Dieron por acabado el proceso investigativo de un asesinato

El Ministerio Público del vecino país de Bolivia dio por finalizada la investigación del asesinato del ciudadano jujeño Miguel Ángel Coria (37), ocurrido el pasado 25 de abril en la ciudad de Tarija. Además, se prorrogó por cuatro meses la prisión preventiva para el único acusado, Moisés Márquez Calani (42), señalado como el supuesto autor de “asesinato agravado por motivos fútiles y bajos y por alevosía y ensañamiento”, según el Código Penal del Estado Plurinacional de Bolivia.

Fuentes cercanas a la investigación le confirmaron a El Tribuno de Jujuy la novedad surgida en los últimos días, en la mencionada ciudad boliviana donde se desarrolló una audiencia de control de la acusación de manera remota. También le confiaron a este diario que la Fiscalía que llevó adelante la pesquisa durante cuatro meses, cuenta con todas las pruebas necesarias que le permitieron formalizar la acusación y solicitar la elevación a juicio.

En los últimos días circularon las imágenes de las cámaras de seguridad instaladas en las cercanías del escenario del hecho. En ese material, se ve claramente cómo Coria fue atacado a golpes de puño y patadas en la vía pública, más allá que intentó escapar cruzando a la vereda de enfrente, donde se encontró con la muerte.

Cabe recordar que en el transcurso del presente mes se continuó con la recepción de testimonios de testigos del homicidio y de las pericias para la producción de pruebas. Entre ellas, análisis biológicos, toxicológicos y genéticos del acusado, así como la inspección de los teléfonos celulares de los dos hombres involucrados, de acuerdo a lo averiguado por este matutino.

En ese contexto, desde el Ministerio Público se solicitó la prórroga de la prisión preventiva para el imputado, planteo al que adhirió la querella, representada por los abogados Ruddy Casas y Cristian Toledo Telles. Tras esto, el juez de control decidió cuatro meses más de permanencia de Márquez Calani en el penal de Morros Blancos.

Opinión de la familia

Con estas novedades en el avance de la investigación, El Tribuno de Jujuy dialogó en exclusiva con Gabriela Coria, hermana de la víctima y quien participó de la mencionada audiencia de control el pasado jueves, para conocer su parecer al respecto. “Nosotros, la familia, estamos conformes con la actuación de la Fiscalía. Sin embargo, sabemos que nos encontramos en la mitad del camino y que tenemos que esperar para que llegue la fijación de la fecha de inicio del juicio”, aseguró.

En la previa, este diario conocía la preocupación en el entorno de la familia Coria. La misma hacía referencia a que el jueves 27 vencía la prisión preventiva, aunque restaban dos meses de investigación.

Si bien aún no hay fecha de inicio del juicio, el avance realizado por la Justicia boliviana representa un paso importante de cara al esclarecimiento del hecho ocurrido a metros del ingreso al domicilio de la víctima. “Queremos la pena máxima para este asesino, para que quienes vayan a intentar cometer un acto de violencia semejante, mínimamente, lo piensen dos veces. Que el asesinato de mi hermano pueda ser el punto final para tanta impunidad de este hombre”, subrayó Coria para este diario.

Los antecedentes

Más allá de lo dicho, en la entrevista con este diario, Coria reafirmó la intención de frenar el andar delictivo del acusado de asesinar a su hermano. “No nos olvidemos que el asesinato de Miguel es la cara visible de una persona que ya se venía perfilando como un asesino. Tenía antecedentes en la Justicia, lo habían denunciado 19 veces y más de la mitad de los casos habían sido por violencia”, repasó la entrevistada.

En la misma sintonía, este matutino dialogó con Ruddy Casas, uno de los abogados que representa a la familia Coria en Bolivia, quien explicó la situación judicial del imputado. “En total tiene 19 denuncias. Ha ingresado una denuncia de una expareja por amenazas de muerte justo el mismo día que lo asesinó a Miguel. Además, un día antes ya la había amenazado”, aseguró el entrevistado mientras mostraba un largo listado que especificaba cada una de las presentaciones.

También, de acuerdo al letrado, “este señor contaba con dos condenas por violencia familiar y tenía salidas alternativas. Ahora estamos pidiendo a los juzgados por qué no han dado cumplimientos a esas sentencias y por qué no lo han registrado en el Rejap”. Se trata del Registro Judicial de Antecedentes Penales de Sentencias Condenatorias Ejecutoriadas, en donde se encuentran todos los antecedentes penales de una persona residente en el vecino país.

Por último, el profesional agregó que “desde 2006 tiene el primer proceso por lesiones graves y de ahí empieza todo un prontuariado por denuncias del Ministerio Público”.

Perdió la vida por los golpes de puño y patadas que recibió

VÍCTIMA | MIGUEL CORIA ERA ODONTÓLOGO Y VIVÍA EN TARIJA.

De acuerdo a lo narrado a este diario en una entrevista, el letrado querellante Ruddy Casas detalló que “el hecho se suscitó entre las 6 y las 6.55. Ha sido bastante cruel, salvaje, brutal”. Tras estas primeras palabras, el abogado de la familia Coria inició con su narración contraponiendo la versión del imputado Márquez Calani con lo que hasta ahora demuestran las pruebas que generó en estos cuatro meses.

“El agresor dice: ‘Me intenta besar Miguel’ y a partir de ahí lo intenta agarrar a puñetazos. Miguel corre a la vereda de enfrente, se escapa de su agresor, pero éste lo persigue”, agregó Casas, de acuerdo a las imágenes de las cámaras de seguridad que obtuvo y que constan en la causa. “De ahí Miguel vuelve a escapar y cae al suelo y el agresor, le procede a golpear en la cabeza”, explicó el profesional a este matutino. “Atrás está la pared y él lo empieza a golpear en la cara. Le ha desfigurado la cara (a Coria)”, especificó el abogado al ser consultado sobre cómo fue el ataque.

“Posteriormente, se asegura de que muera porque no es otra forma, lo vuelve a agarrar a patadas. Se agacha, se asegura que esté muerto, actúa sobre seguro, y se va. Se retira de lo más normal, como si no hubiera pasado nada, como si esta fuera una conducta recurrente”, subrayó Ruddy Casas, en un repaso de los hechos acontecidos.

Una vez culminado su accionar delictivo, minutos después de las 7 el acusado Márquez Calani caminó algunas cuadras antes de abordar un taxi que lo dejó en otro barrio tarijeño, San Bernardo. Sin embargo, dos personas fueron testigos del crimen y de la posterior fuga del imputado, quienes dieron aviso a la Policía Boliviana. Por esa razón, minutos más tarde se constituyeron los agentes que encontraron el cuerpo de Coria.

Tras esto, los efectivos hallaron y detuvieron al acusado a varios kilómetros del escenario del crimen, para ser trasladado a una dependencia y enfrentar la acusación de asesinato.

Fuente: eltribunodejujuy.com

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