Estaba en un viaje y quedó al borde de la muerte por una grave infección: “No le desearía esta experiencia a nadie”

Una mujer australiana decidió concientizar a los demás en las redes sociales acerca de un grave problema de salud personal. Según su relato, logró sobrevivir a una infección que la había dejado al borde de la muerte durante un viaje en el exterior.
“Estoy muy agradecida por esta nueva oportunidad en la vida“, escribió una joven llamada Anna a través de una publicación de TikTok del 23 de marzo. En este mismo posteo, ella compartió imágenes de su estadía en la sala de terapia intensiva de un hospital de Japón, donde presuntamente permaneció varios días.
De acuerdo con sus palabras, todo comenzó a principios de febrero, cuando disfrutaba de una visita al país del sol naciente. En aquel entonces, su cuerpo le dio señales de que algo no andaba bien: padecía síntomas preocupantes.
“Estaba de vacaciones en Japón y empecé a notar síntomas como temblores intensos y fiebre, vómitos, desmayos, dolor de cuello y, después, una erupción cutánea“, advirtió en TikTok la joven, quien según la revista estadounidense Newsweek tiene 24 años y reside en la costa este de Australia.
El 6 de febrero, indicó la misma fuente, Anna fue trasladada en ambulancia hasta un hospital. Una vez allí, se sometió a una serie de estudios y exámenes clínicos, incluyendo una punción lumbar.
Qué problema de salud tenía la joven
Tras los chequeos médicos, recibió un diagnóstico preocupante: sufría de meningitis y también un shock séptico, de acuerdo con su explicación.
La meningitis es una inflamación de los tejidos que protegen el cerebro y la médula espinal —membranas denominadas meninges—, generalmente causada por una infección.
Un santuario en Japón, con el monte Fuji de fondo. Esta imagen es ilustrativa, no está relacionada con la historia. Foto: Pexels.En el caso particular de la joven australiana, ella tenía meningitis meningocócica. Se trata de un tipo de meningitis bacteriana de baja frecuencia, aunque de alta gravedad, provocada por la bacteria Neisseria meningitidis, también conocida como meningococo.
Según el centro médico académico estadounidense sin fines de lucro Clínica Mayo (Mayo Clinic), ese microorganismo genera con mayor frecuencia infecciones del tracto respiratorio superior. Pero si ingresa en el torrente sanguíneo, puede ocasionar la meningitis meningocócica.
“Es una infección de fácil contagio que afecta principalmente a adolescentes y adultos jóvenes. (…) Una vacuna puede ayudar a prevenir la infección. Aunque estén vacunadas, todas las personas que hayan estado en contacto cercano con otra con meningitis meningocócica deben tomar un antibiótico oral. Esto puede ayudar a prevenir la enfermedad”, aseveró la entidad en un artículo online de su página oficial.
Por otra parte, la institución médica académica estadounidense sin fines de lucro Cleveland Clinic mencionó en su sitio web que la bacteria se transmite de persona a persona, “generalmente a través del contacto cercano con alguien que la padece”.
“Se propaga a través de la saliva o la mucosidad mediante actividades como: toser; besarse; compartir bebidas o utensilios para comer, como tenedores o cucharas; y estornudar. La bacteria no sobrevive mucho tiempo fuera del cuerpo. No puede sobrevivir en superficies“, aclaró la institución mediante su página.
Con respecto a Anna, no se sabe cuándo, dónde, ni de qué manera contrajo la bacteria.
La joven fue derivada a una sala de terapia intensiva. Esta imagen es ilustrativa, no está relacionada con la historia. Foto: Pexels.Por otro lado, además de la meningitis meningocócica, la joven lidiaba con un shock séptico.
“Es una afección médica grave que puede suceder cuando una infección en el cuerpo causa presión arterial extremadamente baja e insuficiencia orgánica debido a la sepsis (NdR: la sepsis es una respuesta inmunitaria exagerada ante una infección). El choque séptico es potencialmente mortal y requiere tratamiento médico inmediato. Es la etapa más grave de la sepsis“, comunicó el portal de salud estadounidense MedlinePlus en un artículo.
Debido al delicado cuadro de salud de Anna, sus órganos vitales comenzaron a fallar. Por lo tanto, los médicos tomaron la determinación de dejarla internada en terapia intensiva.
“Me intubaron y sedaron en la UCI (unidad de cuidados intensivos). A mi familia le dijeron que tal vez nunca saldría de este coma inducido“, afirmó ella en la red social.
“Por algún milagro sobreviví y me estoy recuperando”
Afortunadamente, al cabo de un tiempo, se sobrepuso a la situación. “Por algún milagro sobreviví. Me estoy recuperando con rehabilitación para volver a fortalecer mis músculos; tengo algunas lesiones necróticas en las piernas y el pie“, dijo Anna, quien estuvo cinco días en coma inducido en la sala terapia intensiva y otros diez días más en otra área de menor complejidad.
A raíz de la experiencia que le tocó afrontar, la joven australiana optó por generar conciencia sobre la meningitis meningocócica.
La ciudadana australiana siguió con rehabilitación para fortalecer músculos. Esta imagen es ilustrativa, no está relacionada con la historia. Foto: Pexels.“Aunque podría haber perdido alguna extremidad, haber sufrido daños cerebrales o incluso haber muerto, estoy muy agradecida por esta nueva oportunidad de vivir. No le deseo esta experiencia a nadie y espero que compartir mi historia ayude a concientizar sobre la gravedad de esta enfermedad. Las vacunas contra todas las cepas son cada vez más accesibles, por lo que aconsejo que te protejas contra la meningitis meningocócica”, opinó en su cuenta de TikTok.
Fuente: www.clarin.com



