Máximo Kirchner le respondió con ironía a Patricia Bullrich, que se negó a compartir un café con él: “Yo tomo té amargo o mate”


Máximo Kirchner respondió a las declaraciones de Patricia Bullrich, quien en diálogo con Clarín aseguró que jamás se sentaría a tomar un café con él por considerarlo “cerrado” y “el guardián de una ideología fracasada”, aunque reconoció que sí estaría dispuesta a reunirse y dialogar con Cristina Kirchner para evitar procesos de “talibanización” en el debate político.
El diputado nacional se hizo eco de la negativa de la senadora libertaria. Consultado sobre el tema durante una entrevista concedida al canal de streaming de Crónica TV, ironizó: “Yo tomo té o mate, té amargo generalmente que es una costumbre que viene del sur”.
También apuntó directamente contra la gestión y la trayectoria política de Bullrich, repasando su paso por administraciones de distintos signos políticos. “Fracasó con De la Rúa, fracasó con Macri”, consideró, en tanto afirmó que está volviendo a ocurrir lo mismo con las políticas del gobierno de Javier Milei.
Siguiendo en esta línea, ironizó: “No sé cuál Bullrich habla. La Bullrich de De La Rúa, la Bullrich de Macri, la Bullrich de Milei”
Además el diputado recordó cuando la ex ministra visitaba su provincia. “La Bullrich que conocí de chiquito, yendo a Río Gallegos con gente de la Juventud Peronista, yendo a ver a Néstor y Cristina”, comentó.
Y reveló que conserva “una foto muy linda” de un café de la capital santacruseña “donde están las dos sentadas (Bullrich y Cristina Fernández de Kirchner) charlando”.
No obstante, el dirigente remarcó su predisposición al diálogo institucional más allá de las diferencias. “Si tenés que sentarte a tomar un café con quien sea para mejorar la calidad de vida de tu gente, lo tenés que tomar y sentarte antes de los gustos personales“, comentó el dirigente kirchnerista.
Las palabras del diputado llegaron luego de que Bullrich asegurara: “No me tomaría un café con Máximo, pero sí con Cristina”. La senadora nacional realizó esas declaraciones al inaugurar el nuevo ciclo de entrevistas cara a cara de Clarín.
Por otra parte, Máximo Kirchner opinó sobre las próximas elecciones presidenciales de Brasil, en las que Lula da Silva enfrentará a Flavio Bolsonaro: “Yo creo que Lula va a ganar en Brasil, ojalá gane“, declaró, en tanto afirmó que es “necesario” para la región.
También manifestó que, en caso de que los comicios en el país vecino favorezcan a Bolsonaro, aliado de Milei, el peronismo tendrá que “crecerse en las malas”.
Luego, en torno a la gestión libertaria, el diputado reconoció que “muchos argentinos que confiaron en el inicio del Gobierno de Milei comienzan a perder la esperanza” producto de los vaivenes económicos, e indicó que las familias “han contraído préstamos a niveles de usura”.
A raíz de esto, analizó que la población está registrando “graves problemas mentales”. “Si caminas y ves a nuestro pueblo, los están teniendo porque no tienen plata”, afirmó.
Al ser consultado sobre el rol de La Cámpora en el peronismo y las críticas recibidas desde dentro del partido, el diputado consideró, en un mensaje a sus opositores internos, que “es una pelea que desde adentro les queda cómoda para no dar discusiones”.
Aunque marcó que no es una corriente “perfecta”, la defendió al describirla como “una organización política con la capacidad de movilización con las miles de jornadas laborales, que hace laburo de representación institucional”.
Y apuntó contra sus detractores dentro del peronismo, al poner de ejemplo “el voto directo que han tenido compañeros (de La Cámpora) para gobernar intendencias”.
“No debería haber tanto ruido y, sin embargo, de repente alguno salta y dice: ‘No, porque no sé qué cosa del peronismo’, y después le votan las cosas a Milei. Fíjate que los mayores críticos que suele tener la organización, muchos son los que han sido dadores de gobernabilidad a gobiernos que le han hecho mucho daño a la Argentina”, concluyó con su crítica a los detractores de los camporistas dentro del partido.
Fuente: www.clarin.com



