La UOM suspendió el contrato con la militante de La Cámpora que compró el departamento vecino al de Cristina


La UOM suspendió el contrato con la militante de La Cámpora que compró el departamento vecino al de Cristina

El interventor de la UOM, Alberto Biglieri, decidió suspender el contrato con el que el gremio había beneficiado con escándalo a una empresa dirigida por una militante de La Cámpora llamada María Soledad Calle, de lazos con los Kirchner. Tanto es así que fue ella quien que compró el departamento vecino al de Cristina Kirchner en San José 1111 en agosto del año pasado pero se lo prestó a la ex presidente y nunca lo habitó.

La compañía privada de Calle se llama USEM S.A. y desde febrero de 2023 administraba el 80% de los fondos que provenían del aporte de los afiliados a la UOM, labor por la que recibía una comisión del 0,5 % del total de ese flujo de dinero que le entraba de modo mensual a sus cuentas bancarias. Fuentes de la UOM calculan que USEM S.A. facturó así alrededor de 100 millones de pesos por mes. La empresa fue fundada por Calle en diciembre del 2022, quien pronto aumentó su patrimonio.

En agosto de 2025, meses después de que Cristina Kirchner fuera condenada a arresto domiciliario tras quedar firme el fallo de la causa Vialidad, la militante Calle compró el departamento del piso de abajo en el que la ex presidenta pasaría su temporada de presa. Ese inmueble, según reveló La Nación, fue escriturado a su nombre por 189 mil dólares, por debajo del precio de mercado o, al menos, del valor con el que se ofrecía ese piso ubicado en un edificio que se volvería emblemático. En el mismo mes en el que se transformó en “vecina” de Kirchner, Calle también se compró un BMW por más de 70 mil dólares, entre otros gastos.

Antes de ser beneficiada por la UOM y su contrato con USEM, la militante e inversora en real estate K era incapaz de solventar la adquisición de propiedades o vehículos por esos valores. El negocio de USEM S.A. con la UOM era perfecto, pero solo para ella y para su único socio, llamado Adalberto Raúl Braconi. Clarín reveló esa trama por la que avanzó después una denuncia en la que el juez Julián Ercolini investiga tanto a Calle como al ex secretario general Abel Furlán por el posible delito de malversación de fondos.

Por estas posibles irregularidades, y por otras vinculadas a la transparencia de la elección de autoridades del gremio, la UOM fue intervenida por la Justicia.

Calle no solo era la principal contratista del sindicato al manejar el 80% de los fondos de los afiliados, sino que también era, a su vez, empleada del gremio. Aunque sin cargo concreto, Calle representaba a la UOM en eventos y organismos en el extranjero. La intervención no solo suspendió el contrato que la enriqueció de modo súbito -a pesar de no contar con antecedentes profesionales vinculados a la compleja tarea de administrar presupuestos de gremios, empresas o pymes-, sino que también la expulsó del sindicato mediante un despido formal ejecutado por carta documento.

Al ser consultada por La Nación sobre la compra del departamento vecino al de Cristina Kirchner y su vinculación con la UOM, Calle negó haber realizado esa operación inmobiliaria e intentó desmentir que cobraba un sueldo como empleada del gremio y que, además, era la beneficiaria de las ganancias millonarias de USEM S.A. Los papeles y la realidad la desmienten.

La intervención de la UOM ordenó la suspensión “preventiva y provisoria” del convenio entre esa organización y la firma USEM “a partir de agosto de 2026”.

A eso se suma la orden de que la empresa de Calle deje de emitir pagos: “La empresa debe abstenerse de realizar, procesar, auditar, verificar, autorizar, instrumentar o intermediar cualquier pago u operación en nombre o por cuenta de la UOM”, dice el texto que fue enviado desde el gremio a las oficinas de la compañía y al que tuvo acceso Clarín.

En otro párrafo se resume el escándalo financiero que supuso la contratación, por parte de la conducción de Furlán, de la administradora de los fondos de los afiliados que quedaría en manos de USEM a cambio de una comisión del 0,5 % del total de la plata girada: “La magnitud y manifiesta desproporción de dichos honorarios, especialmente frente a la inexistencia de prestación periódica equivalente, se encuentran actualmente sometidas a auditoría e investigación en actuaciones judiciales”.

Ahora se conoce que, gracias a las ganancias que obtuvo de USEM S.A., Calle compró el departamento vecino al de Cristina Kirchner. ¿Por qué adquirió ese inmueble? No fue por azar. Fuentes que conocen la dinámica interna del edificio de San José 1111, consultadas por La Nación, afirmaron que en ese piso suelen descansar las empleadas de la ex presidenta. “Con plata de todos los afiliados le compramos el placard a Cristina”, ironizó un dirigente de la UOM que militaba en la oposición a Furlán.

¿Qué otras inversiones se realizaron con el dinero bajo sospecha que la UOM le giró a la “empresa camporista” USEM S.A.? Lo investiga la Justicia.

La abnegada militante María Soledad Calle insistió en que no se desempeñaba como empleada del sindicato al mismo tiempo que era accionista de USEM S.A.

El 5 de junio pasado, al igual que los días 9 y 10 del mismo mes, la UOM intentó notificar a Calle de su despido mediante un telegrama que se envió a su domicilio registrado en Recursos Humanos del gremio. Como nadie lo recibió, le dejaron un aviso explicativo a la militante y empresaria. El texto cita jurisprudencia para sostener que con tres visitas bastaba para concretar la decisión de los interventores de la UOM: “Prescindir de sus servicios como agente dependiente de este sindicato”.

María Soledad Calle cobrará la indemnización correspondiente por las tareas cumplidas. Por las labores realizadas con USEM, se verá; lo determinará la Justicia, aunque ella ya se haya enriquecido desde marzo de 2023 hasta fines del mes que está por terminar.

Fuente: www.clarin.com

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