Ian Gibson, historiador e hispanista de 87 años: “Soy analógico y no puedo ni quiero adaptarme; sé que la IA está por todos lados y cada vez lo estará más, pero me da igual”


A sus 87 años, Ian Gibson conserva la curiosidad intelectual que lo convirtió en uno de los grandes especialistas en la historia y la literatura española. El hispanista irlandés, autor de reconocidas biografías sobre Federico García Lorca, Antonio Machado y Salvador Dalí, asegura que sigue trabajando todos los días, aunque reconoce que hay un cambio de época al que no tiene intención de adaptarse.
En una entrevista reciente ante La Vanguardia, el investigador habló sobre la inteligencia artificial, la memoria histórica, la vejez y los aprendizajes que le dejaron décadas dedicadas al estudio de España.
Consultado sobre el avance de la tecnología, Gibson respondió con total sinceridad. “Soy analógico y no puedo ni quiero adaptarme; sé que la IA está por todos lados y cada vez lo estará más, pero me da igual“, afirmó, dejando en claro que prefiere seguir trabajando del modo en que lo hizo durante toda su vida.
Lejos de mostrarse preocupado por quedar al margen de las nuevas herramientas digitales, sostiene que su prioridad continúa siendo investigar, leer y escribir.
Gibson recordó que llegó por primera vez a España en 1957 para estudiar el idioma. Allí descubrió la poesía de Antonio Machado y, poco después, comenzó a interesarse por la Guerra Civil y la figura de Federico García Lorca, una investigación que marcaría toda su trayectoria.
Para el historiador, conocer el pasado sigue siendo una necesidad. “España es especialista en repetir errores”, advirtió al reflexionar sobre la importancia de preservar la memoria histórica y comprender los acontecimientos que definieron al país durante el siglo XX.
Después de décadas investigando al poeta granadino, Gibson asegura que todavía encuentra aspectos por descubrir.
La reciente publicación de una novela gráfica sobre Lorca, realizada junto al ilustrador Quique Palomo, le permitió acercarse nuevamente al autor desde otro lenguaje y comprobar que las nuevas generaciones también pueden interesarse por su obra a través de formatos diferentes.
Al hablar sobre la vejez, Gibson evitó cualquier mirada idealizada. Reconoció que con los años aumentan los conocimientos, pero también la conciencia de todo aquello que queda por aprender.
“Cada vez me doy más cuenta de que apenas sé nada“, resumió. También confesó que uno de sus mayores dolores es pensar en todos los libros que ya no alcanzará a leer y en no haber podido estudiar griego durante su juventud. Pese a ello, asegura que continúa encontrando motivación en nuevos proyectos y en el contacto permanente con la literatura.
Cuando le preguntaron cómo mantiene su vitalidad, la respuesta fue sencilla: tener un proyecto que lo entusiasme y caminar todo lo posible.
A los 87 años, Ian Gibson sostiene que la curiosidad sigue siendo el mejor motor para mantenerse activo. Aunque el mundo cambie y la inteligencia artificial gane protagonismo, él prefiere continuar fiel a los hábitos que guiaron toda su carrera: leer, investigar y escribir con la misma pasión que lo llevó a enamorarse de España hace casi siete décadas.
Fuente: www.clarin.com



