Luis Miguel García, experto mecánico de vehículos: “Un auto puede funcionar perfectamente y no estar preparado para un viaje de cientos de kilómetros”


Luis Miguel García, experto mecánico de vehículos: “Un auto puede funcionar perfectamente y no estar preparado para un viaje de cientos de kilómetros”

Con la ruta decidida y el equipaje ya preparado, el vehículo suele quedar en un segundo plano. El conductor comprueba la dirección, calcula la hora de salida y revisa que no falte nada antes de ponerse en carretera, pero pocas veces dedica la misma atención al vehículo que tendrá que completar el viaje.

En el taller de Luis Miguel García, esa revisión previa ocupa un lugar importante cuando llegan las vacaciones. “El mayor error antes de un viaje es pensar que, porque el auto funciona, no necesita una revisión”, explica el mecánico a La Vanguardia. Después de años viendo llegar vehículos con problemas que podrían haberse detectado antes, recuerda que muchas averías no empiezan en la carretera, sino mucho antes, cuando algunos pequeños avisos pasan desapercibidos.

Si tuviera que preparar cualquier vehículo para un desplazamiento largo, Luis Miguel García comenzaría por los neumáticos. Son el único punto de contacto con el asfalto y, en verano, el calor exige todavía más a su estado. “La presión debe comprobarse siempre en frío y ajustarse a la recomendada por el fabricante”, explica. Después conviene revisar el dibujo, comprobar que el desgaste sea uniforme y observar el estado de los flancos. “Un neumático puede parecer que está bien y, sin embargo, tener un desgaste que solo se hace evidente cuando pasa varias horas circulando”, añade García.

La revisión continúa bajo el capó. El nivel de aceite, el líquido refrigerante, el líquido de frenos y el del limpiaparabrisas forman parte de esas comprobaciones básicas que apenas llevan unos minutos y que, según el mecánico, “permiten detectar pequeños problemas antes de que vayan a más”.

La batería ocupa otro lugar destacado en esa revisión. Aunque el vehículo arranque con normalidad, las altas temperaturas aceleran su desgaste y pueden dejar al descubierto un componente que ya estaba al límite. El mecánico también recomienda comprobar el funcionamiento del sistema de refrigeración y del aire acondicionado antes de emprender un viaje largo. “Una pérdida de rendimiento, una temperatura del motor más alta de lo habitual o un nivel bajo de refrigerante son señales que conviene revisar antes de salir”, aconseja.

La comprobación final pasa por elementos que a menudo quedan en un segundo plano: luces, escobillas y otros sistemas de seguridad. Son componentes que en el uso diario pueden pasar desapercibidos, pero que adquieren importancia cuando el vehículo afronta un desplazamiento largo. “Son revisiones muy sencillas que muchas veces permiten detectar un problema antes de que aparezca en el momento menos oportuno, cuando el automóvil lleva horas circulando y está soportando un mayor esfuerzo”, señala García.

En definitiva, las semanas previas a las vacaciones son una de las épocas de mayor actividad en el taller. Muchos conductores aprovechan esos días para comprobar que todo está en orden, aunque otros siguen confiando en que, si el coche funciona con normalidad en los desplazamientos cotidianos, también responderá sin problemas en un viaje de varios cientos de kilómetros.

Luis Miguel García asegura que esa confianza puede resultar engañosa. “El vehículo suele avisar antes de una avería, pero esos pequeños síntomas se ignoran hasta que aparece un problema serio en plena carretera”, afirma. Por eso insiste en adelantar la revisión y no dejarla para el último momento. “Una revisión preventiva antes de salir suele ser mucho más económica que una avería durante las vacaciones. Muchas veces la diferencia está en detectar el problema cuando todavía tiene una solución sencilla; un carro puede funcionar perfectamente y no estar preparado para realizar un viaje de cientos de kilómetros”, concluye.

Fuente: www.clarin.com

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