La intimidad de la vuelta de River a los entrenamientos después del Súper golpazo :: Olé


El cielo encapotado y la lluvia estuvieron en sintonía con una vuelta al trabajo gris en Ezeiza. Perder un superclásico, y de local, es una piña diferente cuyo impacto, tal como lo dijo Eduardo Coudet duele, afecta y “hay que sufrirla”. Para colmo de males, el diagnóstico oficial de la lesión de Sebastián Driussi fue otra pálida para el DT, consciente de que perderá a su goleador en la antesala de una seguidilla de partidos definitorios. Pero detrás de las nubes, siempre está el sol. Y despejarlas dependerá del entrenador de River y sus muchachos, que arrancaron fuerte la semana de prácticas durante la mañana de este martes, encolumnados en levantarse y que la reacción sea inmediata.

Después de una jornada libre al plantel para que cada uno asimile el golpazo a su manera y renueve energías con familia y amigos, el Chacho quiere aprovechar cada minuto de una semana larga de cinco días, un tiempo de laburo que no se repetirá en las próximas semanas entre la definición del Apertura y la fase de grupos de la Sudamericana, logística que incluye dos viajes seguidos a Brasil y Venezuela. Por eso, luego de algunos trabajos regenerativos para los que jugaron ante Boca, organizó un entrenamiento intenso bajo el agua.

Coudet ya masticó la bronca. Aquel semblante de la última conferencia, cambió. Ese entrenador dolido por su primera derrota en el ciclo ante el rival de toda la vida y autocrítico porque su diagnóstico es que “nos está costando más de lo que pensaba”, recuperó su energía habitual para seguir exigiendo al equipo en la búsqueda de que la mejoría sea evidente y sostenida. Exigencia que impuso en el inicio de semana con ejercicios de defensa y ataque y otros de fútbol en espacio reducido.

El arranque de ciclo ya no es perfecto en el ámbito local. Y que el pleno de victorias se haya cortado por caer ante el rival de toda la vida, molesta. Sin embargo, con el hecho consumado, Coudet intentará transformar esta derrota negativa en energía positiva para que el equipo apuntale los cimientos que venía construyendo, aportando las herramientas y los materiales necesarios para que el proyecto crezca en medio de un análisis que marcará el tono del próximo mercado de pases, donde el entrenador deberá ir a buscar a los jugadores que se adapten a su estilo y no viceversa como en la actualidad.

La derrota y la bronca por el penal no sancionado deben quedar atrás. Porque con cuatro partidos confirmados en 12 días, que serán cinco en poco más de dos semanas por los octavos de final del Apertura, River tiene la obligación de dar vuelta la página contra Aldosivi, el sábado por la noche en el Monumental. Sin Driussi, Vera y Quintero y a la espera de Maxi Meza y Franco Armani, en plena puesta a punto, el DT no afloja en su objetivo de guiar al plantel nuevamente hacia la senda de la victoria.

Fuente: www.ole.com.ar

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