A una semana de dejar el cargo, el juez Martín Irurzun juega su última chance en la Corte Suprema para seguir en un tribunal clave


La próxima semana será la última de Martín Irurzun como juez de la Cámara Federal de Comodoro Py, cargo en el que está hace 32 años. Todo indica que así será pero el camarista juega su última carta para seguir: un pedido a la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que dicte un fallo que le permite continuar.

Irurzun cumple el sábado 18 de julio 75 años, la edad máxima que permite la Constitución Nacional para ser juez. Hay una excepción. Que el Poder Ejecutivo le revalide el cargo por cinco años más, lo que el camarista pidió, pero que el gobierno de Javier Milei no aceptó.

Hubo gestiones para su continuidad pero no dieron resultados. Ante eso, Irurzun hace un mes inició una causa judicial para que un fallo lo avale en el cargo. El planteo fue rechazado en dos instancias y ahora busca llegar a la Corte Suprema. Será la última chance y a contrarreloj.

Lo que todos creen es que la inevitable salida de Irurzun tendrá impacto en la Cámara Federal porque está en plena renovación por los cargos de otros dos jueces –Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi- y porque es un tribunal clave para la política: allí se definen las causas de corrupción.

Irurzun ingresó al Poder Judicial a principios de los años 70 y en 1987 el gobierno de Raúl Alfonsín lo nombró titular del juzgado federal 5. El menemismo lo ascendió en 1994 a juez de la Cámara Federal. Y desde entonces ocupa ese cargo. Lleva 32 años en una silla judicial clave para el poder. Intervino en causas de delitos de lesa humanidad y de corrupción. Entre ellas, confirmó varios de los procesamientos de la ex presidenta Cristina Kirchner.

La reforma de la Constitución Nacional de 1994 fijó la edad máxima de 75 años para ser juez. Y estableció la posibilidad de seguir cinco años más con un nuevo acuerdo del Senado pedido por el Poder Ejecutivo.

Irurzun le pidió el año pasado al gobierno de Milei seguir cinco años más. Pero el Ejecutivo no aceptó el pedido. Lo hizo con otros jueces como Carlos Mahiques, padre del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, para que continúe en la Cámara Federal de Casación Penal, lo que el Senado aprobó.

Hubo gestiones políticas y judiciales a favor de Irurzun pero el gobierno no las aceptó. Con ese camino cerrado el juez recurrió a la Justicia. Presentó una medida cautelar autónoma en la que pidió que se “suspendan de inmediato los efectos jurídicos” del inciso de la Constitución que fija la edad máxima en 75 años.

El argumento es que cuando en 1994 la convención constituyente reformó la carta magna no tenía entre las atribuciones que le dio el Congreso modificar la inmovilidad de los magistrados fijando un criterio de edad.

El planteo fue rechazado primero por el juez en lo contencioso administrativo federal Enrique Alonso Regueira y esta semana por la Cámara contencioso. Irurzun presentó una apelación para llegar a la Corte Suprema. La Cámara debe resolver si envía el caso al máximo tribunal. Antes de decidir, el tribunal le pidió al gobierno -como demandado- que opine. Le dio un día para hacerlo por “la urgencia del caso”.

La Cámara estará en condiciones de resolver el lunes. Y ahí comienza la cuenta regresiva. La Corte Suprema dijo en otros casos que si el día que el juez cumple 75 años no tiene el aval para continuar debe dejar el cargo. Ese día para Irurzun es el sábado.

S la Cámara rechaza enviar el caso a la Corte, Irurzun podrá ir de manera directa con otra presentación. Si eso ocurre los tiempos se achican. La decisión final será de Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzettii. Este último, cercano a Irurzun.

Cuando inició la causa Irurzun adelantó que si llegaba a la Corte con su reclamo recusaría a Rosatti porque fue uno de los convencionales que reformó la Constitución y ya fijó opinión favorable sobre el límite de los 75 años. Pero en su apelación al máximo tribunal retiró ese planteo.

La Cámara Federal está en plena renovación. De los seis cargos, tres están en revisión. Al de Irurzun se suman los de Bruglia y Bertuzzi, trasladados allí durante el gobierno de Mauricio Macri que la Corte resolvió que no eran definitivos y que ahora el gobierno de Milei puede cubrir porque el concurso terminó. Así, el mileismo tiene la mitad de un tribunal clave para cubrir.

Irurzun atraviesa lo que todos creen que será su última semana como juez en Comodoro Py después de 32 años en la Cámara. Y ya avisó en el tribunal: no quiere ninguna despedida. Y todo indica que se irá con una causa clave pendiente de resolución: el procesamiento de Diego Spagnuolo, ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad. El primer caso de corrupción del gobierno de Milei.

Fuente: www.clarin.com

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