Orson Welles, actor y director de cine: “Nacemos solos, vivimos solos, morimos solos. Solo…”


Orson Welles, actor y director de cine, dejó una frase que siguió apareciendo durante décadas en entrevistas y libros sobre Hollywood: “Nacemos solos, vivimos solos, morimos solos. Solo mediante el amor y la amistad podemos crear la ilusión momentánea de que no estamos solos”.
El nombre de Welles suele aparecer asociado inmediatamente a Citizen Kane (El ciudadano Kane), estrenada en 1941. La película cambió recursos visuales, formas de montaje y estructuras narrativas dentro del cine estadounidense cuando su director tenía apenas 25 años.
Pero antes de llegar a Hollywood ya era conocido en Estados Unidos. Durante los años treinta trabajó en teatro junto al Mercury Theatre y alcanzó fama nacional con una transmisión radial de La guerra de los mundos en 1938, presentada como si fuera un boletín periodístico real.
Cuando Orson Welles empezó a trabajar con RKO Pictures, Hollywood todavía funcionaba bajo un sistema rígido de estudios donde casi ningún director tenía control completo sobre sus películas. El contrato que consiguió en 1939 rompía bastante con esa lógica.
El primer resultado fue Citizen Kane, filmada junto al director de fotografía Gregg Toland. La película utilizó profundidad de campo extrema, techos visibles dentro de los decorados, estructuras fragmentadas y movimientos de cámara poco comunes para el cine de aquellos años.
El personaje principal, Charles Foster Kane, estaba inspirado parcialmente en el magnate de prensa William Randolph Hearst. Eso generó un conflicto enorme antes del estreno. Hearst prohibió que sus diarios mencionaran la película e intentó bloquear su distribución.
Aunque hoy aparece regularmente en rankings de mejores películas de la historia, en ese momento no fue un gran éxito comercial. Incluso perdió el Oscar principal frente a How Green Was My Valley, de John Ford, durante la ceremonia de 1942.
Después de Citizen Kane, Welles dirigió The Magnificent Ambersons (El cuarto mandamiento), estrenada en 1942. Mientras él estaba fuera del país filmando en Brasil, el estudio recortó más de 40 minutos del montaje original.
La carrera de Orson Welles siguió moviéndose entre Hollywood y Europa durante las décadas siguientes. En muchos casos trabajaba como actor en películas ajenas para financiar proyectos propios.
En 1947 dirigió The Lady from Shanghai (La dama de Shanghái), protagonizada junto a Rita Hayworth. La escena final dentro de una sala de espejos terminó convirtiéndose en una referencia clásica del cine negro estadounidense.
También filmó varias adaptaciones de Shakespeare. Macbeth llegó en 1948, Othello en 1951 y Chimes at Midnight en 1965. En ese sentido, Shakespeare ocupó un lugar central en su carrera tanto en teatro como en cine.
Otra de sus películas más reconocidas fue Touch of Evil (Sed de mal), estrenada en 1958. El plano secuencia inicial, de más de tres minutos, sigue apareciendo en análisis y escuelas de cine por la complejidad técnica del rodaje.
Su influencia aparece en cineastas de generaciones completamente distintas. Martin Scorsese, Francis Ford Coppola, Steven Spielberg y Peter Bogdanovich destacaron muchas veces el impacto de Citizen Kane sobre el cine moderno.
Fuente: www.clarin.com



