Felipe Isidro, experto en educación física: “Es muy importante hacer ejercicio de fuerza porque a partir de los 30 o 35 años empezamos a perderla”


Mantener un estilo de vida activo es fundamental para el bienestar en general. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los adultos deberían realizar entre 150 y 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada a lo largo de la semana, además de actividades de fortalecimiento muscular que involucren a todos los grupos musculares principales, dos o más días por semana.
El problema es que el entrenamiento de fuerza no recibe la atención que merece, a pesar de que la fuerza muscular comienza a disminuir de forma progresiva con la edad. Por ello, no es casualidad que cada vez más expertos insistan en la importancia de incorporar estos ejercicios en la rutina diaria.
Uno de los últimos en pronunciarse sobre el tema ha sido el catedrático de educación física Felipe Isidro. En una reciente entrevista en el podcast Actitud Constante, el experto en longevidad saludable y ejercicio físico explicaba el motivo por el que trabajar la fuerza en todas las etapas de la vida debería ser una prioridad.
“Es muy importante hacer ejercicio de fuerza porque es la capacidad física básica”, afirmó. Según el especialista, es un error pensar que este tipo de entrenamiento solo resulta necesario a partir de cierta edad.
“Es siempre importante porque a partir de los 30 o 35 años empezamos a perderla. A nivel biológico, tenemos una ganancia hasta los 25, hasta los 35 es una meseta y a partir de ahí empezamos a envejecer, es decir, comenzamos a perder masa muscular, fuerza, flexibilidad y resistencia. Es importante siempre”, sostiene.
Asimismo, el experto recordó que los beneficios del ejercicio se pueden medir, pero los principales son los que se pueden sentir. “Cuanto más mayor seas, si no has hecho nada, más lo vas a notar. Sientes que empiezas a perder fuerza, sobre todo, a partir de los 50, pero ya llevas 15 años perdiéndola, si no haces nada”, aclaró.
Por este motivo, el catedrático insistió en la necesidad de concienciar a la población en la importancia de empezar cuanto antes a entrenar la fuerza. “La gente cree que hacer ejercicio es un tema de ocio y eso es un gran problema. No se necesita mucho para ver que te hace falta. El día que tienes que hacer un sprint, saltar o reaccionar en un tropiezo es cuando te das cuenta si estás bien o mal”.
Tal y como detalló, la primera capacidad física que empieza a deteriorarse con el envejecimiento es la fuerza, y no la resistencia, como mucha gente piensa. Este proceso, caracterizado por la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular, recibe el nombre de sarcopenia.
“Muchas personas mayores caminan dos horas sin problema, pero cuando suben escaleras se cansan porque necesitan fuerza. Es la base de todo, de nuestros movimientos diarios. Antiguamente nuestros abuelos se sentían muy bien porque estaban en el campo y trabajaban la fuerza con sus actividades diarias. Hoy eso se está perdiendo con la gente de ciudad y los que realizan labores administrativas sentados todo el día en una oficina”, aseveró.
En este sentido, la reumatóloga Laura Berbel señaló en una conversación con La Vanguardia que la sarcopenia puede prevenirse o, al menos, retrasarse significativamente.
“La herramienta más eficaz es el ejercicio de fuerza. Caminar sigue siendo saludable, pero ya no basta como única recomendación. Es necesario incorporar ejercicios con pesas, bandas elásticas o el propio peso corporal para estimular el crecimiento y el mantenimiento del músculo”, recomendó.
Fuente: www.clarin.com



