Anna Ortonoves: “Devolver un animal que hemos adoptado tiene un impacto emocional muy grave en él; adoptar no puede ser una decisión impulsiva”

Después del verano, muchas personas se plantean incorporar un animal a sus vidas. Para algunas es su primera experiencia con ellos, mientras que otras ya comparten aventuras con sus compañeros de cuatro patas y han decidido ampliar la familia. Sin embargo, ¿es el otoño una época especialmente propicia para la adopción?

Anna Ortonoves, directora del Centro de Acogida de Animales de Compañía de Barcelona (CAACB) y responsable del Departamento de Protección de los Animales del Ayuntamiento de Barcelona, explica qué ocurre en estos meses, qué perfiles de animales buscan las familias y qué hay que tener en cuenta antes de dar el paso.

¿Han notado realmente un aumento de las adopciones en las semanas posteriores al verano?

Este 2026, los datos de adopción han sido muy positivos también en los meses de verano. En el caso de los perros, las adopciones se han mantenido con una buena fluidez y no hemos observado la disminución estacional que en algunos años se había producido durante el periodo vacacional. En cuanto a los gatos, el verano es tradicionalmente una época de mucha actividad, ya que coincide con la temporada de cría y, por lo tanto, con la entrada de un número más elevado de gatos. Esto también se traduce en un volumen importante de adopciones durante estos meses.

Anna Ortonoves: “Devolver un animal que hemos adoptado tiene un impacto emocional muy grave en él; adoptar no puede ser una decisión impulsiva”

Tradicionalmente, septiembre y octubre son meses propicios para la adopción. ¿A qué puede deberse esta tendencia?

En nuestro caso, no observamos una tendencia suficientemente clara que permita afirmar que estos meses sean especialmente determinantes para las adopciones. Si bien es cierto que, en algunos casos, la vuelta a la rutina favorece que algunas familias consideren que es un buen momento para incorporar un animal al hogar, sobre todo, perros. Aun así, las adopciones dependen de muchos factores y no identificamos un patrón estacional suficientemente consistente que permita confirmarlo.

¿Qué perfiles de animales son los que más se adoptan tras las vacaciones estivales?

Durante los meses de verano hay una elevada demanda de cachorros de gato, coincidiendo con la época de nacimientos. En el caso de los perros, las adopciones dependen mucho de los animales que han ingresado recientemente en el centro. Este año, por ejemplo, hemos tenido tres camadas que sumaban casi una veintena de cachorros, todos ellos adoptados cuando tuvieron la edad (ocho semanas) a principios de septiembre.

¿Y los adultos?

Ese es nuestro objetivo prioritario: fomentar la adopción de los animales adultos, especialmente de aquellos que hace más tiempo que esperan una familia o que tienen necesidades especiales por motivos de salud, edad o estrés derivado de su estancia en el centro. Son animales que suelen ofrecer una convivencia excelente y que merecen una oportunidad.

Defíname el perfil de adoptante en estas fechas

No detectamos un perfil distinto según la época del año. Las preferencias suelen variar en función del tipo de animal que se busca. A menudo, las familias con niños muestran interés por los cachorros; las parejas jóvenes acostumbran a fijarse en animales jóvenes o adultos; y las personas de edad más avanzada suelen optar por perros de medida pequeña o gatos de carácter tranquilo. En cualquier caso, cada adopción es única y lo fundamental es encontrar la compatibilidad adecuada entre las necesidades del animal y las de la persona que adopta.

Convivir con un animal implica una responsabilidad diaria durante muchos años. Foto: ajuntament.barcelona.cat

Después de las vacaciones, también hay casos de personas que no pueden hacerse cargo de su mascota y la abandonan

Desgraciadamente, las renuncias o cesiones de animales no responden tanto a una situación estacional como una realidad estructural que se produce a lo largo de todo el año. Precisamente por eso insistimos mucho en la importancia de reflexionar antes de adoptar. Convivir con un animal implica una responsabilidad diaria durante muchos años: tiempo, dedicación, atención veterinaria y compromiso emocional. La adopción es un acto profundamente generoso y gratificante, pero también ha de ser una decisión responsable. Hay que tener en cuenta que una devolución o un abandono tienen un impacto emocional muy importante en el animal, que no entiende por qué pierde de nuevo su hogar.

¿Cuáles son los errores más comunes entre quienes quieren adoptar después del verano?

