El milagroso rescate de Molly: cómo un presentimiento salvó a una perra perdida en un viaje de senderismo


Molly, una perra de raza border collie que desapareció tras el grave accidente de su dueña en una remota zona de Nueva Zelanda, fue encontrada con vida. El rescate ocurrió casi una semana después del incidente en el valle de Arahura.
El animal, de cuatro años de edad, permaneció en las cercanías de los Alpes del Sur. Su rastro se perdió el 24 de marzo, cuando Jessica Johnston sufrió una caída de casi 55 metros durante una caminata por terrenos empinados cerca de la localidad de Hokitika.
Según detalló The Independent, mientras Johnston recibió atención médica tras ser evacuada por aire con heridas de gravedad, la esperanza de encontrar a Molly disminuyó debido a las duras condiciones climáticas.
Sin embargo, un equipo de voluntarios de la empresa Precision Helicopters decidió iniciar una misión de rescate.
Lillian Newton, jefa de seguridad y piloto de la compañía, coordinó el operativo. Ella no pudo abandonar la idea de que el animal aún estaba en la zona. “Tuve un presentimiento de que Molly seguía viva”, afirmó la profesional sobre su motivación para iniciar la búsqueda.
El financiamiento fue el primer obstáculo del plan, ya que no existen sistemas oficiales para el rescate de animales en zonas silvestres. Por este motivo, el equipo solicitó ayuda a la comunidad para cubrir los costos del helicóptero y recaudó los fondos necesarios en pocas horas.
La zona del operativo presentó desafíos extremos por su vegetación densa y las lluvias constantes. Lillian Newton describió el lugar como un terreno “sumamente remoto, áspero, boscoso y húmedo”, donde la búsqueda resultó una tarea técnica y física muy agotadora.
“La búsqueda de Molly fue un poco como buscar una aguja en un pajar. Este terreno está muy aislado y es extremadamente rudo. Tenemos matorrales espesos y registramos la mayor cantidad de lluvia en Nueva Zelanda”, explicó Newton.
El éxito de la misión llegó gracias al uso de tecnología de imagen térmica. El piloto Matt Newton, dueño de la firma, identificó una señal de calor en el punto exacto del accidente. “Ella apareció en la pantalla de color rojo vivo”, relató el especialista sobre el momento del hallazgo.
Al acercarse al sitio, el equipo confirmó que se trataba de la perra y no de otros animales salvajes de la región. “Estábamos entusiasmados. Sí, absolutamente entusiasmados”, manifestó Matt Newton tras el rescate de Molly en un área estrecha debajo de una cascada.
Molly se encontraba en buen estado físico a pesar del tiempo a la intemperie. El equipo de rescate cree que el animal se alimentó de zarigüeyas locales para subsistir entre las rocas cubiertas de musgo y el rocío constante de la caída de agua.
Jessica Johnston, quien se recupera de una fractura en el codo y múltiples hematomas, manifestó su profunda emoción por la noticia. A través de sus redes sociales, agradeció a todos los donantes y voluntarios que hicieron posible el reencuentro.
“Estoy absolutamente asombrada por el apoyo que todos le han brindado hasta ahora, incluso de los extraños más amables. Gracias por ayudar a traer a mi Molly de vuelta a casa“, escribió.
Fuente: www.clarin.com



