“Ninguna tecnología reemplaza la dignidad del trabajo”: Villarruel llamó a regular la inteligencia artificial en el Foro Iberoamericano de Madrid


Con una fuerte advertencia sobre los avances de la inteligencia artificial y los riesgos que implica la falta de regulaciones para el mercado del trabajo, la vicepresidente Victoria Villarruel cerró este viernes su participación en el Foro Parlamentario Iberoamericano, en Madrid, y alertó que “no estamos frente a un debate meramente técnico, estamos frente a una encrucijada humana”.
Las palabras de Villarruel volvieron a sonar diferentes a la postura del presidente Javier Milei, quien a tono con el pensamiento de Donald Trump avala la expansión de la IA sin reglas e incluso promociona a la Argentina como el sitio ideal para que se instalen las principales compañías del sector.
Desde el Parlamento de España, la vicepresidente presentó las conclusiones de las mesas de trabajo enfocadas en el impacto de la inteligencia artificial (IA) en las administraciones públicas, donde reclamó un equilibrio urgente entre la eficiencia tecnológica y la protección de los derechos ciudadanos.
“Nuestro desafío no es detener el progreso, sino lograr que el progreso siempre tenga un rostro humano”, sostuvo Villarruel en la mañana de Madrid.
En su llamado a buscar valores éticos para implementar la tecnología en el Estado, la vicepresidente defendió la dignidad del trabajo frente al avance de la automatización al sostener que “no estamos frente a un debate meramente técnico, estamos frente a una encrucijada humana”.
También enfatizó que “la tecnología debe estar al servicio de las personas, del desarrollo y del trabajo” y remarcó el rol clave de los Congresos para garantizar que los beneficios de la digitalización alcancen también a las pymes y a los sectores laborales.
El documento de conclusiones presentado por la comitiva argentina reconoció el potencial de la IA para automatizar procesos, mejorar la toma de decisiones y optimizar los servicios públicos. Sin embargo, alertó sobre los peligros asociados a la falta de transparencia, el uso de datos sesgados, la vulneración de la privacidad y la ampliación de la brecha digital.
Para contrarrestar estos riesgos, el foro propuso diseñar mecanismos de supervisión humana efectiva en el sector público, especialmente cuando las decisiones afecten de forma directa los derechos de las personas, fortalecer la capacidad técnica e institucional de los parlamentos para legislar, supervisar y fiscalizar la gobernanza de las nuevas tecnologías y anticipar el impacto de la transformación digital sobre la estructura del Estado, el sector privado y el tejido social.
Villarruel se mostró categórica al hablar del empleo y la cohesión social y sostuvo que “ninguna tecnología puede reemplazar la dignidad del trabajo humano”. Y, definió al trabajo como el motor que “dignifica, integra y construye familias”.
Tras agradecer a España por la hospitalidad y celebrar la existencia de estos espacios de integración cultural e histórica entre los países iberoamericanos, Villarruel concluyó con un llamado a la acción para los legisladores de la región. “Nuestro desafío no es detener el progreso, sino lograr que el progreso siempre tenga un rostro humano”, acotó.
“Estos espacios nos recuerdan que compartimos una historia, una cultura y valores que nos unen y que tenemos la oportunidad de pensar juntos el futuro de nuestros pueblos”, ratificó en el cierre de actividades de este viernes.
En su mensaje a sus colegas de la región, Villarruel pidió seguir “construyendo juntos una Iberoamérica más unida, más próspera y siempre centrada en la dignidad de la persona”.
Ya el jueves, en una exposición previa ante los parlamentarios, Villarruel había señalado que “la falta de empleo formal ha empujado a millones de iberoamericanos a trabajar en economías de plataformas” digitales.
Y, sostuvo que al ingresar en esos sistemas informales pierden “estabilidad, vacaciones y cobertura social básica“. Ante ello, alertó que “si el Estado no interviene con programas publicos audaces y de formación para la pyme que es el verdadero motor de nuestro empleo, la reconversión tecnologica profundizará la inequidad de la división y esto va a concentrar los beneficios en una elite productiva de unicornios y grandes empresas”.
Villaruel advirtió que en ese marco hay un “riesgo inminente de que la masa trabajadora de nuestra región quede obsoleta y de forma acelerada empuje a los jóvenes a una nueva marginalidad” social y cultural.
Fuente: www.clarin.com



