Alejandra Enríquez, psicóloga: “El ChatGPT no sabe quién eres realmente, no va a resolver tus problemas y seguramente esté reforzando las ideas negativas que le estás dando tú“


La inteligencia artificial se convirtió en una herramienta cada vez más utilizada para responder preguntas, organizar información o resolver dudas cotidianas. Sin embargo, algunos usuarios comenzaron a darle un uso muy diferente: recurrir a ChatGPT para hablar de sus problemas personales o buscar orientación emocional. Y la psicóloga Alejandra Enríquez lo desaconseja.

La especialista española lanzó una advertencia sobre los límites de este tipo de plataformas. Según explicó, aunque puedan parecer comprensivas, no están preparadas para reemplazar un tratamiento psicológico ni para acompañar procesos emocionales complejos.

La especialista detalló por qué considera un error utilizar la inteligencia artificial como psicóloga y enumeró cuatro motivos que, a su juicio, muestran los riesgos de confiarle cuestiones vinculadas con la salud mental.

Enríquez aclaró que herramientas como ChatGPT pueden resultar útiles para ordenar ideas, ampliar conocimientos o consultar información, siempre que el usuario mantenga una mirada crítica y contraste los datos cuando sea necesario.

El problema aparece cuando la inteligencia artificial pasa a ocupar el lugar de un profesional de la salud mental. Según explicó, muchas personas buscan en estas plataformas respuestas para conflictos personales, ansiedad o problemas emocionales, pese a que no cuentan con la capacidad necesaria para ofrecer un acompañamiento psicológico.

La psicóloga sostuvo que la IA procesa únicamente el texto que recibe y no conoce realmente a la persona que está del otro lado. Por eso, advirtió que las respuestas pueden dar una falsa sensación de comprensión sin abordar las necesidades específicas de quien consulta.

Además, remarcó que un tratamiento psicológico implica mucho más que aplicar conocimientos teóricos: requiere conocer la historia del paciente, comprender su contexto y construir un vínculo terapéutico que no puede reproducirse mediante una conversación con una inteligencia artificial.

Enríquez resumió los principales motivos por los que considera que ChatGPT no debería utilizarse como sustituto de una terapia.

La psicóloga también mencionó un estudio de la Universidad de Stanford citado durante su explicación. Según indicó, esa investigación señala que ChatGPT puede llegar a validar delirios o no detectar crisis emocionales graves, lo que supone un riesgo cuando alguien atraviesa una situación delicada y busca ayuda.

Para Enríquez, la principal diferencia entre una inteligencia artificial y un profesional no está únicamente en los conocimientos técnicos, sino en la relación que se construye durante el proceso terapéutico.

La especialista explicó que sanar heridas emocionales o trabajar sobre un trauma requiere sentirse escuchado, comprendido y acompañado por otra persona. Ese componente humano, afirmó, no puede ser reemplazado por un sistema que únicamente analiza texto y genera respuestas a partir de patrones de lenguaje.

En ese sentido, señaló que los tratamientos psicológicos suelen tener un mejor pronóstico cuando existe un vínculo sólido entre paciente y terapeuta, algo que considera imposible de replicar mediante una conversación con ChatGPT.

Como conclusión, Enríquez aclaró que la inteligencia artificial sí puede servir para ordenar ideas, reforzar conceptos o comprender temas que generan dudas. Sin embargo, insistió en que no debe utilizarse como psicóloga ni como sustituto de un tratamiento profesional, ya que el acompañamiento emocional requiere una atención personalizada que, según sostuvo, ninguna IA puede ofrecer.

Fuente: www.clarin.com

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