“Le vamos a dar para que tengan”: los audios de la protección de la Policía Bonaerense al carnicero que se hizo millonario con el dólar blue


Cincuenta millones de dólares. O 70.500 millones de pesos. Los que saben o aseguran saber sobre la vida de Sergio Occhiuzzo coinciden en la fortuna que el carnicero de San Martín ostenta entre sus múltiples bienes físicos y financieros. El extraordinario crecimiento de su patrimonio fue casi de varita mágica: en tiempo récord, con expansión de hongo atómico.

Hace no mucho más que 10 años, Occhiuzzo atendía su carnicería en el Conurbano. Pero algo descubrió que casi de sopetón empezó a ganar dinero a borbotones. “Empezó a comprar camionetas Toyota y campos en La Pampa. También aviones, casas para él y su hija en Nordelta y hasta un predio al gremio SUPE en Villa La Ñata, que hoy debe salir unos US$10 millones”, apunta otro comerciante que durante algún tiempo creyó ser un buen amigo del llamado “carniza”.

El terreno de Tigre estaría a nombre de la ex mujer de Occhiuzzo, con apellido de alta curia riojana, amiga de Zulemita Menem y, según los medios locales, amiga íntima y fugaz de Carlitos Nair.

La cuestión es que a Occhiuzzo la guita le llovió de manera torrencial. Y vidriosa. ¿Cómo hizo para acumula tantos ceros seguidos de un número positivo? Entre sus negocios, según investiga la Fiscalía de Campana, se destacarían el cambio de cheques de gente que necesita el dinero antes del vencimiento. Le llaman el Club del Cheque. También al desarrollo como pocas veces se ha visto de un supuesto esquema de corrupción política empresarial con el dólar oficial durante el último gobierno kirchnerista.

Rastrillando un poco más, los investigadores apuntan a un aparente tercer canal de recaudación millonaria de Sergio Occhiuzzo y, sobre todo, de su hija Mariel: el tráfico de divisas. Esto es: llevar y traer dólares o euros desde y a diferentes países del mundo por abajo del radar de los controles impositivos y aduaneros.

Los Occhiuzzo cobran entre 3% y 4 %, según el monto “y la cara”. Entre los clientes hay grandes empresarios de casi todos los rubros y cantantes que no pueden caminar sin pedidos de selfies: uno de ellos que tuvo su problemas con la Justicia logró ingresar al país 3 millones de dólares tras firmar un contrato con una de las discográficas más grandes del planeta.

En este tipo de tramoyas, ningún Occhiuzzo de la vida puede ir tan rápido haciendo fortunas sin la protección de dos patas que sostengan el negocio. Políticos y policias. Como en las causas que investigan a los cuatro jinetes del blue, Elías Piccirillo, Martín Migueles, Francisco Hauque y Ariel Vallejo; el permiso para hacer lo que hacen llega de los políticos corruptos.

El último gobierno kirchnerista de Alberto Fernández y los ministros de economía Martín Guzman y Sergio Massa habrían colaborado (se sospecha que más por acción que por omisión) para crear a estos nuevos multimillonarios.

Entre los protagonistas, Occhiuzzo es reconocido como un padre. Un precursor. Habría sido el primero en articular con la política el acceso a dólar oficial en pleno cepo y pandemia. En época del ministro Guzmán, los permisos para importar se llamaban SIMI que luego se sofisticaron a SIRA con Massa.

Occhiuzzo se trajo un avión de 300 mil dólares pero le habrían dado SIMI por US$600.000. Es decir, presuntamente le entregaron el doble de dolares oficiales que nadie conseguía para comprar una aeronave que costó la mitad. Así, dificil ser pobre.

Temita no menor: como no sabía pilotar, Occhiuzzo se pagó un cursito intensivo para llevar a pasear por los aires a sus acompañantes por diferentes zonas del GBA Norte.

La otra campana siempre termina siendo la policía. En la cocina de los negocios de Occhiuzzo todos remarcaban la colaboración rentada de altos integrantes de la Superintendencia de Seguridad AMBA Norte I, a cargo del comisario general, Lucas Borges.

“Ni bien los vean, les vamos a dar para que tengan”, le dice a Occhiuzzo alguien que sería policia (muy reconocible por su voz en la Departamental del GBA Norte). Ese audio lo tiene la Justicia, junto a otros en manos de testigos que también le avisan a Occhiuzzo que hay autos “de la competencia” que desafían el dominio del carnicero en el barrio Yacht de Nordelta.

Quizás en no mucho tiempo aparezcan más escuchas contando el rulo de la plata en dólares y euros que, de manera ilegal y en negro, se trafica desde y hacia argentina. Mariel Occhiuzzo podría quedar implicada.

También, y a lo mejor, se vuelva a iluminar un episodio con implicaciones delictivas sobre una fiesta de cumpleaños descontrolado de una estrella del fútbol argentino. Fue en una casa familiar de Ramos Mejía, en 2020, muy (muy) cerca de año nuevo. Con una chica amiga de la familia que aseguró haber sido ultrajada en esa celebración por seis invitados, entre ellos el padre del dueño de la casa. Y 700 mil dólares que deberían haber llegado a un conocido fiscal con padrino político que se olvidó de investigar. Una mejicaneada hizo desaparecer ese dinero.

Fuente: www.clarin.com

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