Bolivia busca atraer US$4.000 millones que están fuera del sistema financiero


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Bolivia está tomando medidas para reintroducir las cuentas de ahorro en dólares con el objetivo de atraer nuevamente al sistema financiero los billetes estadounidenses que hoy permanecen guardados bajo el colchón.

El banco central estima que los ciudadanos mantienen alrededor de US$4.000 millones fuera del sistema bancario. Los bolivianos suelen comprar dólares para proteger su patrimonio, especialmente en períodos de alta inflación e inestabilidad política.

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“Estamos en los estudios finales para abrirnos hacia adelante, o sea, aquel depositante nuevo que quiera traer depósitos en una moneda distinta al boliviano, le vamos a garantizar que esos recursos no van a ser nuevamente retenidos”, señaló en una entrevista esta semana el presidente de la autoridad monetaria, David Espinoza.

La medida podría aliviar la escasez de dólares que comenzó en 2023, cuando el banco central prácticamente agotó sus reservas líquidas para sostener el tipo de cambio fijo. Esa situación impulsó la inflación y provocó escasez de productos básicos, mientras las empresas enfrentaban dificultades para pagar las importaciones.

El mes pasado, la autoridad monetaria abandonó el tipo de cambio fijo vigente durante 15 años y adoptó un régimen de flotación cambiaria.

En el momento más crítico de la escasez de divisas, los bancos no pudieron atender las solicitudes de retiro de fondos y alrededor de US$2.500 millones en depósitos en moneda extranjera quedaron inmovilizados. El banco central inició en enero el proceso de devolución de depósitos.

Espinoza explicó que las devoluciones continuarán mediante un cronograma que comenzará el 15 de julio y permitirá a los ahorristas retirar gradualmente sus dólares hasta que todas las restricciones sean eliminadas en 2028.

Aunque no precisó cuándo volverán a abrirse las cuentas en dólares, indicó que la medida podría implementarse “tal vez muy rápido” y adelantó que habrá anuncios antes de finalizar este año.

El banco central también planea aumentar sus reservas internacionales mediante compras de hasta US$200 millones por trimestre a través de subastas públicas.

Según Espinoza, estas subastas funcionarán de manera similar a las actuales operaciones de mercado abierto que realiza el banco central con las entidades financieras.

Ese mecanismo también permitirá a la autoridad monetaria intervenir en caso de que el nuevo régimen de tipo de cambio flexible experimente una volatilidad excesiva.

“Vamos a ir a ese esquema donde el banco central solo interviene cuando hay necesidad para evitar algún tipo de oscilación fuerte, y segundo, vamos acumulando reservas genuinas, sostenibles en el tiempo”, señaló Espinoza.

El funcionario evitó precisar el nivel del tipo de cambio a partir del cual el banco central podría intervenir, aunque aseguró que la institución no “sacrificará” reservas internacionales para defender una paridad fija.

Bloqueos de carreteras

La decisión de permitir la flotación del boliviano se produjo después de 53 días de bloqueos de carreteras organizados por grupos que exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz. El gobierno logró controlar la crisis tras declarar el estado de emergencia, que restringió las protestas.

Espinoza, quien acumula más de tres décadas de trayectoria en el banco central —incluyendo cargos como gerente general y responsable de operaciones internacionales—, afirmó que recibió una institución “muy politizada” cuando asumió el cargo en noviembre de 2025.

Desde entonces, el 95% de los altos ejecutivos y el 85% de los mandos medios fueron reemplazados.

Los dólares también siguen ingresando a la economía a través de remesas, inversión extranjera directa y préstamos externos aprobados por el Congreso. Entre ellos figura un programa por US$3.000 millones negociado con el Fondo Monetario Internacional, que, según el banco central, está listo para implementarse una vez que el gobierno firme el acuerdo.

“En lo que corresponde al banco central, también ya hemos generado todo el trabajo con el fondo, y digamos que estamos listos”, afirmó Espinoza.

Las reservas internacionales ascendían a US$3.600 millones al 26 de junio, la mayor parte representada por oro. Espinoza añadió que el banco central mantendrá una política monetaria restrictiva durante los próximos años.



Fuente: www.perfil.com

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