El Gobierno de Jorge Macri preadjudicó el Canal de la Ciudad a un socio del Gordo Dan


El Gobierno de Jorge Macri dio un paso clave en la licitación del Canal de la Ciudad. La Comisión de Evaluación de Ofertas resolvió que “corresponde adjudicar” la concesión de la señal porteña a Cale Group, la empresa del joven empresario Augusto Marini, dueño de los canales de streaming Blender y Carajo, este último en sociedad con Daniel “Gordo Dan” Parisini.
El dictamen favorece a la compañía que el mes pasado presentó la oferta económica más alta para quedarse con el gerenciamiento operativo del canal de televisión de la ciudad de Buenos Aires. En esa ocasión, Cale Group ofreció un canon de $50 millones mensuales; mientras que Argentinos Media, del empresario Marcelo González, dueño de la radio AM 950, propuso pagar $15 millones por mes.
Con esta resolución, el expediente para dar en concesión el Canal de la Ciudad, por cinco años, entra en su etapa final. Se abrió un breve período para presentar impugnaciones y, de no prosperar objeciones, el Gobierno porteño quedará en condiciones en los próximos días de adjudicar formalmente la concesión.
La decisión tiene una fuerte carga política y empresarial, porque el Canal de la Ciudad es el principal medio público audiovisual del Gobierno porteño y porque el grupo mejor posicionado para quedarse con su operación está encabezado por Marini, quien en los últimos años construyó un holding con fuerte presencia en el sector del streaming y vínculos con figuras de distintos espacios políticos.
El Canal de la Ciudad es la señal de televisión pública del Gobierno porteño y actualmente cuenta con unos 150 empleados entre personal periodístico, técnico y administrativo. Creado en 2003 bajo el nombre de Ciudad Abierta y relanzado en 2016 con su denominación actual, durante la gestión del entonces jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, cuando se convirtió en uno de los principales medios públicos de la Ciudad de Buenos Aires, con una programación orientada a la información, la cultura y la cobertura de eventos de interés general.
La licitación original lanzada por el Gobierno porteño también incluía otro concurso para dar en concesión las radios públicas La Once Diez y FM 2×4, pero ninguna empresa presentó ofertas para gerenciarlas, por lo que esos procesos deberán redefinirse más adelante.
Enfrentamiento entre Macri y Milei
El avance de la licitación por la concesión del Canal de la Ciudad se produjo pese a la fuerte oposición del Gobierno nacional. En las últimas semanas, el interventor del Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom), Martín Ozores, intimó en varias oportunidades a la administración porteña para que suspenda el proceso, al sostener que la concesión podría entrar en conflicto con el principio de “indelegabilidad” del canal, previsto en la normativa vigente para los servicios de comunicación audiovisual.
El interventor del ENaCom le advirtió a Macri por carta documento que, de concretarse la adjudicación a una empresa privada, ello “configura falta grave”, que se “penaliza con la sanción de caducidad de la licencia o registro”.
Fuentes del Gobierno porteño destacaron a Clarín, en ese entonces, que se trataba de una “llamativa, reinsistente e inexplicable oposición del Gobierno Nacional a que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avance con la licitación del gerenciamiento de los medios públicos”.
Por eso, Jorge Macri decidió seguir adelante con el proceso y planteó que el objetivo es lograr una gestión más eficiente de los medios públicos, reduciendo el costo para el Estado sin resignar el control sobre la señal.
La licitación impulsada por la gestión de Jorge Macri no implica la venta del canal, sino la concesión por cinco años de su gerenciamiento operativo, manteniendo la propiedad en manos del Estado porteño.
“Vamos a avanzar con la licitación del gerenciamiento operativo de la TV y Radio de la Ciudad. No es momento para financiar con los impuestos de los porteños algo que puede gestionar el sector privado sin costarle un peso a los vecinos”, dijo Macri, el día que se abrieron los sobres con la propuesta económica.
En ese contexto, Cale Group quedó desde el inicio como el principal candidato para quedarse con el Canal de la Ciudad. Su oferta económica, de $50 millones mensuales, casi quintuplicó el precio base previsto para la concesión y superó ampliamente la otra propuesta presentada por Argentinos Media.
Para el proyecto vinculado con la pantalla porteña, Marini incorporó a una figura de amplia trayectoria en la televisión abierta, Liliana Parodi, exgerenta de Programación de Grupo América, quien encabeza el equipo diseñado para conducir el proyecto que presentó Cale Group, y la operación, en caso de concretarse la adjudicación del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires.
El socio del Gordo Dan
El desembarco de Cale Group en el Canal de la Ciudad marca un nuevo paso en la expansión de Augusto Marini en el sector de medios. Con poco más de 30 años, logró consolidar un conglomerado que reúne proyectos audiovisuales con perfiles editoriales muy distintos.
Marini es un joven empresario bonaerense de General Las Heras, con un vínculo fluido con los que manejan el gobierno en Misiones, donde tiene relaciones muy fuertes con el hijo del exgobernador Carlos Rovira y negocios que van del agro a una plataforma de salud que opera en el sistema público de esa provincia.
Además, logró una relación de confianza con el gobierno de Javier Milei, especialmente con “Las Fuerzas del Cielo” que comanda Santiago Caputo, a través del Gordo Dan, a quien le cedió el 35% de Carajo, por el manejo de toda la operación del canal libertario que surgió en 2024 y cuyo programa insignia es La Misa, conducido por el propio Gordo Dan.
En mayo del año pasado Carajo tuvo uno de sus picos de rating con la visita de Javier Milei y su entonces vocero Manuel Adorni a La Misa, donde el Gordo Dan tuvo una charla complaciente de seis horas con ambos funcionarios, en la que rompió el récord de la entrevista más larga a un Presidente argentino.
Marini también controla Blender, uno de los canales de streaming de mayor crecimiento, creado en 2023, cuyo máximo referente es Tomás Rebord, quien se autodefine como “militante peronista” y el año pasado le hizo una larga “entrevista” complaciente a Máximo Kirchner, a quien recibió emocionado y para quien antes de arrancar pidió un “moderado aplauso” de los presentes en el estudio del canal.
Esa convivencia de proyectos ideológicamente opuestos, con una fuerte carga de periodismo militante, provoca que los especialistas definan la estrategia de Marini como “el negocio de la grieta”, ya que un mismo grupo empresario ofrece contenidos orientados a públicos políticos muy diferentes y enfrentados entre sí.
La empresa Carajo Media fue constituida el mismo día y en el mismo lugar que Blender, en marzo de 2024, cuando ambas declararon la misma sede social, en una dirección que unifica dos proyectos políticos antagónicos, pero que tienen la misma conducción legal y empresarial, Cale Group, a punto de quedarse con el Canal de la Ciudad.
Ahora todas las miradas están puestas en el desenlace administrativo de ese concurso. Si no aparecen impugnaciones que alteren el curso de la licitación, el Gobierno porteño adjudicará en los próximos días el Canal de la Ciudad a Cale Group y concretará así el desembarco del grupo de Marini en un canal público de la TV tradicional, en una decisión que combina medios, periodismo, negocio y política.
Fuente: www.clarin.com



