Sergio Zago homenajeado por “Maestros y discípulos”
La mejor forma de cerrar su muestra, esa retrospectiva tan profunda y tan pensada que puso a disposición del público en Casa Silvetti por un mes, fue sin dudas la charla en el marco del ciclo “Maestros y discípulos” con el gran Sergio Zago.
El artista y curador, también arquitecto, contó su historia de vida, sus momentos en distintos lugares del mundo, lo que se trajo de su Trieste natal, lo que aprendió en esa Italia cuando volvió, en Buenos Aires y en Rosario, quiénes lo inspiraron, hasta su llegada a Jujuy para elegirnos definitivamente.
El encuentro tuvo lugar en una de las salas de este espacio cultural, donde se apersonaron sus colegas, sus afectos, sus discípulos, y público en general que atrapados por la propuesta de esa maravillosa muestra que supo recorrer con cada visitante, quisieron llegarse a escucharlo.
Con la conducción de la periodista María Eugenia Montero, encargada de estas entrevistas profundas y públicas a cada maestro protagonista del ciclo, se desarrolló esta nueva entrega.
La apertura estuvo a cargo del secretario de Cultura de la Provincia, José Rodríguez Bárcena, organismo que lleva adelante este ciclo por tercer año consecutivo, con el fin de profundizar en las vidas y obras, y homenajear a personalidades de la cultura jujeña en sus distintas disciplinas.
Antes de la conversación llena de emotividad y enseñanzas, la organización proyectó un video realizado especialmente para la ocasión donde se resume el camino del maestro, y de alguna manera iniciaba el homenaje.
Tras la larga charla, el coordinador de Gestión Cultural de la Secretaría de Cultura de Jujuy, le obsequió también retratos fotográficos, realizados durante el proceso de producción de este encuentro.
PÚBLICO | LO ACOMPAÑARON ARTISTAS Y ESTUDIANTES DE LA PLÁSTICA Y DE LAS LETRAS, Y AFECTOS.
Estuvieron presentes también personas que trabajaron con Sergio Zago en distintas actividades, y que admiran su entrega y su generosidad. La humildad de sumarse a capacitaciones para seguir aprendiendo, la amabilidad para contar desde cero el proceso de cada pintura, la generosidad de curar las muestras de otros artistas y aportarles su experiencia, el buen humor para enseñar, la impresionante cultura general de un hombre que habla de muchos temas, todas son cualidades que quedaron muy bien expresadas en sus palabras, en las de los demás y en la mirada y la escucha atenta de quienes estuvieron presentes en este homenaje.
Pero el mensaje más claro y fuerte es que el amor por Jujuy lo lleva a observar con detenimiento, a comprometerse con lo ve, a pintarlo imaginando situaciones idílicas y transcribiendo realidades muy bellas.
La muestra que terminaba con este broche de oro de “Maestros y discípulos”, fue un abrazo enorme a nuestra provincia, que ya es de él obviamente, porque en Jujuy vivió más de 50 años.
Fuente: eltribunodejujuy.com


