Cómo cultivar jengibre en casa: el truco para que brote rápido en pocos días


Originario de Asia, el jengibre es una planta valorada por sus múltiples beneficios para la salud. Se utiliza especialmente para aliviar afecciones como gripe, fiebre y alergias. Además, puede cultivarse fácilmente en casa, una opción práctica para tenerlo siempre a mano y aprovechar sus propiedades.

Esta planta presenta múltiples beneficios para la salud. Un estudio reveló que los suplementos de jengibre, combinados con medicación antiemética, redujeron en un 40% las náuseas en pacientes sometidos a quimioterapia.

Además, su uso terapéutico se asocia a la mejora de la circulación y al alivio de dolores en la zona lumbar. A nivel general, también se le atribuyen efectos antiinflamatorios, la reducción del dolor muscular y el alivio de molestias durante la menstruación.

“De manera terapéutica, también es utilizado para la mala circulación y dolores en la espalda baja. A nivel emocional, puede servir como un catalizador si estás procrastinando y te falta energía para hacer las cosas”, explica Laurie Steelsmith, doctora en medicina natural y autora de Natural Choices for Women’s Health.

Se le atribuyen efectos antihistamínicos y descongestionantes, lo que lo convierte en un recurso natural habitual para aliviar molestias causadas por resfriados, gripe y alergias.

El jengibre crece a partir de un tallo subterráneo llamado rizoma. Puede alcanzar hasta 90 centímetros de altura y tiene hojas de unos 20 centímetros de largo.

Para cultivarlo en casa, una de las opciones más prácticas es hacerlo en maceta. Primero hay que cortar un trozo de raíz de jengibre que tenga al menos tres pequeños brotes visibles, a los que se llaman yemas. Ese fragmento se coloca en agua y, en unas dos semanas, empezarán a crecer los primeros brotes.

Después, se trasplanta uno de esos brotes a una maceta con tierra abonada y se riega con regularidad. En aproximadamente un mes aparecerán los primeros tallos. Se puede cosechar entre los 8 y 10 meses, cuando la planta empiece a secarse. En ese momento, se recomienda cortar los tallos secos y extraer los rizomas.

Fuente: www.clarin.com

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