El PRO toma distancia del Gobierno: las diferencias por Brasil y los ataques a la prensa

La victoria de Lula da Silva en Brasil expuso las diferencias que el PRO de Mauricio Macri viene acumulando con el Gobierno de Javier Milei. El saludo del expresidente al mandatario brasileño, en contraste con el silencio de la Casa Rosada, fue la señal más visible de un malestar que trasciende la política exterior y que también alcanza los ataques al periodismo y la forma de ejercer el poder.
“Esto de Brasil fue un punto de inflexión y otra diferenciación más reciente también tiene que ver con los ataques a la prensa”, aseguró a Clarín una fuente del partido.
En el entorno de Macri consideran que las diferencias con los libertarios ya no se limitan a cuestiones electorales o de estrategia política. También involucran principios vinculados con la institucionalidad y el respeto por las reglas democráticas.
En ese contexto, fuentes cercanas al expresidente revelaron que Macri pidió a sus dirigentes adoptar una postura firme en defensa de la libertad de prensa, uno de los asuntos que más incomodidad genera en el partido frente a las declaraciones de Milei.
La tensión, sin embargo, no implica por ahora una ruptura con el oficialismo. El PRO mantiene coincidencias con el rumbo económico y con parte de las reformas estructurales que impulsa el Gobierno. Pero advierten que ese acompañamiento no supone avalar todas las posiciones del Presidente.
El triunfo de Lula y las diferencias con Milei
El lunes, mientras Milei evitaba felicitar a Lula tras su triunfo sobre Flávio Bolsonaro, el PRO publicó un comunicado en el que destacó la relación estratégica entre la Argentina y Brasil y llamó a fortalecer el diálogo bilateral.
“El resultado de las elecciones presidenciales de Brasil abre una nueva oportunidad para afianzar un vínculo que es histórico y permanente”, señaló el partido en su cuenta oficial de X. También felicitó al presidente reelecto y manifestó su voluntad de que la cooperación caracterice la relación entre ambos países.
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https://x.com/mauriciomacri/status/2114753357327864255
El propio Macri se sumó al reconocimiento. “Quiero saludar al pueblo brasileño y felicitar a Lula da Silva en su cuarto triunfo electoral. Que su nuevo mandato traiga prosperidad y crecimiento para su país y también la región”, escribió.
El gesto marcó un contraste con Milei, que había respaldado a Bolsonaro durante la campaña y no felicitó públicamente al mandatario brasileño después del balotaje.
El abrazo entre Macri y Jair Bolsonaro durante la asunción presidencial de Javier Milei en el congreso la nación.La distancia quedó todavía más expuesta en medio de las revelaciones sobre la intervención de funcionarios del Gobierno argentino en el operativo que permitió la salida de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos.
En el macrismo sostienen que las diferencias ideológicas no pueden condicionar las relaciones diplomáticas con uno de los principales socios comerciales de la Argentina.
“No podemos estar atacando a un presidente electo por la voluntad popular. No podemos permitir que por pensar distinto vayamos a un lugar que genere rispidez entre dos países hermanos que se necesitan mutuamente”, explicó una fuente cercana al expresidente.
La misma voz recurrió a una comparación futbolera para explicar la posición del PRO: “En el fútbol se dice que los DT y los jugadores pasarán, bueno, acá con los presidentes es lo mismo”. El mensaje apunta a que la relación entre ambos países debe estar por encima de los dirigentes que circunstancialmente ocupan el poder.
El malestar por los ataques a la prensa
El malestar del PRO no se agota en la política exterior. Los recientes ataques de Milei contra periodistas y medios de comunicación profundizaron las diferencias sobre el funcionamiento institucional.
Milei en la Gala Anual de Fundación Faro donde pidió “mandar a los periodistas a la hoguera” “Me cuesta hablar de una diferenciación porque siempre mantuvimos una línea con respecto a la libertad de prensa. Nosotros tenemos principios y una forma de ver la institucionalidad que no coincide con la del Gobierno”, sostuvo una fuente partidaria. Y agregó: “Uno se diferencia cuando en algún momento coincidió, al menos en este tema”.
En el macrismo aseguran que nunca compartieron el estilo de confrontación permanente del Presidente con el periodismo y que la defensa de la libertad de expresión forma parte de los principios que el partido busca preservar.
La discusión se profundizó después de la cena de la Fundación Faro, donde Milei utilizó la expresión “quemar en la hoguera” al referirse a periodistas que habían investigado el caso de la criptomoneda $LIBRA.
Las palabras del mandatario provocaron el rechazo de organizaciones periodísticas y también de Patricia Bullrich, quien consideró que la expresión había cruzado un límite. La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado se convirtió así en la única dentro de la mesa política del Gobierno en cuestionar públicamente ese tipo de declaraciones del Presidente.
Patricia Bullrich en el Senado. Foto Federico Lopez Claro Además, Bullrich también salió este miércoles a reconocer el triunfo de Lula y tomó distancia del silencio presidencial. “La gente decide en las urnas y su voluntad se respeta. Ese es el principio fundamental de toda democracia”, escribió en X.
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https://x.com/PatoBullrich/status/2115478851409137897?a=hVfYq_otGfjiVNi6WTM&s=20
Bullrich destacó que, pese a las profundas diferencias políticas con el gobierno brasileño, ambos países comparten intereses estratégicos y oportunidades de cooperación. Al mismo tiempo, cuestionó lo que considera una utilización de la Justicia contra Flávio Bolsonaro, tras su derrota electoral.
Su posicionamiento mostró que los reparos a la reacción de Milei frente a Brasil no se limitan al PRO y también encuentran eco dentro del oficialismo. Sin embargo, las coincidencias públicas entre Macri y Bullrich no implican una recomposición de su relación personal.
Según una fuente cercana al expresidente, ambos continúan sin mantener diálogo. En el macrismo todavía pesa la decisión de Bullrich de abandonar el PRO, partido que había presidido, para incorporarse a La Libertad Avanza. “No hay marcha atrás con eso”, resumieron desde el entorno de Macri.
Las diferencias crecen, pero no hay ruptura con el Gobierno
Para el PRO, el episodio brasileño aceleró una discusión que va más allá de la elección de Lula. La política exterior, el respeto por las instituciones y la libertad de prensa aparecen como los principales puntos en los que el macrismo busca fijar una posición propia frente a Milei.
Pero esa distancia todavía no se trasladó a una decisión política concreta que modifique la relación entre ambos espacios. No hay una ruptura formal ni un cambio anunciado en la estrategia legislativa del PRO. Las coincidencias sobre el rumbo económico, las reformas estructurales y el modelo de país siguen siendo la principal base de entendimiento con los libertarios.
Lo que sí comienza a quedar más explícito es que ese respaldo tiene límites. En el entorno de Macri consideran que acompañar determinadas políticas del Gobierno no obliga al partido a compartir su estilo de confrontación ni sus posiciones frente a otros países.
La victoria de Lula dejó al descubierto esas diferencias. Lo que todavía está por verse es si el PRO buscará profundizar su identidad propia dentro de la alianza con el oficialismo o si las tensiones terminarán modificando una relación política que hasta ahora se sostuvo, principalmente, sobre las coincidencias económicas, las cuestiones estructurales y el modelo de país.
Fuente: www.clarin.com



