Puede llegar a 10 kilómetros de altura y volar a Mach 2: el cohete argentino que competirá en Estados Unidos para romper la barrera del sonido


Un grupo de estudiantes elaboró un objeto inédito para el ámbito universitario de Argentina.

Se trata de un cohete supersónico diseñado para superar los 10 kilómetros de altura y viajar a una velocidad mayor a la del sonido.

La nave espacial será puesta a prueba en una famosa competencia de los Estados Unidos, en la que estos alumnos ya participaron tres veces.

Bajo la coordinación del profesor e investigador Patricio Pedreira, un equipo compuesto por 60 estudiantes universitarios del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) desarrolló un cohete supersónico que puede marcar un récord.

De la elaboración fueron parte alumnos de Ingeniería Mecánica, Ingeniería Electrónica, Ingeniería Industrial, Ingeniería Informática, Bioingeniería y de la licenciatura en Analítica.

Ahora, estos llevarán su creación a la International Rocket Engineering Competition (IREC), considerada una de las competencias universitarias de cohetería más importantes del mundo.

La edición 2026 de este certamen se realizará entre el 15 y el 20 de junio en el estado de Texas, Estados Unidos, y contará con la presencia de universidades y equipos especializados de distintos países.

Los estudiantes argentinos, agrupados bajo el nombre “ITBA Rocketry Team”, representarán a su país en la categoría 30k COTS, destinada a vehículos capaces de alcanzar los 30.000 pies de altura (alrededor de unos 10 kilómetros). El grupo universitario confía en que el cohete, al que llamaron “Aconcagua”, volará por encima de ese límite.

Además, los jóvenes esperan que su creación viaje a una velocidad estimada de Mach 2 (2470 kilómetros por hora), es decir, el doble de rápido que el sonido.

En caso de lograrlo, el ITBA Rocketry Team se convertirá en el primer equipo universitario argentino de cohetería en romper la barrera supersónica dentro de una competencia internacional.

El grupo nació en 2022 como un proyecto estudiantil enfocado en posicionar a la Argentina dentro del ámbito aeroespacial universitario internacional.

Su primera participación en la IREC ocurrió un año después, cuando compitió con el cohete Theros dentro de la categoría 10k COTS.

En la edición 2024, con el cohete Lanín 1, el equipo logró ubicarse en el puesto 42° de su categoría y alcanzó el lugar 62° en el ranking general entre 143 equipos participantes.

Además, ese mismo año, consiguió ingresar entre los 20 mejores equipos en Diseño y Construcción, lo que consolidó su presencia dentro del circuito internacional de ingeniería aeroespacial universitaria.

En 2025 volvió a competir en la categoría 10k COTS, de nuevo con el Lanín.

Este año, con el Aconcagua, afrontará el desafío más ambicioso desde su nacimiento.

Para ello, los estudiantes trabajaron en múltiples áreas técnicas relacionadas con el diseño y fabricación de la nave aeroespacial .

Entre las tareas desarrolladas se encuentran la construcción de aeroestructuras, simulaciones aerodinámicas, sistemas de recuperación, aviónica, integración electrónica y diseño de payloads.

Además, se realizaron pruebas bajo el Método de Elementos Finitos (FEM, por su sigla en inglés). Esta técnica permite simular cómo reaccionará una estructura ante vibraciones, calor, presión, impactos, deformaciones, etcétera.

Por último, el desarrollo incluyó pruebas de validación de componentes, simulaciones de trayectoria y ensayos técnicos destinados a garantizar el funcionamiento del cohete durante el vuelo.

Fuente: www.clarin.com

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