Simeone a Olé: “La pasé mal y ahora pude cumplir mi sueño” :: Olé


6 de agosto del 2023. Giuliano Simeone ya puede ir cambiando de fecha que tiene grabada. Todavía emocionado por su debut en un Mundial, no hay forma que el momento más duro de su carrera reflote. De aquella fractura de peroné y luxación de tobillo a que unas 70 mil personas lo vean jugando por primera vez una Copa del Mundo con la celeste y blanca. “Ese 6 de agosto dije que quería llegar a los Juegos Olímpicos, que quería jugar el Mundial. No sabía si podía llegar, pero bueno, que me lo proponía. Por esto estoy tan contento de haberlo conseguido”.

Fueron meses de incertidumbre, de rehabilitación y de entrenamientos silenciosos, lejos de los flashes. Días de gimnasio en los que cada pequeño avance era una victoria personal. Simeone nunca dejó de creer y esa convicción terminó siendo tan importante como el trabajo físico para volver a competir al máximo nivel.

Tras su estreno en la Copa del Mundo, el extremo de la Selección habló con @hernanclaus y recordó aquel momento en el que la “pasó mal” hace tres años atrás.

27 de junio del 2026. Argentina juega su tercer partido mundialista y Simeone arranca desde el primer minuto contra Jordania. Camiseta 17 y disfrutar de una nueva fecha grabada en la piel. “La verdad estaba ansioso y con muchas ganas de poder representar al país. Muy contento, es un sueño”. Va y viene con aquel agosto olvidable y casi que no hace falta que Olé termine de hacer la pregunta…

Sí, la pasé mal. Pero con mucho esfuerzo y sacrificio pude salir adelante, así que también agradecer a todos los clubes que estuve que me ayudaron un montón para salir adelante, para ser el jugador que soy hoy.

-¿Te emocionaste mucho al final?

-La verdad que debutar en un Mundial es algo increíble, siempre lo soñé desde muy chiquito.

Mientras hablaba, la sonrisa no se le iba del rostro. Se notaba que disfrutaba cada segundo de ese momento, consciente de todo lo que había recorrido para llegar hasta ahí. No era solamente un debut: era la confirmación de que la perseverancia también tiene recompensa.

Simeone hizo un buen partido. Bien tirado por la derecha, haciendo la banda y ayudando a Exequiel Palacios en el retroceso. Con hinchada propia, fue uno de los que más aprovecharon la oportunidad. Corrió cada pelota como si fuera la última, presionó la salida rival, se mostró siempre como opción de pase y aportó intensidad durante todo el encuentro. “Jugar un partido Mundial es único. Es un escenario increíble y todo jugador sueña con estar en un partido así”.

La alegría por el debut y el triunfo durará lo que duran las alegrías en una Copa del Mundo. La agenda es apretada y en pocos días ya se viene otro partido. Y de los definitorios… Dieciseisavos contra Cabo Verde en Miami. “Va a ser un rival difícil como todos los que enfrentamos, pero tenemos que centrarnos en nosotros, estar metidos como grupo, ver qué podemos mejorar y bueno, a partir de ahí siempre dando el 110%”.

En tres años le cambió la vida. Y seguramente ya no repetirá ese día nefasto que jugando con el Alavés en el 2023 se lesionó. Peinado impecable, sin síntomas de cansancio a pesar de lo que corre, Simeone no disimula su felicidad. Habla con uno, habla con otros. No es cosa de todos los días esto de andar jugando un Mundial… Ahora el recuerdo de aquella lesión ya no ocupa el primer lugar en su memoria. Lo reemplazó una imagen mucho más poderosa: la de salir al campo con la camiseta argentina, escuchar el himno frente a un estadio repleto y demostrar que, incluso después de los golpes más duros, el fútbol siempre puede ofrecer una revancha.

Fuente: www.ole.com.ar

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