmente peligroso para perros braquicéfalos, gatos mayores y animales con problemas cardíacos o respiratorios.
Razas como bulldog francés, pug o bóxer tienen más dificultades para regular temperatura corporal. En esos casos, el aire acondicionado puede funcionar como una herramienta importante para evitar golpes de calor.
Qué recomienda los veterinarios y cómo afecta el aire acondicionado a las mascotas
Los veterinarios recomiendan mantener ambientes frescos, con circulación de aire y acceso permanente al agua. Pero también aclaran que bajar demasiado la temperatura puede generar otros efectos.
Cuando el aire frío pega directamente sobre el animal durante horas, algunas mascotas desarrollan molestias respiratorias, rigidez muscular o irritación ocular.
En otros casos, el problema aparece por el contraste. Salir varias veces desde un ambiente muy frío al calor intenso de la calle puede generar estrés físico, especialmente en animales sensibles.
Muchos perros y gatos muestran cambios físicos bastante claros cuando la temperatura empieza a afectarles. El jadeo constante es uno de los signos más conocidos en perros. También aparecen cansancio excesivo, lengua muy roja, respiración rápida o apatía.
En gatos suele ser un poco más difícil detectarlo porque muchas veces reaccionan escondiéndose o reduciendo movimiento.
Los veterinarios también recomiendan prestar atención a síntomas como vómitos, desorientación o dificultad para mantenerse de pie, ya que esto puede indicar un cuadro más serio debido al golpe de calor.
El golpe de calor en animales puede avanzar rápido, sobre todo en días húmedos y en espacioscon poca ventilación. Por eso muchos especialistas recomiendan evitar paseos durante horarios de máxima temperatura y prestar atención a superficies calientes como asfalto o cemento.
La mayoría de los veterinarios coincide en que el aire acondicionado no es malo para perros y gatos si se usa de manera razonable. El primer punto suele ser evitar temperaturas demasiado bajas. Muchas veces no hace falta enfriar toda la casa a niveles extremos para que el animal esté cómodo.
También recomiendan no dirigir el flujo de aire directamente hacia la cama o el lugar donde duerme la mascota. Otro aspecto importante es la humedad del ambiente. Algunos equipos resecan bastante el aire y eso puede afectar ojos, nariz o vías respiratorias en animales sensibles.
Fuente: www.clarin.com



