El Cine Móvil llegó a Santa Bárbara

La propuesta continuó con su llegada a Santa Bárbara, donde la comunidad pudo disfrutar de una programación integrada por cortometrajes de Escuela Plus, trabajos de Aldana Loiseau y Juan Pablo Zaramella, y La Gallina Turuleca. La jornada también contó con actividades vinculadas a la producción audiovisual y al sonido, generando una experiencia participativa para las infancias.
Para hacer posible esta llegada, el equipo realizó un viaje de más de ocho horas a lomo de mula por caminos de montaña, acompañados y asistidos durante el recorrido por personal del SAME, en una experiencia que permitió acercar el cine y las actividades audiovisuales a una comunidad de difícil acceso.
Una experiencia para jugar, crear y hacer cine
Uno de los aspectos más significativos de la jornada fue la posibilidad de que las infancias no fueran solamente espectadoras, sino también protagonistas de una experiencia creativa. A través de diferentes actividades pudieron acercarse a la actuación, el sonido, la realización y otros roles que forman parte de la producción audiovisual.
Para María Laura Berch, la vivencia fue especialmente significativa por la posibilidad de construir colectivamente desde el lenguaje audiovisual. “Fue una experiencia reveladora. Me ayudó a conectar con esa pulsión de crear. Lo más hermoso fue poder hacer una experiencia colectiva y creativa alrededor de la producción audiovisual, jugar al cine y aprender haciendo”.
Durante la actividad se trabajó además en la realización de un cortometraje documental, explorando los sonidos y las miradas propias de las infancias sobre su comunidad, la Pachamama y aquello que forma parte de su vida cotidiana.
Por su parte, Cielo Salviolo, coordinadora de Escuela Plus, destacó el valor de las experiencias que surgen cuando el cine logra llegar a comunidades donde el acceso a estas propuestas no siempre es posible. Salviolo recordó que el vínculo con la escuela comenzó a partir de una experiencia anterior, cuando conocieron las dificultades que tenía la comunidad para acceder a determinados contenidos audiovisuales. A partir de allí se generaron acciones para acompañar a la escuela y compartir experiencias vinculadas al cine y la televisión.
“Para mí fue muy hermoso y muy inspirador compartir esta experiencia de hacer cine y de ir al cine. El cine es un hecho cultural. No empieza cuando uno se pone la campera para salir, compra una entrada y entra a la sala, ni termina cuando termina la película. Es todo lo que sucede alrededor”, expresó.
En ese sentido, resaltó que Cine a Pie permitió aprender y enseñar desde diferentes roles, dando lugar a una experiencia donde las infancias pudieron explorar las distintas tareas que hacen posible una producción audiovisual.
La llegada a Santa Bárbara también tuvo un significado especial para el equipo del Cine Móvil, que pintó de blanco una de las paredes de la institución para que pueda ser utilizada como pantalla. De esta manera, la comunidad podrá aprovechar el proyector con el que cuenta la escuela para realizar futuras proyecciones.
Asunción Rodríguez, integrante del Cine Móvil, destacó el trabajo colectivo que hizo posible la actividad y agradeció a las empresas, instituciones y personas que colaboraron con la iniciativa. “Para nosotros fue muy importante poder llegar a Santa Bárbara y hacerlo realidad. Hubo muchas personas e instituciones que nos acompañaron para que esto fuera posible, desde las provisiones y la mercadería para la escuela hasta todo lo necesario para concretar la actividad”, señaló.
La jornada contó además con la visita de integrantes de la Escuela de San Lucas, con la participación de estudiantes y miembros de la comunidad educativa. El encuentro incluyó una ceremonia de la Pachamama, la proyección de cortometrajes y un espacio de intercambio y charla sobre cine.
“Fue una sorpresa y una enorme alegría recibir a toda la comunidad educativa. Compartimos la ceremonia de la Pachamama, vimos cortometrajes y pudimos cerrar la jornada conversando sobre cine. Nos vamos muy felices de haber podido concluir así esta experiencia de Cine a Pie”, expresó Rodríguez.
El cine como posibilidad
La jornada dejó también momentos espontáneos que reflejaron el espíritu de la propuesta: las infancias pudieron actuar, verse en pantalla, experimentar con el sonido y descubrir nuevas formas de expresarse. Mientras Lucio Schraeier compartió conocimientos vinculados al sonido, también hubo tiempo para jugar, compartir y construir vínculos más allá de la pantalla.
A través del Cine Móvil, el IAAJ reafirma su compromiso de llevar el acceso al cine a cada vez más comunidades de Jujuy, entendiendo al audiovisual como una herramienta de encuentro, expresión, aprendizaje y construcción colectiva.
Fuente: www.diariojujuy.com.ar



