De la época de Sócrates: se recuperó aceite de oliva aromatizado con orégano de tinajas de barro selladas dentro de un barco griego que se hundió en el mar Egeo hace aproximadamente 2400 años


Un barco mercante griego de la época de Sócrates, que naufragó hace unos 2400 años frente a la isla de Quíos, en el mar Egeo, conservó una gran sorpresa para los arqueólogos. Aunque los cerámicos recuperados parecían completamente vacíos, un análisis genético permitió determinar que una de ellas había transportado aceite de oliva aromatizado con orégano.

El descubrimiento entrega una mirada inédita sobre el comercio y las prácticas alimentarias de la Antigua Grecia. El cargamento pertenecía a un barco comercial del siglo IV antes de Cristo que transportaba más de 350 ánforas de cerámica, de las cuales alrededor de dos tercios habían sido fabricadas en Quíos.

La embarcación se hundió a unos 70 metros de profundidad y permaneció en el fondo del mar durante aproximadamente 24 siglos. Con el paso del tiempo, el agua eliminó todo rastro visible de los productos almacenados, pero diminutos fragmentos de ADN quedaron impregnados en la estructura de la cerámica.

Para estudiarlos, los investigadores extrajeron pequeñas muestras del interior de dos recipientes y aplicaron técnicas de biología molecular basadas en la amplificación de ADN mediante PCR.

El resultado, publicado en la revista Science Direct, identificó material genético correspondiente al olivo (Olea europaea) y al orégano (Origanum vulgare) en una de las ánforas, mientras que la otra conservaba ADN de lentisco (Pistacia lentiscus), una planta cuya resina era empleada para preservar el vino durante su transporte.

Hasta ahora, los especialistas debían deducir el contenido de las ánforas a partir de su forma, su lugar de fabricación o de escasos residuos físicos, como semillas o restos de resinas.

La posibilidad de recuperar ADN directamente desde las paredes de la cerámica representa un avance significativo para la arqueología submarina y permite conocer con mayor precisión qué productos circulaban por las rutas comerciales del Mediterráneo antiguo.

El hallazgo también cuestionó una idea ampliamente aceptada. Quíos fue célebre en la antigüedad por la producción de vino y sus recipientes solían asociarse automáticamente con ese producto. Sin embargo, la evidencia genética demostró que algunas también se utilizaban para transportar aceite de oliva condimentado con hierbas, lo que revela una actividad comercial más diversa de lo que se pensaba.

La presencia de orégano junto con el aceite de oliva no solo respondía a una preferencia culinaria. Según explican los investigadores, la combinación también ayudaba a prolongar la conservación del aceite gracias a las propiedades antioxidantes y antimicrobianas naturales del orégano, una práctica que todavía persiste en la cocina mediterránea.

Los investigadores señalaron que el ADN vegetal puede conservarse durante miles de años en la cerámica sellada, incluso cuando el contenido original desaparece por completo tras siglos bajo el agua.

Los autores sostienen que esta metodología podrá aplicarse a numerosas ánforas recuperadas en otros naufragios del Mediterráneo. Estudios posteriores ya identificaron restos genéticos de aceitunas, uvas, romero, tomillo, salvia, enebro, nueces y otras especies vegetales, ampliando el conocimiento sobre los productos que circulaban entre las antiguas ciudades griegas.

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior