Por qué dormir con tu perro o gato mejora el sueño según la ciencia


Compartir la cama con un perro o un gato es una práctica mucho más extendida de lo que se suele admitir. Una encuesta realizada a 1.000 dueños de mascotas en el Reino Unido reveló que casi la mitad de quienes tienen perros —el 47 por ciento— duerme con ellos todas las noches, mientras que entre los dueños de gatos ese porcentaje llega al 37 por ciento. Y lejos de ser una fuente de malestar, tres cuartos de los encuestados calificaron esa experiencia como positiva.
El dato más llamativo del estudio realizado por la empresa Petplan invierte una creencia extendida: los dueños de mascotas tienen más probabilidades de ser despertados por los ronquidos de su pareja (24 por ciento) que por los de su animal (16 por ciento). Las mascotas interrumpen el sueño, sí —el 88 por ciento de los dueños de gatos y el 85 por ciento de los de perros lo confirmaron—, pero no son las principales culpables del insomnio nocturno.
El promedio de interrupciones es de 2,61 veces por semana para quienes tienen gatos y de 2,49 para quienes tienen perros. La mayoría de los dueños —el 27 por ciento— logra volver a dormirse en entre 5 y 10 minutos. Sin embargo, el 6 por ciento de los dueños de gatos y el 8 por ciento de los de perros tarda más de una hora en conciliar el sueño nuevamente.
La fisióloga y especialista en sueño Nerina Ramlakhan pone ese dato en contexto. “La latencia del sueño, es decir, el tiempo que tardás en dormirte, es una buena medida de si estás descansado y tenés un sueño de calidad. Para la mayoría de las personas sanas, ese tiempo suele estar entre los 10 y los 20 minutos”, señaló.
Ramlakhan también matizó la obsesión cultural con las ocho horas de descanso. “En realidad, importa menos la cantidad de sueño que la calidad. Una buena noche de descanso tiene que dejarte sintiéndote renovado, alerta y listo para empezar el día. Las personas con patrones de sueño saludables tienden a dormirse fácilmente y tienen muy pocos despertares nocturnos”, advirtió.
La encuesta muestra diferencias claras según edad, género y región. Las mujeres duermen con sus mascotas todas las noches en una proporción mayor que los hombres: 44 por ciento contra 26 por ciento. Los mayores de 55 años son el grupo etario que más frecuentemente comparte la cama con su animal (59 por ciento), mientras que los jóvenes de entre 16 y 24 años son quienes más valoran el consuelo emocional que eso les genera (56 por ciento).
Por regiones, Escocia encabeza el porcentaje de dueños que duermen con sus mascotas cada noche (55 por ciento), en tanto que el Gran Londres tiene la mayor proporción de quienes lo hacen menos de una vez por semana (29 por ciento).
Los beneficios percibidos van más allá del simple afecto. Entre quienes tienen más de 55 años, el 46 por ciento mencionó la salud mental y la reducción de la ansiedad como razones para dormir con su mascota. En el suroeste de Inglaterra, el 50 por ciento de los dueños dijo que esa práctica es beneficiosa para su bienestar emocional.
El veterinario Brian Faulkner, experto de Petplan, explicó el mecanismo detrás del ronroneo de los gatos: “Aunque el ronroneo de un gato no está directamente vinculado a una frecuencia cardíaca específica, su sonido tiene un efecto calmante que puede reducir la frecuencia cardíaca y la presión arterial humanas. Cuando un gato ronronea, puede estimular la liberación de oxitocina —la hormona del bienestar— en las personas, lo que ayuda a aumentar la felicidad y reducir el estrés”, indicó.
Pese a ese panorama mayormente favorable, los especialistas en comportamiento animal advierten sobre ciertos riesgos. Nick Jones, experto en comportamiento de Petplan, señaló que dormir con perros puede funcionar bien para muchos animales equilibrados, pero que conviene estar atentos a la sobredependencia.
“Esto puede contribuir a veces a la sobreconfianza o a la ansiedad por separación si tu perro tiene dificultades cuando se queda solo. La clave es encontrar un equilibrio sensato que permita la cercanía sin dejar de fomentar la independencia”, sostuvo.
Jones hizo énfasis particular en los cachorros. “Esto es especialmente importante para los perros jóvenes, donde el entrenamiento en jaula y la construcción de confianza lejos de vos juegan un papel fundamental. En definitiva, el objetivo es una relación equilibrada en la que tanto vos como tu perro se sientan cómodos e independientes cuando sea necesario”, agregó.
La encuesta también registró un dato que habla del vínculo afectivo en sentido contrario: 1 de cada 9 dueños de gatos y 1 de cada 7 dueños de perros reportó una experiencia de sueño negativa cuando no comparte la cama con su mascota. En cuanto a las horas de descanso efectivo, el 25 por ciento de los encuestados dijo dormir siete horas por noche cuando duerme con su animal, dentro del rango recomendado de entre siete y nueve horas para adultos.
Fuente: www.clarin.com



