Una foca hallada con bajo peso y una infección pulmonar volvió a la naturaleza tras recibir atención veterinaria: “Una segunda oportunidad en el mar”


En una playa, ante la atenta mirada de un grupo de personas, un animal marino rescatado asomó tímidamente su cabeza fuera de la jaula de transporte en la que había llegado hasta allí. A continuación, el ejemplar empezó a dar sus primeros pasos en la arena luego de superar una rehabilitación. De esta manera, regresó a su hábitat natural.
Una cría de foca que sufría múltiples problemas de salud fue rescatada, rehabilitada y devuelta a su hábitat natural este año en Estados Unidos.
“Una segunda oportunidad en el mar“, anunció públicamente el acuario Mystic Aquarium, del estado de Connecticut, sobre la reciente reinserción en la naturaleza de una hembra de foca común (Phoca vitulina). La institución sin fines de lucro, dedicada a proteger la vida acuática, brindó atención y cuidados especializados al mamífero.
Todo comenzó a principios de julio, cuando la foca en cuestión fue hallada vulnerable, con aproximadamente un mes de vida, en el pueblo costero de Rockport, Massachusetts.
Tras el hallazgo del cachorro, un equipo de rescate de la organización sin fines de lucro estadounidense Seacoast Science Center se hizo cargo del operativo para poner a la foca a resguardo.
Después de rescatarla, la trasladaron a las instalaciones de Mystic Aquarium. Una vez allí, los expertos del lugar determinaron que la foca padecía varios problemas de salud.
“Luego de ser rescatada y enviada a Mystic Aquarium al día siguiente, se le realizó un examen físico completo y se constató que tenía bajo peso (nota del redactor: 6,8 kilogramos según Seacoast Science Center), lesiones superficiales y una infección respiratoria“, explicó el acuario en un comunicado reciente.
A raíz de la situación, el mamífero, bautizado en el lugar como Peanut, recibió tratamiento y también se sometió a una rehabilitación.
Según el comunicado de la institución, Peanut se alimentó inicialmente con una fórmula láctea administrada mediante una sonda hasta que finalmente pudo comer pescado por sus propios medios. Además, durante la internación, sus cuidadores le suministraron antibióticos y terapia de nebulización para combatir la infección respiratoria.
“Tras semanas de cuidados intensivos, aumentó más de 20 libras (nota del redactor: más de 9 kilogramos) y se recuperó de forma increíble“, indicó la entidad al respecto.
A fines de agosto, después de haber superado su proceso de rehabilitación y obtenido el alta veterinaria, la foca volvió a la naturaleza.
El ejemplar fue liberado el 26 de agosto en Rhode Island, un estado situado en la costa noreste del país, según informó Seacoast Science Center en un posteo de redes sociales.
“Durante la semana previa a la posible liberación de una foca a su hábitat marino, el animal se somete a una serie de ‘pruebas’ —tanto biológicas como físicas— para garantizar que goza de buena salud. Una vez que se considera que está lista para ser liberada, se coordinan acciones con los organismos gubernamentales locales para llevar a cabo la liberación, que suele tener lugar frente a la costa de Rhode Island”, aseveró Mystic Aquarium en su página web oficial.
Por otro lado, Seacoast Science Center aclaró que a Peanut le colocaron en su cuerpo un dispositivo de rastreo satelital, entre otras cosas, para monitorear sus movimientos en la naturaleza.
“Este dispositivo ayudará a los investigadores a obtener más información sobre sus movimientos después de la liberación. El dispositivo se desprenderá naturalmente cuando Peanut mude de piel, generalmente después de aproximadamente un año”, afirmó Seacoast Science Center en el posteo de redes.
A su vez, en la misma publicación, la organización destacó el trabajo del acuario.
“Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al Animal Rescue Team (nota del redactor: Equipo de Rescate Animal) de Mystic Aquarium por colaborar con nosotros y brindarle a Peanut la atención especializada que necesitaba para recuperarse y regresar a casa. ¡Mucha suerte, Peanut! ¡Te estaremos animando desde la orilla!”, reflexionó Seacoast Science Center.
Según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, las crías de focas comunes pesan alrededor de 24 libras (cerca de 11 kilogramos) al nacer.
“Las crías permanecen con sus madres de 4 a 6 semanas antes de ser destetadas y poder buscar alimento por sí solas“, explicó la agencia científica estadounidense en un artículo informativo del 2022.
Fuente: www.clarin.com



