Dos lluvias de meteoros ocurrirán al mismo tiempo: cuándo se podrán ver desde el hemisferio sur


Los aficionados de la astronomía tienen una cita especial frente al firmamento durante las últimas noches de julio. Dos fenómenos celestiales, las Alpha Capricornídeas y las Delta Acuáridas, coinciden en su período de máxima actividad para iluminar el cielo nocturno.
El doctor Marcelo de Cicco, quien coordina el proyecto de monitoreo de meteoros Exoss en el Observatorio Nacional de Brasil, aportó una definición clara sobre estos objetos. “Los meteoros son cuerpos celestes pequeños que cruzan el espacio y penetran en la atmósfera terrestre”, explicó el especialista en un comunicado.
La fricción de estos fragmentos con los gases atmosféricos y el oxígeno produce una incandescencia parcial o total. Este proceso genera el rastro de luz que la gente identifica de forma habitual con el nombre de “estrella cadente”, según señaló el experto.
La lluvia Alpha Capricornídeas llega a su punto de mayor intensidad en la noche del 30 de julio. Aunque su frecuencia es baja, con un promedio de 5 meteoros por hora, su belleza radica en la calidad visual de sus destellos.
Este evento tiene fama por la aparición de meteoros con aspecto de bolas de fuego muy brillantes. Los restos que originan este fenómeno viajan a una velocidad de 23 kilómetros por segundo y provienen, de forma probable, del cometa 169P/NEAT.
Por otro lado, las Delta Acuáridas del Sur presentan su pico de actividad durante la madrugada del 31 de julio. Esta lluvia es más numerosa que la anterior, ya que ofrece una tasa de entre 15 y 25 meteoros cada hora en su momento culminante.
El origen de estos fragmentos se vincula con el cometa 96P/Machholz. Estas partículas entran en contacto con la Tierra a una velocidad mucho mayor, que alcanza los 41 kilómetros por segundo, lo que facilita su detección visual.
Ambos eventos ocurren de forma simultánea y tienen una visibilidad excelente desde el hemisferio sur. “Una lluvia de meteoros ocurre cuando diversos meteoros cruzan el cielo nocturno” desde un mismo punto radiante, afirmó de Cicco.
Para obtener la mejor experiencia de observación, los especialistas recomiendan buscar lugares con cielos muy oscuros. La luz artificial de las grandes ciudades y los suburbios dificulta la percepción de los meteoros menos brillantes.
El horario ideal para observar el cielo comienza a la medianoche y se extiende hasta los momentos previos al amanecer. Los observadores deben localizar las constelaciones de Capricornio y Acuario para elevar sus posibilidades de éxito.
El registro de estas lluvias posee una gran relevancia científica para la seguridad en el espacio. Gracias a estos datos, los centros de control de satélites ajustan sus planes de protección para las naves que orbitan cerca de la Tierra.
Además, el análisis de estos detritos ayuda a la comunidad científica a comprender mejor la historia del Sistema Solar. El estudio de los restos permite conocer la composición de cometas y otros objetos que se desplazan cerca de nuestra órbita.
Fuente: www.clarin.com



