El pastor influencer Dante Gebel define su candidatura tras el Mundial, pero ya se reunió con la CGT y un gobernador peronista


Recién después del Mundial de fútbol, que culminará en julio, Dante Gebel definirá si se lanza como candidato presidencial para 2027. En el mientras tanto ya se mueve como si lo fuera. Desde que aterrizó en Buenos Aires este martes, el pastor evangélico e influencer activó una agenda frenética: reuniones con gobernadores, sindicalistas, empresarios economistas y figuras de la Iglesia, entrevistas periodísticas y encuentros con los dirigentes que hace meses se encolumnaron con la expectativa de su sueño presidencial.
“Lo primero es armar un equipo, después habrá tiempo para un lanzamiento”, aseguran quienes ya trabajan en la estrategia de construcción de su proyecto electoral. Gebel apuesta a la conformación de un espacio transversal -“no soy ni peronista, ni libertario, ni nada”, suele repetir en la intimidad- para reforzar un perfil de “outsider” de la política similar al que construyó Javier Milei y que le permitió desembarcar en la Casa Rosada.
Frente a sus allegados afirma no estar preocupado por los números de las encuestas que le asignan una baja performance electoral por el alto grado de desconocimiento de su figura y confía en revertirlo. “Ni soy candidato”, se jacta en su entorno. Los afiches y pintadas que en los últimos días aparecieron en la ciudad y el conurbano alentando su postulación presuponen lo contrario, pero en las cercanías del pastor nadie asume la autoría de la publicidad callejera. “No fuimos nosotros, es gente que se entusiasma y se va sumando”, argumentan, mientras enumeran los llamados que a diario reciben de dirigentes de distintas fuerzas que pretenden incorporarse al espacio.
Decidido a explorar sus chances en el terreno electoral, Gebel se apoya en el entramado del espacio Convicción Argentina, que apareció en escena el último verano de la mano de un entusiasta grupo de referentes políticos, sindicales, empresarios pymes y hasta deportistas decididos a darle forma a una candidatura. Allí conviven desde peronistas, libertarios, radicales y hasta algunos referentes del PRO.
Con ellos aspira a construir un perfil que vaya más allá de su rol de pastor evangélico para profundizar en sus condiciones de empresario, influencer, periodista y conductor de televisión. “Mi interés no es evangelizar la Argentina, sino me quedo donde estoy”, suele comentar entre sus colaboradores. Es que Gebel vive con su familia desde hace 15 años en Los Angeles y recién el año pasado, con las presentaciones de su show “PresiDante” con las que recorrió el país, decidió dar rienda suelta a la alternativa de una construcción electoral.
Saliendo para Buenos Aires; me esperan varias reuniones y algunas entrevistas; siempre es un placer estar en Argentina. pic.twitter.com/O5HAdqAHWC
— Dante Gebel (@DanteGebelOk) April 20, 2026
Tras esa determinación multiplicó sus visitas a la Argentina. Esta vez llegó el martes y hasta el viernes, cuando volverá a dejar el país, cumplirá con una agenda frenética de reuniones y encuentros siempre rodeado por Juan Pablo Brey, el jefe del gremio de Aeronavegantes, y Eugenio Casielles, legislador porteño y ex libertario, dos de los referentes de Convicción más comprometidos con su eventual candidatura. Junto con ellos el mismo martes Gebel se reunió con el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, y hasta compartió un encuentro con la conducción de la CGT en la sede de la Uocra, el gremio que lidera Gerardo Martínez. Además del anfitrión, allí estuvieron los triunviros Cristian Jerónimo y Jorge Sola, además de los dirigentes José Luis Lingeri y Pablo Flores, entre otros.
También tuvo charlas con economistas y empresarios que el espacio por ahora prefiere mantener en reserva y compartió una cena con el periodista y conductor Mario Pergolini, a quien suele definir como “amigo y socio”. Para los últimos dos días de su visita a Buenos Aires tiene agendada una interminable lista de reuniones y una conversación con una figura relevante de la Iglesia católica que le provoca gran expectativa.
En parte en esos encuentros busca lograr acercamientos para articular su proyecto político. Rechaza, en esa línea, cualquier alternativa de construcción de un frente electoral o de dar pelea en la interna del peronismo. “No vamos a ningún lado, pero si quieren venir los esperamos“, repiten en el espacio. Quizá con la aspiración de sumar adhesiones del mundo libertario, Gebel se planta desde la geografía opositora pero critica tímidamente la gestión de Javier Milei. En la intimidad de las charlas con su entorno advierte por el cierre de fábricas, la caída de la actividad industrial y se muestra preocupado por el aumento del desempleo, aunque sostiene que “cada gobierno deja algo bueno” y que hay que “aprovechar lo bueno que deje Milei”.
Suele comparar a la Argentina con un enfermo en terapia intensiva al que “hay que estabilizar y no le podés decir esperá” y asegura que no se casa con ningún modelo económico, lo que abre muchos interrogantes y dudas sobre el sentido de sus ideas. Prefiere autodefinirse como un gestionador de equipos que no sabe de todo, pero tiene el teléfono de los que saben, como alguien al que -como decía su madre- “la gente le entienda todo”.
Fuente: www.clarin.com



