Un estudio psicológico siguió a 122 personas durante tres meses y descubrió que visitar lugares diferentes mejora el estado de ánimo


Salir de la rutina y pasar por lugares distintos a los frecuentados, aunque sea dentro de la misma ciudad, podría tener un efecto positivo en el estado de ánimo.
Así lo reveló un estudio psicológico que en 2020, siguió a 122 personas en la ciudad Nueva York y Miami durante tres meses y descubrió que, en los días en que visitaban una mayor variedad de sitios, tendían a sentirse más felices, relajadas y entusiasmadas.
La investigación, publicada en la revista científica Nature Neuroscience, analizó los desplazamientos diarios de los participantes mediante el GPS de sus teléfonos celulares y cada dos días, les pidió que calificaran cómo se sentían.
Un patrón notable emergió de los hallazgos de esta investigación, los días caracterizados por una mayor actividad física y la exploración de distintos entornos se asociaron con una sensación de bienestar emocional más elevada. La coautora de este estudio, Catherine Hartley lo resumió así: “si me siento mejor hoy, es probable que me mueva más”.
Los investigadores científicos aclararon que el concepto de “lugares diferentes” no está necesariamente relacionado con hacer grandes viajes o vivir experiencias extraordinarias. Por el contrario, la variedad puede encontrarse en pequeños cambios cotidianos que están fácilmente al alcance de la mano de las personas.
Tomar un café en otro bar, caminar por un barrio distinto, trabajar desde un cowork, un parque o modificar el recorrido habitual son algunos ejemplos de situaciones que introducen novedad en el día a día y generan una sensación de bienestar y según el autor de estudio, Aaron Heller, “las experiencias nuevas y variadas son, en general, beneficiosas para el cerebro”.
Para los especialistas, estas pequeñas experiencias obligan al cerebro a prestar más atención al entorno y hacen que las jornadas se perciban como más ricas y menos repetitivas, por ende más relajadas y aventureras.
El estudio también detectó que la relación entre el movimiento y el estado de ánimo es bidireccional. Las personas que se sienten mejor tienen más predisposición a salir, recorrer nuevos lugares, conocer nuevos amigos y a realizar actividades diferentes.
Al mismo tiempo, esas experiencias nuevas parecen retroalimentar las emociones positivas y contribuir a una mayor sensación de bienestar de las personas.
Por el contrario, cuando alguien atraviesa un período de apatía o desánimo, suele reducir sus desplazamientos y permanecer en los mismos espacios, algo que puede profundizar la sensación de monotonía.
Aunque los investigadores remarcaron que el estudio es observacional y no constituye una receta para alcanzar la felicidad, los resultados sugieren que incorporar pequeñas dosis de novedad en la vida cotidiana puede ser una herramienta sencilla para mejorar el ánimo y hacer que los días se sientan distintos.
Fuente: www.clarin.com