No están relacionados con una época concreta del año, sino con una reflexión insuficiente sobre lo que comporta tener un animal. A menudo se tiende a valorar solo la vertiente emocional de la adopción y no tanto los recursos que requerirá a lo largo de su vida: tiempo de dedicación, gastos veterinarios, educación, espacio disponible o adaptación a los cambios personales y familiares. Por eso siempre recomendamos que la gente valore, se informe bien y escoja el animal más adecuado para la realidad de su hogar.

Antes de dar un animal en adopción, ¿qué aspectos valora para asegurarse de que la familia está preparada para asumir esta responsabilidad durante toda la vida del animal?

El proceso previo a la adopción es fundamental para garantizar el bienestar del animal y favorecer una convivencia satisfactoria y duradera. Por este motivo, dedicamos una atención especial a conocer las expectativas, las circunstancias y el estilo de vida de los adoptantes.

¿Cómo funciona ese proceso?

Se inicia con una entrevista completa basada en un cuestionario específico que nos permite valorar aspectos como el entorno familiar, la disponibilidad de tiempo, la experiencia previa con animales y las expectativas respecto a la adopción.

En el caso de los perros…

Se programa un primer encuentro con el animal y, cuando hace falta, varias sesiones de vinculación para observar la evolución de la relación y comprobar que la conexión es positiva tanto para la familia como para el perro. Si se detecta que un animal concreto no es el más adecuado, orientamos a los adoptadores hacia otras opciones que puedan ajustarse mejor a sus necesidades y posibilidades.

Si se detecta que un animal concreto no es el más adecuado, orientamos a los adoptadores. Foto: ajuntament.barcelona.cat

¿Y en cuanto a los gatos?

Llevamos a cabo una valoración cuidadosa de la idoneidad de la adopción y una presentación detallada del animal, haciendo especial énfasis en las pautas que facilitarán su adaptación al nuevo hogar. El asesoramiento es clave para que las familias conozcan las necesidades específicas del gato y puedan prevenir situaciones que generen estrés o dificultades de convivencia.

¿Cuándo se da por finalizado el proceso?

Desde el CAACB entendemos la adopción como un proceso que no finaliza con la salida del animal del centro. Cuando es necesario, nuestros equipos profesionales realizan un seguimiento posterior y ofrecen apoyo y orientación para facilitar una adaptación exitosa y consolidar el vínculo entre el animal y su nueva familia.

De todos los animales que llevan tiempo en la protectora, ¿cuáles le gustaría especialmente que encontraran una familia?

Los animales que más nos gustaría ver adoptados son aquellos que tienen menos oportunidades: los animales sénior, los que conviven con alguna enfermedad crónica o aquellos que, por sus características o necesidades específicas, requieren familias muy concretas. Al final, son los que más agradecen un hogar y una oportunidad.

¿Alguno en especial?

Si hablamos de casos concretos, te puedo hablar de Aretha, una perra de edad avanzada que merece un hogar confortable y tranquila, especialmente ahora que se acercan los meses más fríos, y de Dora, una perrita con cáncer terminal para la cual estamos buscando una casa de acogida donde pueda recibir el afecto y las atenciones que necesita en esta etapa final de su vida. Otro caso es el de Chewaka, un mastín de seis años, apacible y juguetón. Necesita un hogar donde pueda ser el único perro, preferiblemente en un entorno más rural, unas circunstancias que reducen las posibilidades de adopción.

¿Y en gatos?

Te puedo contar la historia de Kuqui, que llegó al centro con su hermana después de que sus tutores ya no se pudieran hacer cargo de ellos. Recientemente, su hermana ha encontrado una familia, pero Kuqui continúa esperando su oportunidad.

Más allá de nombres concretos, ¿qué mensaje daría a alguien que ahora mismo está pensando adoptar porque durante las vacaciones ha sentido la necesidad de tener un perro o un gato?

Le diría que escuche esta emoción, pero que la transforme en una decisión meditada y responsable. Si durante las vacaciones ha descubierto que le gustaría compartir su vida con un perro o un gato, ahora es el momento perfecto para reflexionar si podrá asumir este compromiso los próximos años. Un animal no es solo compañía en los momentos agradables; depende de nosotros cada día de su vida. Por eso es importante valorar el tiempo disponible, la situación familiar, los recursos económicos y las expectativas de convivencia.

¿Y si la respuesta es “sí”?

Le animamos a visitar el centro de acogida de su municipio y a conocer a los animales que esperan una oportunidad. A menudo, el compañero ideal no es el que íbamos a buscar, sino aquel que conecta con nosotros. Adoptar puede cambiar la vida de un animal, pero también, y muy positivamente, la de la persona que adopta.

Fuente: www.clarin.com

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