Álex Pastrana, de ‘Bienvenidos a Edén’ a nuevos proyectos: así ha cambiado su carrera


Hace apenas unos años, el futuro de Álex Pastrana parecía estar muy lejos de un set de filmación. Había terminado sus estudios de Ingeniería, acababa de regresar de un Erasmus en París y todo indicaba que iniciaría una carrera profesional vinculada a ese ámbito. Sin embargo, una decisión cambió su rumbo y lo llevó a convertirse en uno de los actores españoles con mayor proyección de su generación.
El gran punto de inflexión llegó con Bienvenidos a Edén, la serie de Netflix que lo presentó ante el gran público en el papel de Ulises. A partir de ese trabajo llegaron nuevos desafíos, como su incorporación a Élite y su desembarco en el cine, consolidando una trayectoria que comenzó mucho más tarde de lo habitual para un actor.
En una entrevista con la revista Esquire, Pastrana recordó cómo fue ese cambio radical y reconoció que nunca imaginó que terminaría dedicándose a la actuación. “Estudiaba Ingeniería, hice un Erasmus en París y mi plan era quedarme allí. Me apunté a una escuela porque el cine y el teatro siempre me habían llamado la atención, pero solo quería probar“, explicó.
Aquella curiosidad terminó convirtiéndose en una vocación. “Nada más entrar por esas puertas me enamoré perdidamente del teatro, de esa clase y de esa atmósfera. Cuando lo dejé todo, mi entorno estaba asustado, pero cuando algo te apasiona te da mucha gasolina“, recordó sobre la decisión que cambió su vida.
Su formación en el Estudio Corazza fue el primer paso antes de enfrentarse a una industria altamente competitiva. “Fueron cuatro años preparándome como actor mientras buscaba representante y hacía castings. Todo eso te va moldeando la cabeza y te enseña a manejar la exposición“, señaló.
El proceso para conseguir su papel en Bienvenidos a Edén tampoco fue sencillo. Tras varias pruebas, meses de espera y diferentes filtros internacionales, llegó la noticia que esperaba. “Era un alma en pena esperando esa respuesta. Cuando recibís el primer ‘sí’ es una mezcla de felicidad absoluta y de miedo”, confesó.
Pastrana admite que el desembarco en una producción de semejante magnitud lo enfrentó a una presión desconocida. “Entrar en Netflix con un proyecto así da vértigo porque sabés que puede llegar a muchísima gente“, aseguró.
Los primeros días de rodaje tampoco fueron sencillos. “Intento aparentar seguridad, pero por dentro puedo estar hecho un flan. Recuerdo mi primera escena y pensé: ‘¿Qué hago aquí?’. Después fui ganando confianza gracias al trabajo y al equipo”, relató.
Uno de los aspectos que más recuerda de aquella experiencia fue el ambiente que se generó entre los actores. “Tuvo mucho de campamento de verano. Entre las localizaciones y las burbujas por la pandemia terminamos compartiendo muchísimo tiempo juntos“, explicó.
Sobre el personaje de Ulises, reconoció que representaba un desafío importante porque era muy distinto de su personalidad. “Me pregunté muchas veces por qué me habían elegido para ese papel. Trabajé mucho para entender a alguien tan diferente de mí“, contó.
Después del éxito de Bienvenidos a Edén, la carrera de Pastrana siguió creciendo. Su incorporación a Élite confirmó el buen momento profesional que atravesaba. “No paro de flipar. Pasás de un proyecto como Edén a hacer castings para Élite. Es una suerte enorme, pero también una gran responsabilidad“, afirmó.
El actor destacó además que la popular serie de Netflix va mucho más allá del entretenimiento. “Hay críticas sociales muy potentes y muy actuales que no se estaban tocando. Eso también me motivó mucho para formar parte del proyecto“, sostuvo.
Paralelamente, debutó en el cine con La jefa, experiencia que considera otro momento decisivo de su recorrido. “Ese fue otro ‘sí’ que me dio una felicidad absoluta porque sentí que no había sido un golpe de suerte, sino una confirmación de que podía dedicarme a esto“, recordó.
Hoy, con una carrera en pleno crecimiento, Pastrana mantiene la misma disciplina que lo acompañó durante su etapa como estudiante de Ingeniería. “Ser organizado ayuda mucho, aunque también tuve que aprender a dejar atrás la rigidez y abrirme a un mundo completamente nuevo“, concluyó, convencido de que aquella decisión de cambiar de rumbo fue la que terminó definiendo su presente.
Fuente: www.clarin.com



