Bonos de Venezuela suben tras acuerdo petrolero de Trump mientras mercado espera reestructuración

Los bonos venezolanos han experimentado un fuerte repunte desde que la administración Trump tomó el control de una enorme parte de las reservas petroleras del país, mientras los inversionistas incorporan la perspectiva de una mayor producción de crudo a la espera de una reestructuración de deuda que podría superar los US$200.000 millones.
El plan, que otorga a Estados Unidos el control de más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas, ha llevado los precios de los bonos en default del gobierno y de la petrolera estatal a cerca de un máximo de cuatro meses, con los títulos soberanos con vencimiento en 2027 tocando los 54 centavos por dólar, según datos recopilados por Bloomberg. Incluidos los intereses impagos acumulados, esos precios implican una recuperación de menos de un tercio del total de las reclamaciones.
Aunque todavía hay pocos detalles, el acuerdo podría ayudar a impulsar un aumento significativo de la producción, poniendo al alcance la meta de Venezuela de 1,5 millones de barriles diarios durante el próximo año o los próximos dos, según analistas.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
El pacto con Venezuela consolida la hegemonía de EE.UU. sobre el petróleo en Occidente
Ese posible incremento en los ingresos petroleros ya está haciendo que la deuda resulte más atractiva para algunos inversionistas. “Nos gusta lo que estamos viendo”, señaló Damien Buchet, director de inversiones de Principal Finisterre. El acuerdo petrolero “aumenta la probabilidad de entradas de dólares estadounidenses, que luego pueden utilizarse para garantizar el servicio de la deuda en el futuro”.
La medida pone de relieve hasta qué punto la reestructuración de la deuda está vinculada a la producción petrolera de Venezuela, que genera la mayor parte de los ingresos en moneda extranjera del país. Los inversionistas han estado elaborando modelos sobre la producción futura para estimar los valores de recuperación mientras esperan un panorama más claro sobre el tamaño de la economía y cuánta deuda puede soportar, lo que se conoce como análisis de sostenibilidad de la deuda.
“La señal del acuerdo petrolero entre EE.UU. y Venezuela es más importante que los detalles del pacto en este momento, que sí necesitan mayor claridad”, escribió el estratega de Morgan Stanley Simon Waever en una nota. “Por ahora, creemos que este anuncio refuerza nuestra trayectoria ya optimista para la producción”.
Jefferies Financial Group Inc. sostiene que la producción venezolana podría aumentar potencialmente a 2 millones de barriles diarios en cinco años si el acuerdo de Trump se mantiene y se concreta su llamado a invertir US$100.000 millones en petróleo.
El miércoles, Chevron Corp. anunció que planea invertir US$7.000 millones durante los próximos cinco años a través de sus empresas conjuntas para duplicar la producción de crudo en Venezuela. La empresa energética italiana Eni SpA también planea un importante incremento de la producción petrolera en el país, según informó Bloomberg News.

Expectativas de los inversores
Sin embargo, el aumento de los bonos ha sido limitado, ya que los acreedores esperan que el gobierno publique el informe sobre la deuda y un análisis macroeconómico complementario que inicialmente se esperaba para junio.
Waever, de Morgan Stanley, señaló que algunos inversionistas redujeron sus posiciones en deuda venezolana ante la expectativa de que el informe muestre una carga de deuda mayor de lo que muchos habían estimado, lo que se traduciría en menores valores de recuperación.
David Austerweil, de VanEck, espera que la reestructuración sea la mayor de deuda soberana de la historia, con un total que podría alcanzar hasta US$229.000 millones si el gobierno incluye deuda comercial de PDVSA y obligaciones denominadas en moneda local.
“Para los tenedores de bonos, la recuperación del sector petrolero de Venezuela es la principal preocupación económica”, escribió Austerweil en un informe la semana pasada. “Será la única fuente importante de divisas necesarias para atender el servicio de los bonos reestructurados durante muchos años”.
VanEck estima que el recorte podría oscilar entre apenas el 26% —si se produce una transición hacia un gobierno encabezado por la oposición— y hasta el 83% en un escenario de continuidad política.
En la mesa de operaciones de Jefferies, Javier Kulesz señaló que los anuncios de inversiones del sector privado en energía deberían ayudar a reforzar la confianza en el corto plazo, aunque en última instancia los inversionistas querrán ver que el capital efectivamente se desembolse.
“Seguimos siendo optimistas y esperamos nuevas alzas, aunque no de forma desmesurada dadas las muchas preguntas que aún deben responderse”, afirmó Kulesz.
Fuente: www.perfil.com



