Error judicial: arrestaron al hombre equivocado y 20 años después condenaron al verdadero responsable

“Cuando Paul Quinn atacó y violó a una mujer que se encontraba sola aquella noche de julio de 2003, era consciente de lo que había hecho”, afirmó la superintendente jefe de policía Rebecca McKendrick, oficial superior a cargo de la investigación del caso, tras la condena a 24 años de cárcel que llegó después de más de 20 años.

“Sabía que su crimen era atroz y sabía lo cobarde que era por haber permitido que otro hombre fuera a la cárcel“, agregó la oficial McKendrick en un comunicado de la Policía de Gran Mánchester. Es que, por 17 años, Andrew Malkinson estuvo preso por un crimen que no cometió.

No fue hasta julio de 2023, después de que pruebas de ADN vincularan a Quinn con el delito, que la Corte de Apelaciones anuló la sentencia y pudo probar su inocencia.

“Veinte años después, lo negó y nos dijo que se habría avergonzado de cometer tal delito. Espero que esa vergüenza le llegue hasta lo más profundo de su ser”, indicó McKendrick. “Sabemos que este resultado llega con dos décadas de retraso para las personas afectadas por este caso”, reconoció.

Andrew Malkinson pasó 17 años preso por un crimen que no cometió. El culpable era Paul Quinn | Foto: Jordan Pettitt/PA via AP.

Malkinson, que trabajaba como guardia de seguridad en un centro comercial local en el momento del ataque, fue declarado culpable en 2004 y condenado a cadena perpetua, con un periodo mínimo de siete años. Siempre sostuvo su inocencia y, como resultado, pasó 10 años más en prisión de los que le había impuesto el juez. Finalmente, fue puesto en libertad en 2020, pero su nombre permaneció en el registro británico de delincuentes sexuales.

“Me siento ofendido porque este individuo violento y depravado —que se contentó con dejarme sufrir dos décadas de difamación y más de 17 años de encarcelamiento injusto por su delito— haya recibido una sentencia más leve que la que se me impuso a mí, un hombre inocente”, declaró Malkinson en un comunicado difundido a través de Appeal, una organización benéfica del Reino Unido que hace campaña contra las condenas injustas.

El giro inesperado: cómo el ADN liberó a un inocente tras 20 años

Quinn, actualmente residente en Exeter, fue declarado culpable de dos hechos de violación, uno de ellos con intento de homicidio por estrangulamiento y otro de lesiones graves. El veredicto fue unánime, luego de un juicio de seis semanas en el Tribunal de la Corona de Manchester.

“Paul Quinn, quien tiene un historial de violencia y delitos sexuales, y quien me dejó pudrirme mientras él disfrutaba de su libertad, podría salir ahora después de solo 14 años, y sin duda saldrá después de 21 años. Espero que a este hombre no le concedan la libertad condicional y que cumpla una condena más larga que la mía. Cualquier cosa menos que eso no es justicia”, dijo Malkinson.

Quinn fue condenado a 24 años tras un juicio en Mánchester por violación con intento de homicidio | Foto: Policía de Greater Manchester.

“También me horroriza la situación de la víctima, que sufrió tanto y cuyo verdadero agresor salió hoy impune. Mis pensamientos están con ella y con sus seres queridos, a quienes espero que este día les traiga, no obstante, algo de paz”, ahondó.

La reapertura de la causa comenzó en 2022, cuando nuevas pruebas de ADN permitieron identificar a Quinn como el verdadero agresor. El perfil genético apareció en la camiseta que llevaba puesta la víctima al momento del ataque.

Según informaron las autoridades, la mujer atacada colaboró nuevamente con la investigación, pese a tener que revivir el trauma dos décadas después. La Policía de Gran Mánchester destacó su valentía y reconoció públicamente los errores cometidos en la causa original.

Después de 20 años, por fin se hizo justicia, pero eso no cambia el hecho de que dos vidas fueron afectadas de tal manera. Soy consciente de que a alguien le robaron 17 años a causa de este caso y eso me pesa”, afirmó la mujer cuyo nombre no fue revelado para proteger su identidad.

El ADN en la ropa de la víctima, sin analizar desde 2003, fue la prueba clave para identificar al agresor | Foto: archivo.

“En cuanto a mí, el impacto me acompañará toda la vida. Cada día que me miro al espejo, es un recordatorio permanente de esa noche y de lo que viví, y tengo que vivir con eso. Vivo con un miedo constante: siempre quiero llegar a casa y cerrar la puerta lo más rápido posible”, profundizó.

La víctima contó cómo el trauma que vivió afectó su vida: “Siempre fui un poco reservada, me cuesta salir de mi caparazón, pero después de esa noche, todo cambió. Tengo a mi familia y a mi esposo, quienes me acompañan a los lugares y me tranquilizan; intentan hacerme sentir segura”, sostuvo.

La investigación que permitió llegar al verdadero agresor revisó más de 6.000 documentos, analizó 760 pruebas materiales y reunió 275 declaraciones testimoniales. Los detectives también reconstruyeron detalles del ataque a partir de los recuerdos de la víctima y de testigos que describieron características físicas que coincidían con Quinn.

El caso sigue abierto: seis policías están bajo investigación por fallos que retrasaron la exoneración | Foto: Elizabeth Cook/PA via AP.

Las repercusiones del caso continúan, con una investigación pública ya en marcha después de que una revisión de 2024 encontrara fallos que podrían haber exonerado a Malkinson una década antes de que fuera liberado.

Cinco ex policías y uno que actualmente sigue en servicio son investigados, mientras que dos altos funcionarios del organismo que evalúa posibles errores judiciales han dimitido “Sé que hay cuestiones clave que deben resolverse mediante la investigación de la IOPC —la Oficina Independiente de Conducta Policial— y la investigación judicial. La Policía Metropolitana de Gran Mánchester está dispuesta a colaborar en estas investigaciones fundamentales”, afirmó McKendrick.

Fuente: www.clarin.com

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