Son hermanas mellizas, tienen 30 años y descubrieron que no son hijas biológicas de sus padres: “Ellos no tuvieron la culpa”

A fines de 1995, una mujer llamada Penny Szafranski dio a luz a dos bebés, en Nueva Gales del Sur, Australia. Fueron su mayor sueño cumplido tras varios años de búsqueda del embarazo. Ni en su peor pesadilla se imaginó que 30 años después las mellizas le dirían: “Mamá, no somos tus hijas biológicas, y tenemos un ADN que lo prueba”.

En una extensa y emotiva entrevista con Australian Broadcasting Corporation, una de las mellizas, Sasha Safranski, contó su historia frente a las cámaras, con la esperanza de obtener respuestas de quienes deben rendir cuentas por ser responsables de que haya tenido una identidad equivocada las primeras tres décadas de su vida.

“Siempre hemos sido mi madre, mi hermana y yo, solo nosotras tres”, reveló Sasha. Sus padres se separaron al año del nacimiento por partida doble y desde entonces tuvieron muy poca relación con su padre.

Las mellizas Safranski el día de su nacimiento, a fines de 1995. Foto: Captura YouTube @ABCNewsIndepth

“Nos crió mi madre sola, en Cough’s Harbor, y desde muy chica sentí que algo no estaba bien conmigo. Recuerdo que a los 7 años regresé a casa, me senté con mi mamá y mi hermana y les dije: ‘Sé que soy adoptada, solo díganmelo, tienen que decírmelo“, confesó.

Tras una charla de 45 minutos convenciéndola de que no era adoptada, quedó aún más perpleja. “Pensé: ‘De acuerdo, no soy adoptada, simplemente soy rara'”, expresó Sasha.

La gran revelación en su cumpleaños 30

Algo que le llamaba mucho la atención es que siempre la confundían con otra persona. “Iba caminando por la playa y me decían: ‘Disculpa, ¿te conozco?’, pero como soy melliza creía que era porque alguna vez quizá habían visto a mi hermana”, indicó.

El tiempo pasó y cuando cumplió 30 años quiso saber más sobre sus orígenes. Sabía que su padre tenía descendencia polaca, así que envío una muestra de ADN a un sitio web de rastreo genealógico para conocer más información sobre sus antepasados.

Sasha asegura que siempre tuvo un pálpito interno de que faltaban piezas en su historia familiar. Foto: Captura YouTube @ABCNewsIndepth

“En mis genes no se encontró ningún vínculo con Polonia, y creí que era un error, pero esa no fue la única sorpresa. Según la página web, tenía coincidencias genéticas con supuestos parientes que no sabía ni que existían”, reveló.

Mostró capturas de pantalla de los resultados que obtuvo. La primera coincidencia fue abrumadora: “Nueva hermana del mismo madre y padre“, decía el informe en Ancestry, una compañía estadounidense cuya empresa matriz es la mayor firma de genealogía online con fines de lucro del mundo, según consignan en su sitio web.

La segunda coincidencia era la de una “tía materna“. Tenía la posibilidad de ponerse en contacto mediante mensajería tras el match por parentesco, y empezó a chatear con aquella presunta tía.

La mujer, llamada Elizabeth, vivía en la misma ciudad que ella, Coffs Harbour, en la costa norte de Nueva Gales del Sur. “Eso ya me pareció extraño, que seamos del mismo lugar, y charlando nos dimos cuenta de que ambas familias habían recibido tratamientos de fertilización in vitro en la misma época“, develó.

“Descubrí que no era un error de la página, sino que los médicos cometieron un error y le implantaron los embriones equivocados a mi madre”, explicó Sasha, consternada y aún con la impotencia a flor de piel.

Sasha Safranski expuso un caso de error en la transferencia de embriones durante un tratamiento de FIV en Australia. Foto: Captura YouTube @ABCNewsIndepth

Sasha y su melliza se sometieron a más pruebas de ADN en laboratorios acreditados, junto a Elizabeth, que la puso en contacto con quienes resultaron ser sus padres biológicos.

“Cuando llegaron los resultados, fueron concluyentes: demostraron que existía una probabilidad del 99,9% de que la otra pareja son nuestros padres biológicos“, aseguró Sasha.

Tanto la hermana de su recién descubierta tía materna como la madre de Sasha, Penny, fueron pacientes del Royal North Shore Hospital de Sídney en 1995. Ellas, junto a sus respectivos maridos, hicieron tratamientos de fertilidad para ser padres, al mismo tiempo.

Solo una transferencia de embriones fue exitosa, la de Penny, y la otra pareja no pudo concebir. Lo que ninguno sabía es que esos embriones no era de Penny y su esposo, sino del otro matrimonio.

La angustia de su madre tras conocer la verdad

Penny, quien dio a luz a Sasha y su hermana, también participó de la entrevista con ABC, y aseguró que aunque ya pasó un año desde que sus hijas le contaron lo que descubrieron, todavía le cuesta hablar de eso.

“Después del tratamiento, que fue el último que decidí hacer porque ya había perdido toda esperanza de ser mamá, me sometí a una extracción de óvulos en el Hospital Privado Hunters Hill de Sídney y la transferencia de embriones tuvo lugar días después en el Hospital Royal North Shore”, detalló.

Penny Safransky junto a Sasha cuando era bebé. Foto: Captura YouTube @ABCNewsIndepth.

