Un ave atropellada por un vehículo volvió a volar libremente tras someterse a una cirugía y un proceso de rehabilitación: “Pudo ser liberada en la zona donde fue encontrada”


Un ave atropellada por un vehículo volvió a volar libremente tras someterse a una cirugía y un proceso de rehabilitación: “Pudo ser liberada en la zona donde fue encontrada”

Víctima de un accidente, un animal silvestre resultó herido y sufrió una severa lesión en una de sus extremidades: requería atención cuanto antes. Afortunadamente, obtuvo una segunda oportunidad de vida.

Un ave atropellada por un vehículo en Estados Unidos regresó a su hábitat natural después de someterse a una cirugía y superar un proceso de rehabilitación.

El caso ocurrió este año en la región oeste de EE.UU., según informó la organización sin fines de lucro local Teton Raptor Center, dedicada a la conservación de aves rapaces.

El 1 de julio, de acuerdo con un comunicado emitido por Teton Raptor Center, un ejemplar de aguilucho langostero (Buteo swainsoni) ―especie de ave rapaz también conocida como aguilucho de Swainson o busardo chapulinero― fue trasladado a la clínica veterinaria de la organización luego de que una persona lo encontrara en mal estado. Al parecer, el animal había sufrido el impacto de un automóvil.

“Esta ave ingresó (nota del redactor: a la clínica veterinaria) el 1 de julio de 2026 procedente de la ciudad de Victor, Idaho, tras ser atropellada por un vehículo. Un buen samaritano la trajo hasta aquí”, indicó en el comunicado la entidad, situada en la localidad de Wilson (Wyoming), a menos de 30 kilómetros de distancia de Victor.

Durante el chequeo veterinario inicial, los especialistas de la clínica detectaron que el aguilucho langostero tenía una fractura en uno de los dedos de su pata izquierda y algunas abrasiones (rasponazos) en el pecho.

“Las aves rapaces diurnas tienen cuatro dedos en las patas y se consideran anisodáctilas, lo que significa que tienen cuatro dedos, tres de ellos orientados hacia delante y uno hacia atrás. Para la mayoría de las aves rapaces, el dedo I (el dedo posterior, llamado hallux) y el dedo II (el dedo anterior interno) son los más importantes, ya que estos dos dedos funcionan conjuntamente como las principales herramientas de caza y sujeción que necesitan para cazar a sus presas. Los dedos III y IV se utilizan principalmente para el equilibrio, la estabilidad y el contacto inicial (nota del redactor: al posarse sobre superficies)”, explicó la entidad.

En el caso del aguilucho langostero, tenía fracturado el dedo IV de su pata izquierda. Debido a la severidad de la lesión, los veterinarios determinaron que la mejor opción era realizar una amputación.

“Se ha observado que las aves rapaces pueden sobrevivir aunque les falten dedos, por lo que tomamos la decisión crucial de amputarle el cuarto dedo”, aseveró la organización al respecto.

Por lo tanto, el ave, se sometió a la intervención quirúrgica en cuestión, que resultó exitosa.

“Nuestros colegas del Jackson Animal Hospital pudieron amputarle quirúrgicamente el dedo, y la herida sanó perfectamente, dejando su pie izquierdo con solo tres dedos. Durante su tratamiento, recibió antiinflamatorios, analgésicos, antibióticos y cuidados especiales para la herida, con el fin de reducir el dolor y asegurar una correcta cicatrización“, aclaró la entidad mediante el comunicado.

Después de la cirugía, el aguilucho langostero continuó con un proceso de rehabilitación en las instalaciones de Teton Raptor Center. En esta etapa, sus cuidadores pusieron a prueba las habilidades de caza del ave para comprobar si sería capaz de sobrevivir en la naturaleza.

Al final, de acuerdo con la organización, el animal terminó demostrando que podía valerse por sí mismo.

A principios de agosto, tras completar su rehabilitación y recibir el alta veterinaria, el ave fue reinsertada en su hábitat natural.

“El 4 de agosto, pudo ser liberada en la zona donde fue encontrada, en presencia de la persona que la halló y su familia. ¡Después de abrir la puerta de la jaula, empezó a volar! ¡Muchísimas gracias a esta familia y al Jackson Animal Hospital por ayudar a que SWHA 26-54 (nota del redactor: el código de identificación del ave) volviera a la naturaleza!”, afirmó la organización, que compartió un video del momento.

Fuente: www.clarin.com

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