Un pingüino de una especie amenazada volvió a la naturaleza después de haber quedado varado en la costa con problemas de salud: “Estamos profundamente agradecidos a todos los que contribuyeron a su retorno al océano”


Un ave silvestre obtuvo este año una segunda oportunidad de vida gracias al trabajo conjunto de organizaciones proteccionistas. En Sudáfrica, un pingüino de una especie amenazada fue reinsertado en su hábitat natural tiempo después de haber quedado varado con problemas de salud.
La historia con final feliz tuvo como protagonista a Benny, una hembra juvenil de pingüino de El Cabo (Spheniscus demersus), una especie en peligro crítico de extinción.
Todo comenzó el 15 de mayo, cuando esta pequeña ave apareció visiblemente exhausta y con bajo peso en la costa de Port Edward, un pueblo de la provincia de KwaZulu-Natal (en el extremo este del país africano) situado frente al océano Índico.
Según el diario local The Witness, un equipo de especialistas agrupados bajo la KZN Stranding Network —una red de profesionales formada por varias instituciones que responde a varamientos marinos— rescató al animal después de haber sido avistado por varios ciudadanos.
A continuación, el ejemplar fue trasladado ese mismo día a un centro de rehabilitación veterinaria de la organización no gubernamental sin fines de lucro South African Association for Marine Biological Research (SAAMBR), encargada de contribuir a la conservación de los recursos marinos y costeros.
Cuando el ave arribó a las instalaciones de la SAAMBR, los expertos confirmaron que estaba deshidratada y presentaba signos de desnutrición. En una publicación de la cuenta de Facebook de la entidad, compartida el 18 de mayo, se informó que la hembra de pingüino de El Cabo “probablemente” había pasado aproximadamente 10 días sin alimentarse antes de aparecer varada en la costa.
A pesar de esta situación inicial, el animal se repuso gracias a la atención en el centro. “Afortunadamente, la veterinaria de la SAAMBR, la Dra. Caryl Knox, no encontró lesiones graves y, tras recibir líquidos, vitaminas y una noche de descanso reparador, Benny sorprendió a todos devorando pescado con avidez a la mañana siguiente”, explicó la organización en el posteo de la red social.
A lo largo de las siguientes dos semanas, el ave permaneció bajo protección de la SAAMBR. “Nuestros equipos de cuidado animal y veterinarios le brindaron a Benny los mejores cuidados, atención y apoyo, ayudando a que recuperara fuerzas y apetito. Llegó pesando solo 1,5 kg, y cuando llegó el momento en que estaba en condiciones para la siguiente etapa de su viaje, ya era un pingüino fuerte y enérgico de 2,7 kg“, afirmó la entidad en otra publicación de Facebook, con fecha de 9 de junio.
Durante los primeros días de junio, luego de quedar 15 días a cargo de la SAAMBR, el animal fue derivado a las instalaciones de la organización sin fines de lucro Southern African Foundation for the Conservation of Coastal Birds (SANCCOB), abocada al rescate, la rehabilitación y la liberación de aves marinas.
A finales de ese mismo mes, la SANCCOB reinsertó al pingüino en la naturaleza junto a otros ejemplares.
“Benny no entró al océano en soledad, sino con un grupo mixto de adultos y jóvenes que también habían necesitado pasar un tiempo bajo cuidado humano“, declaró la curadora asistente de mamíferos y aves de la SAAMBR, Kelly de Klerk, según un posteo de la entidad del 22 de junio.
“Los pingüinos africanos (nota del redactor: como también se los conoce a los ejemplares de pingüino de El Cabo) rehabilitados se liberan en estos grupos mixtos para asegurar que los jóvenes inexpertos aprendan a relacionarse socialmente, a tener confianza y a adaptarse con relativa facilidad a la vida en el océano, después de haber estado bajo cuidado humano”, agregó la mujer al respecto.
Tras el regreso del ave a su hábitat natural, la organización se mostró agradecida con todos aquellos que formaron parte de la causa.
“Se suele decir que se necesita una comunidad entera para criar a un niño (nota del redactor: es una expresión famosa en inglés), y más recientemente, para rescatar y rehabilitar a los pingüinos africanos en peligro crítico de extinción. Esto fue sin duda cierto en el caso de Benny, y estamos profundamente agradecidos a todos los que participaron en su retorno al océano. Que te vaya bien, Benny“, reflexionó la SAAMBR en la publicación del 22 de junio.
Fuente: www.clarin.com