“En aquella época era común transferir dos embriones al mismo tiempo, con la idea de que aumentaba las posibilidades de embarazo, y cuando supimos que funcionó fue una emoción impresionante. De repente, estaba embarazada de gemelas, es decir, no tenía una, sino dos chicas preciosas”, contó.

Penny nunca dudó de que fueran sus hijas biológicas. “Yo las di a luz, no había forma para mi de que no fueran mis hijas, nunca se me ocurrió preguntarme o intentar corroborar si esos embriones que me implantaron eran míos, ¿por qué lo haría si se supone que es obvio?”, cuestionó.

Les han robado su identidad. No son quienes creían ser y están pasando por dificultades por ese error que ocurrió hace 30 años y ahora es parte de nuestra vida”, dijo entre lágrimas.

Penny Safranski en la actualidad, tras enterarse de que no son su hijas biológicas. Foto: Captura YouTube @ABCNewsIndepth

Y también planteó una dolorosa inquietud: “Me pregunto todo el tiempo, ¿cómo pudo pasar eso? ¿me pusieron en la habitación equivocada? ¿y qué habrá pasado con mis embriones? Supongo que fueron para la otra pareja, cuya transferencia no prosperó, simplemente no lo sé”.

“Ellos, nuestros padres, claramente no tuvieron la culpa. Mamá sigue siendo mamá. Lo que pasó no borra nada en ese sentido, ella me dio a luz, me cuidó, me protegió, así que mi hermana y yo somos su hijas, sin importada nada más”, aseguró Sasha.

Conocieron a sus padres biológicos a los 30 años

Sasha es madre de dos hijos pequeños junto a su pareja. Decidieron que irían en familia a conocer personalmente a sus padres biológicos. “Estaba en la entrada de la casa, abrieron la puerta, vi a mi padre biológico, y solo se veía mi cara“, dijo impactada sobre aquel encuentro.

“Pensé: ‘Así es como me veré dentro de unos 20 años, porque somos idénticos”, reveló. Su melliza, en cambio, resultó tener un gran parecido físico con su madre biológica.

“Al mirarla, veía tanto en ella a mi hermana, en sus gestos similares. Fue como entrar en una casa en la que nunca has estado, pero sabes dónde están todos los interruptores de la luz”, ejemplificó.

La reacción de su hijo más pequeño la dejó sin palabras. “Mi hijo salió del auto y extendió los brazos directamente hacia mi padre biológico, como si se conocieran y fuese su abuelo de toda la vida”, reveló.

La otra sorpresa fue que sus padres biológicos tuvieron otra hija varios años después de que el tratamiento de fecundación no resultara. “Tenemos una hermana más, que es tan parecida a mi que me dio escalofríos; cualquiera pensaría que ella es mi gemela y no la hermana con la que crecí”, confesó.

El árbol genealógico de las mellizas cambió tras saber la verdad. Foto: Captura YouTube @ABCNewsIndepth

De repente muchos detalles cobraron sentido. “Creo que cuando me confundían en la playa con alguien más era con esa otra hermana, porque vivíamos a pocos minutos una de la otra en Coffs Harbour, sin jamás habernos cruzado”.

Mientras buscan la manera de recuperar el tiempo y conocerse, también iniciaron un proceso legal contra las autoridades de los dos hospitales involucrados.

En un comunicado de prensa, el Distrito de Salud Local del Norte de Sídney, que controla el Hospital Royal North Shore, informó que la unidad de fertilidad del hospital fue transferida a la compañía North Shore ART en agosto de 1994, una empresa que ya no existe y que en 2000 fue adquirida por otra empresa que posteriormente fue comprada por el gigante de la fertilización in vitro Virtus Health.

Según ABC, un portavoz de Virtus Health negó rotundamente la responsabilidad y afirmó que el incidente ocurrió antes de la fundación de la empresa.

Penny Safranski emprendió una batalla legal junto a sus hijas para que los responsables del error asuman responsabilidades. Foto: Captura YouTube @ABCNewsIndepth

Si tienen la capacidad de crear vida, deberían tener la capacidad de ponérsela a la persona adecuada“, reclamó Sasha sobre los vacíos legales que deben modificarse en la regulación de la fertilización in vitro en Australia.

“Quiero que vean las consecuencias de cometer un error”, sentenció, y enfatizó que este es el segundo caso de una aparente confusión en un tratamiento de FIV en el que se implantó un embrión en una paciente equivocada en Australia.

El otro caso salió a la luz el año pasado e involucraba a un niño nacido en Brisbane mediante fertilización in vitro en Monash. En este sentido, Mark Butler, el ministro de Salud y Cuidado de Ancianos de Australia, fue consultado por ABC y dijo que se enteró de este grave error de FIV a través del reciente reportaje.

“Es la primera vez que oigo hablar de esto, y los ministros estatales han estado trabajando en reformas para el sector, pero lo cierto es que los errores graves no se comunican de forma transparente, ni siquiera a mí, que soy el ministro de Sanidad de Australia”, reconoció.

“La idea de que la responsabilidad se esté pasando de un departamento del gobierno estatal a un proveedor privado, mientras estas familias sufren sin respuestas, sin ningún tipo de apoyo o asesoramiento, es completamente inaceptable y tiene que cambiar”, declaró Butler, quien se comprometió a hacer todo lo posible para ayudar a las mellizas Szafranski.

Fuente: www.clarin.com

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